Estoy más que convencido que los problemas económicos están muy relacionados con los problemas políticos y España es un ejemplo muy claro de ello. La burbuja inmobiliaria y la crisis financiera tienen responsables políticos y la crisis económica por supuesto también ya que hay mucho de falta de previsión y poco de control del gasto de autoridades públicas pero hay un tema al que nunca se le ha dado la importancia económica que tiene: la corrupción. Hace unas semanas salieron algunos titulares que decían que la corrupción había costado a España casi 7000 millones de desde el año 2000 y los periodistas que defendían esa cifra lo hacían sumando casos y más casos que se han descubierto. Con todos mis respetos, 7 mil millones es una minucia para todo el coste que podemos achacar a la corrupción. Y no voy a citar la enorme cantidad de negocios en negro que se hacen en España –que podría- y que son la mejor prueba de lo extendido que está el saltarse la legalidad cuando afecta al bolsillo y la enorme –y lamentable- comprensión que el electorado siente hacia los candidatos implicados en esas actividades. Me voy a referir a lo que más dinero y en lo que más recursos ha gastado España en los últimos 5 años: la reestructuración financiera.

De los 150 mil millones de euros que el propio director general del FROB reconoce que se han gastado, cerca de la tecera parte –aún es pronto para concretar más- se perderán definitivamente y de esta cifra el 100% se corresponde con cajas de ahorros o bancos de cajas de ahorros o bancos que se crearon a partir de cajas de ahorros. Este porcentaje creo que demuestra una pauta muy clara que no se ha dado en ningún otro país en el que la crisis financiera ha golpeado por igual a banca privada y a banca públicaSi analizamos la estructura habitual de las cajas de ahorros españolas vemos que la corrupción ha sido la norma, ¿O es que acaso no es corrupción elegir a un alto cargo por su afiliación política en lugar de por su capacidad para el puesto, es o no es corrupción nombrar como miembros del consejo de administración a personas sin formación suficiente y cuya mayor cualidad era ser proclives a votar a favor de todo lo propuesto por la dirección debido a las altas remuneraciones –en dinero y/o especies- que recibían como premio a su sometimiento, y no lo es el mirar para otro lado del gobernador del Banco de España para no molestar al gobierno que le nombró?

La periodista Gemma Martínez publicó hace unos meses un libro titulado “Saqueo: Quién y cómo provocó la crisis del sistema financiero español”, os copio 3 citas:

Los políticos contribuyeron a que las cajas llegaran a ser un mero apéndice del Gobierno regional o local. Solo así puede entenderse que las entidades de ahorro más politizadas financiaran o se convirtieran en accionistas de proyectos públicos faraónicos condenados al fracaso antes de comenzar, como el Aeropuerto de Ciudad Real (participado por CCM), el parque temático Terra Mítica (con Bancaja y CAM como accionistas) o el futuro estadio del Valencia Club de Fútbol.

El modelo de negocio de las cajas fue positivo y útil para la sociedad en su origen, pero después se pervirtió, con un amplio grupo de directivos que se arrimaron al poder político, abusaron del riesgo inmobiliario, buscaron su propio beneficio y se concedieron retribuciones, indemnizaciones y pensiones millonarias. Saquearon sin pudor las entidades para las que solo trabajaban pero que sentían como si fueran suyas. La ministra de Economía, Elena Salgado, y el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, creyeron que la crisis más grave de la historia moderna era pasajera y, con una ingenuidad infantil, negaron la realidad a un país que se preparaba para celebrar elecciones generales en marzo de 2008. Los gobiernos regionales tampoco contribuyeron a la causa con sus decisiones…

Caja Castilla-La Mancha, CajaSur y Caja de Ahorros del Mediterráneo son tres casos paradigmáticos. Sus ejecutivos, ajenos a la disciplina que implica tener accionistas o cotizar en bolsa, se alinearon con el poder político y protagonizaron un crecimiento alocado fuera de su territorio. Jugaron a ser banqueros, dieron créditos a cualquier persona que entraba en la sucursal y financiaron a toda inmobiliaria que quisiera urbanizar suelo y edificar viviendas. 

Pensamos que la corrupción es ocultar algo de dinero al fisco pero la dedocracia también es corrupción y designar a gestores ineptos con el único propósito de conseguir la devolución del favor en forma de apoyo financiero a proyectos populistas nos ha costado miles de millones de euros a todos los españoles. Y los principales responsables políticos de ello no sólo no han pagado por su culpa, es que en muchos casos tienen incluso más poder ahora. Y os recomiendo que leaís este PDF o al menos miréis los cuadros principales como este que os muestro sobre el total de las ayudas públicas al sistema financiero español

Para entender el tamaño real del dinero del que estamos hablando, del capital a fondo perdido robado al contribuyente, de lo que aún se puede perder por culpa del esquema de Protección de Activos que tan generosamente se ofreció a los que se quedaron con algunas de ellas, del tremendo aval que el estado ha negado a otros sectores -que podrían haber aumentado inversiones y empleo- por utilizarlo con ellas…y, en fin, del enorme riesgo que supone que a día de hoy España sea la propietaria de muchas de estas bombas de relojería que no me extrañaría necesitaran más ayudas en 2013. Ante estas cifras Bárcenas, Millet, Urdangarín o los ERES de Andalucía… son calderilla.