Internet y las redes sociales nos han traído múltiples beneficios tanto a nuestra vida personal como profesional. Un uso muy frecuente, es la búsqueda de empleo. Por desgracia en nuestro país los datos del paro siguen aumentando de trimestre en trimestre y los estudios apuntan a que la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de este año seguirá trayendo datos más negativos aún.
No se si es que en este país somos personas muy confiadas y nos creemos todo lo que leemos o es que estamos desesperados por encontrar un trabajo. El caso es que hace un tiempo escribí un artículo sobre ofertas de empleo falsas, en el que indicaba alguna de las «triquiñuelas» que buscan esos estafadores que sólo intentan aprovecharse del más débil:
- Ofertar un trabajo a través de distintos medios, entre ellos correos electrónicos ‘spam’, y cuando el usuario se interesa, le solicita queingrese en una cuenta bancaria una cantidad para unos supuestos gastos de tramitación del contrato o del envío del material para trabajar.