Yo diría en estos tiempos que es una pregunta demasiado abierta para poder ser contestada con un monosílabo. Y no es ejercer de ‘gallego’, que para eso lo soy, pero lo que está claro es que muchos son los condicionantes a analizar a la hora de comprar una vivienda o no en estos tiempos.

Vamos a ver qué es lo que deberíamos de tener en cuenta.

Lo primero, claro está, es el precio. Caídas en algunas zonas del 20% del precio desde lo más alto de la burbuja. En otros sitios del 30% e incluso, en algunos lugares, caídas superiores. Si eres de los que cree que el precio de la vivienda está aún ‘por las nubes’ está claro que la respuesta a la pregunta inicial es que ‘no’. Pero si eres de los que cree que ya no bajará más o que, en caso de bajar, el tiempo de espera a que se produzca no te compensa esperar, puede que seas de los que opte por adquirirla ya. Si eres de estos, lo que deberás de tener en cuenta acto seguido es que una cosa es lo que cueste una vivienda y otra muy distinta lo que realmente valga.

Si tienes ya perfilado cual es la vivienda que quieres adquirir, ya sea nueva o de segunda mano, debes de tener muy claro el valor que una tasadora independiente le va a dar a ese inmueble y compararlo con el precio de venta que están pidiendo por él. Ni que decir tiene que si la tasación es inferior al precio de compraventa, recomendamos que sigáis buscando otra vivienda aunque claro está, puede que esta sea la casa ‘de vuestros sueños’ con lo cual estaríais dispuestos a pagar ese sobreprecio. Si la tasación está muy por encima del precio de venta, aconsejamos el que investiguéis los porqués de esa situación.

Por lo tanto hay que jugar con estas tres variables:

  1. Precio de compraventa.
  2. Valor de tasación.
  3. Importe que estáis dispuestos a pagar.

Lo segundo que hay que hacer es analizar cómo pagar la adquisición de la vivienda: ahorros propios o financiación hipotecaria de una entidad financiera. Si tenéis dinero ahorrado y vuestras circunstancias económicas y laborales os lo permiten, el destinar dinero ahorrado a la compra de la vivienda es en estos momentos una buena medida. Puede que me digáis que estando el Euribor hipotecario un poco por encima del 0,50% lo mejor sería pedir financiación a una entidad financiera. La respuesta es que no. Cierto es que el Euribor ha bajado casi un 90% desde su punto más alto que rondó el 5%: Pero si os fijáis, eran épocas donde las entidades financieras le sumaban diferenciales desde el 0,35 al 0,50 con mucha facilidad. Ahora están aplicando diferenciales que casi son 10 veces mayores que aquellos, es más, según datos de Europapress en el pasado mes de marzo la media de los diferenciales aplicados al Euribor se ha disparado hasta estar levemente por encima del 3% (diferencial a sumar al valor del Euribor).

Si la cosa quedase permanentemente así hasta dentro de 30 años, sí que sería interesante el pedir financiación bancaria de la máxima cuantía posible, pero ¿os imagináis que pasaría si el Euribor vuelve a cotas del 3% y 4% en unos años? De pagar un tipo hoy del 3,50% más o menos, las cuotas mensuales se deberían de calcular con tipos del 6% y 7% lo cual, teniendo en cuenta las reducciones salariales que hay y se aproximan, subidas de impuestos y encarecimientos de los precios de la cesta de la compra, auguran que esa cuota mensual resultante será imposible de pagar.

Con lo cual, segundo consejo: no dejarse engañar por los cantos de sirena de que el Euribor hipotecario está en mínimos históricos. Pensar en el medio plazo y no en la inmediatez. Eso desaconseja por completo el recurrir a la financiación bancaria para comprar la vivienda.

Por último, lo tercero a tener en cuenta es que ya no hay beneficios fiscales ahora por la adquisición de la vivienda. Había quien pensaba que al hipotecarse, la devolución de la renta haría que pudiese pagar dos cuotas al año con ese importe. Ahora ya no va a poder ser. La viviendas adquiridas tras el año 2012 ya no están sujetas a deducción con lo cual olvidaros de temas fiscales para comprar una vivienda.

Estos tres puntos deberán de ser tratados de la mejor forma posible y con total objetividad. Cierto es que el ver una determinada vivienda nos puede despertar las ganas de comprarla, sea como sea, pero es mejor realizar estos ejercicios de reflexión previos, ya que es mejor sin duda prevenir que curar luego.

Jose Luis del Campo Villares, experto del portal de iAhorro