No es una regla de tres exacta: para averiguar si en tu trabajo hay alguna persona «tóxica», veamos un ejemplo sencillo para que puedas reconocerlos: ¿Alguna de las personas que te rodean en tu vida cotidiana te hacen sentir deprimido, enojado o cansado?. Suele tratarse de una persona quejica, o de alguien que siempre que ve las cosas negativas y lo peor es que siempre después de desahogarse contigo, parece más feliz. Si tienes a alguien así a tu alrededor, es probable que se trate de una persona tóxica.
Esto también se aplica al mundo laboral, y mucho. Los trabajadores tóxicos son aquellos que generan conflictos y negatividad en el equipo, minan la motivación, desacreditan a sus superiores o, incluso, llegan a engañar, robar y mentir.