El otro día en El Mundo, publicaban que el sociólogo Amando de Miguel buscaba comprador para su biblioteca de 13.000 libros y así evitar que su banco le desahucie.
A sus 77 años, quien durante décadas fue casi sociólogo de cabecera de este país, el autor de más de 150 libros, el catedrático ya jubilado, vive sin vivir en él porque quedó atrapado en la burbuja inmobiliaria
Muchas veces leemos noticias sobre deportistas que tras haber amasado millones, se quedan en la ruina (de eso hablamos aquí hace años) pero la mala gestión económica no es algo exclusivo de ellos, afecta a muchos genios, tanto deportivos como intelectuales. El dinero no entiende de curriculum ni de premios espera cualquier grieta para escaparse por ahí. Hoy vamos a ver cómo 3 de los mayores genios de la humanidad perdieron su fortuna.
Alan Turing.
Genio matemático e inventor (o uno de los inventores) de la computadora. Veamos que nos cuentan en «Curistoria»
Turing, en los primeros días de la Segunda Guerra Mundial, llegó a la conclusión de que una invasión de Inglaterra por parte de Alemania era algo probable y que llegada dicha situación el caos financiero era casi inevitable. En base a esto, cogió todos sus ahorros y los cambió por dos enormes lingotes de plata. Transportándolos en un carrito de bebé, se fue al campo y los enterró en dos lugares diferentes, esperando que así estuvieran a salvo hasta que llegaran tiempos más seguros.
Pasada la guerra, Turing le pidió ayuda a un amigo para buscar y recuperar su tesoro. Habían pasado algunos años y posiblemente el entorno había cambiado, por lo que Turing se construyó un detector de metales que junto con el críptico mapa del tesoro que había escrito años atrás debía: llevarle a su objetivo: recuperar sus ahorros. Tras dos intentos infructuosos, Turing y su amigo dieron por ilocalizable la sepultura de los lingotes de plata y abandonaron la búsqueda.
Lección: Diversifica tus inversiones y no las pierdas de vista
Newton.


