Cuando vas a una entrevista de trabajo, lo más normal es que te den la bienvenida en recepción y te digan que te sientes a esperar a la persona con la que tienes la cita. Haces la entrevista que tanto te has preparado, respondes a las preguntas tal y como habías pensado y sales muy contento. Crees que la entrevista de trabajo ha salido perfecta. Pero ojo, podrías haber sido sometido también a la «entrevista secreta».
Desde el momento en el que pones un pie en el edificio, sin que lo sepas, la entrevista podría haber comenzado. La «entrevista secreta» es una parte integral del proceso de selección, que cada candidato debe tener en cuenta.
Los recepcionistas son los «ojos y oídos» de una empresa, se enteran de todo, reciben la mayoría de las llamadas telefónicas, tratan con más gente que nadie y suelen trabajar en estrecha colaboración con la alta dirección. Esta relación entre recepcionistas y la alta dirección ha demostrado ser muy valioso en los procesos de selección. Por lo general, después de la entrevista, preguntarán al personal de recepción acerca de lo que hizo el candidato mientras estaba esperando, necesitan una segunda opinión de alguien que está habituado a trabajar con mucha gente. ¡Asegúrate de que lo único que pueden decir de ti sean cosas buenas!. Intenta ser muy educado y encantador con el personal de recepción, como si fuesen ellos quienes desearan que tu trabajases allí.