«Entre pillos anda el juego» es una película del año 1983 dirigida por John Landis y protagonizada por Eddie Murphy y Dan Aykroyd. Se centra en el apasionante mundo de los agentes de materias primas y los retrata de una forma bastante precisa. En particular, la película representa la naturaleza voluble de los mercados de materias primas, donde pueden liquidar a un agente en un día. Un famoso ejemplo del mundo real es Brian Hunter del fondo de cobertura Amaranth. Hunter era un agente de materias primas de enorme éxito hasta que perdió 6 mil millones de dólares en un par de semanas y llevó a su empresa a la liquidación. Es una muy buena lección para entender cómo funciona el mercado de futuros.
Algunas de las mejores escenas de «Entre pillos anda el juego» son en las que se representa la acción en los corros del mercado de materias primas. Ofrecen una perspectiva excelente de un rincón fascinante de Wall Street, pero que ha perdido importancia de manera constante. Desde la llegada de los ordenadores, cada vez más operaciones se realizan electrónicamente y a través de agentes que trabajan desde un despacho. El apasionante espectáculo de imagen y sonido de los agentes en el parqué de colores brillantes gritando órdenes no ha desaparecido del paisaje, pero es cada vez más escaso.
El personaje de Eddie Murphy en esta película es un nuevo agente de materias primas que tiene un ascenso meteórico desde recién llegado a estrella de la ciudad. La posibilidad de un ascenso tan rápido es uno de los grandes atractivos de la carrera de agente de Wall Street. Sin embargo, aunque el personaje de Murphy es una aproximación bastante buena a un recién llegado al mundo bursátil, la velocidad de su ascenso es exagerada en cierto modo. El progreso rápido en una carrera como agente es posible, pero de recién llegado a director en Navidad no es realista.
El agente de banca de inversión – Melanie Griffith como Tess McGill en «Armas de mujer»
Los agentes de banca de inversión aparecen representados en varias películas, entre otras «Armas de mujer», «American Psycho» (2000) y «Pánico en Wall Street» (1993). Estas películas muestranfielmente varios aspectos del trabajo de un agente de banca de inversión, entre otros, la larga jornada, las frecuentes reuniones y la presión de trabajar en un negocio donde un solo acuerdo puede definir una carrera. Cuando Harrison Ford comenta en «Armas de mujer» que «eres tan bueno como tu último acuerdo», resume con precisión el negocio de la banca de inversión.
En «Armas de mujer» Melanie Griffith interpreta a una secretaria ansiosa por entrar en las filas de la banca de inversión. Finalmente triunfa, pero lamentablemente, el éxito de su personaje es más una excepción que la norma. Aunque siempre existe la posibilidad de que una persona con talento, inteligente y que trabaje duro pueda encontrar un lugar en la banca de inversión, la inmensa mayoría de empleados con cierta antigüedad tienen determinada carrera y formación previas. La titulitis está a la orden del día…
La carrera más popular dentro de la banca de inversión es trabajar como analista en un banco de inversión durante dos o tres años después de la universidad, hacer un máster y después volver a la banca de inversión a puestos de cada vez mayor responsabilidad. En comparación con la bolsa, una carrera dentro de este ámbito suele ser más larga en su desarrollo, aunque puede seguir siendo bastante rápido en comparación con las normas tradicionales.
