Imaginemos una crisis tan grande e impredecible, que sucediese algo así.
- Gran parte del sistema bancario entra en una crisis profunda. Los bancos quiebran, mientras que el resto del sistema requiere de una considerable ayuda de emergencia por parte del gobierno.
- En cuatro años, el valor de las propiedades baja un un 35%. Las acciones bajan un 55% en un periodo de tres años.
- La moneda se deprecia alrededor de un 25%
- El PIB disminuyó un 7% durante tres años y en cinco años el desempleo aumentó un 7%.
- Durante un periodo de tres años la deuda gubernamental se incrementa en un 50%
- La caída del PIB deriva en una baja de la recaudación fiscal, mientras que el desempleo en aumento conduce a un incremento automático del gasto público.
Que mala pinta ¿no? ¿A que se parece mucho a lo que está ocurriendo ahora?.Pues eso mismo es lo que ocurrió en Suecia a principios de los 90 y viendo, como están ahora (crecimiento del PIB del 7.3% y paro del 7.9%) parece que sobrevivieron bastante bien.
Por tanto, si algún país, en algún momento pasa por una crisis similar ¿Por qué no aprender de ellos?
No basta con esquivar los obstáculos y desear que se recupere el crecimiento. En lugar de hacer esto, es necesario buscar una solución a las causas subyacentes a la crisis para crear un sistema económico y financiero que sea más resistente cuando vuelvan los malos tiempos.
Eso es lo que funciona en la práctica. Vamos a denominarlo las cinco lecciones suecas para un país afectado por la crisis.
1. Mantenga a su agencia tributaria en orden en las buenas épocas, para poder tener más espacio de maniobra en los malos tiempos.
En 2007, antes de la recesión, el gobierno de los Estados Unidos tenía un déficit presupuestario equivalente al 3% de su economía, al igual que Gran Bretaña. Suecia, sin embargo, tenía un superávit del 3,6 %
De modo que cuando llegó la recesión, el superávit le proporcionó un colchón al gobierno en los malos momentos y no entró en el nivel de deuda tan alto en el que entraron otros países desarrollados, creando el riesgo de una crisis futura. La deuda bruta de Suecia se espera que alcance el 45% de su economía este año, mientras que Estados Unidos cerrará su año fiscal con una deuda demás del 100%.
Esta es una lección que Suecia aprendió de su crisis de los 90, en la cual el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la crisis bancaria se vio agravada por el aumento en el déficit presupuestario, que alcanzó niveles tan altos que el país tuvo grandes problemas para pedir dinero prestado y el valor de su moneda desplomó.
El país se estableció el objetivo de conseguir un 1% de superávit presupuestario a largo plazo y de guardarlo, lo que hizo que el gobierno tuviese muchísima flexibilidad a la hora de superar el déficit cuando la economía se vio afectada por la crisis.
2. El estímulo fiscal puede ser más efectivo cuando es automático.
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