Hoy voy a escribir de un tema de mucha actualidad y que me parece importante. Hay mucha gente preocupada por cómo proteger sus ahorros ante una posible salida de España del € y buscando seguridad se puede estar metiendo en operaciones muy arriesgadas. Primero quiero decir –una vez más- que el término corralito es muy periodístico pero es tan improbable que se haga realidad y a la vez tan difícil poder blindarse ante una medida tan radical y excepcional que creo es mejor no tenerlo en cuenta. Aquí lo que importa –y que sí es posible que pase si la €zona no cambia su política- es cómo protegerse de que llegue el día en el que en el banco cuando vayamos a sacar dinero en lugar de euros nos de neopesetas. Eso no es un corralito, es una devaluación, algo que ha sucedido en prácticamente todos los países del mundo y que en muchos casos se ha dado conviviendo durante años la moneda antigua con la nueva, hipótesis que de hecho podría darse entre euros y neopesetas si España emitiera su propia moneda y el € siguiera siendo una divisa oficial. Al existir un cambio de nombre parece que es algo diferente a una devaluación pero es exactamente eso y en España estamos muy acostumbrados a ello.

Partiendo de esa posibilidad –cada uno deberá valorar lo remota que es- hay que resaltar que las consecuencias sobre el ahorro de un español medio son limitadas y la mayor preocupación sería la pérdida de poder adquisitivo por un aumento del coste de todo lo importado y el alza de los tipos de interés. Evidentemente, quien cree que ese escenario puede darse –yo soy uno de ellos- tiene opciones para intentar ganar dinero con ello pero eso entra dentro del capítulo especulativo, yo me voy a referir a los que buscan seguridad, protección. Y la primera gran cuestión es: ¿Hace falta protegerse? Y la respuesta es -para mí- no, salvo casos excepcionales como importadores o dueños en una empresa de transporte ya que el coste de esa «protección» puede ser muy caro. Por supuesto si estuviéramos completamente seguros de que la devaluación se va a producir lo ideal sería cambiar nuestros euros a otras divisas pero no teniendo esa seguridad, el riesgo es muy alto ya que si esta crisis de la €zona se solucionara –o se postergara por algún tiempo- nuestra actual moneda se revalorizaría mucho y podríamos perder fácil un 20-25% de todo el capital que hayamos cambiado. Incluso yo, que en octubre  pasado cuando vi que el € subía de precio ¡porque Italia y España fueron intervenidas por BCE!, aproveché lo que hoy parece un buen nivel (1.39 €/$ y 0.87 €/£) para cambiar un 20% de mis ahorros a esas 2 divisas seguramente incluso podría perder si por ejemplo se anunciara una emisión de €bonos –que todo puede ocurrir-. Y de hecho de momento no se me ocurre cambiar más porque creo que algo harán para retrasar el -para mi- inevitable pero no inminente fin de la €zona.

Así pues, no estando 100% seguros de que vaya a haber devaluación/salida del €, cualquier decisión precipitada buscando supuesta seguridad puede suponer un descalabro económico. Sea el activo que sea si es en otra divisa (sean bonos australianos o una vivienda en Inglaterra) puede suponer si se revaloriza el € una pérdida grave, el oro puede ser un material de mucha calidad pero su precio es tan volátil como las bolsas por lo que también es peligroso (de hecho en los últimos meses ha cotizado por encima de 1900 y por debajo de 1600), invertir en arte si no se es un experto no parece sensato, así como pensar en diamantes o antigüedades. Sacar el dinero del banco para guardarlo en casa supone poder quedarse sin nada si hay un robo y tampoco sabemos si servirá ya que el € podría desaparecer y limitarse a una cantidad pequeña el cambio de efectivo como lucha contra el dinero negro; abrir una cuenta en el extranjero no es fácil y, aún eliminando el riesgo divisa haciéndola en euros, podría haber una política paneuropea que penalice fiscalmente ese dinero. ¿Merece la pena tanta preocupación? Además hay que pensar que sí, seremos más pobres si viajamos a Francia pero más ricos si viajamos a Portugal –si nos salimos nosotros seguro también se van ellos- con lo que dependiendo del modo de vida  de cada uno (tenemos casi el doble de kilómetros de frontera con Portugal que con Francia) el fin del € incluso podría no suponer un castigo al poder adquisitivo según donde gaste cada uno en el día a día.

Incluso lo que están haciendo las grandes fortunas que es abrir fondos de renta fija que sólo invierten en triple A de la zona euro y que están domiciliados fuera de España –sobre todo en Luxemburgo rellenando un papel que va a banco de España donde dice que sacas el dinero, todo legal- y que rentan incluso menos que las comisiones que les cobran –y en algún caso hasta pagan por comprarla- pero que se supone podrán dar mucho beneficio ya que estarán invertidos en un activo denominado en una  futurible moneda (sea euro o neoflorín holandés) que valdrá fácil 30-40% más que las neopesetas –movimiento que es en parte explicación de la subida de la prima de riesgo, más allá de la especulación- tampoco estamos seguros al 100%. Y es que no es descartable que –ante la casi imposibilidad del pago de toda la deuda viva cruzada entre países de la €zona- haya una quita continental de deuda –que no excluyera a ningún emisor- de fácil el 20-25% que afecte a todos los tenedores de bonos. ¿Difícil? Sí, pero visto lo visto no podemos descartar nada.

En resumen, está bien planificar pensando en las adversidades, yo suelo hacerlo. Pero hay que hacerlo con tiempo y reflexionándolo bien, no dejarse llevar por pánicos ni euforias puntuales y siempre, como pasa con cualquier inversión, pensar en qué ocurriría si no saliera todo como tenemos pensado. Eso sí, los ahorros suelen estar ahí gracias al trabajo de años y no sólo es importante que ese capital no se pierda, también lo es que nos sintamos seguros respecto a dónde está por lo que entiendo que si alguien no está tranquilo, que haga lo que tenga que hacer; sólo recomiendo que vigile bien no sea que buscando protección los vea disminuir.