El mercado de valores ha experimentado un cambio de 180 grados en poco más de un siglo, los países lideres del ayer han quedado desbancados porque no han sido capaces de competir en libertades económicas que favorezcan la atracción del capital, del mismo modo que sí ha sabido los Estados Unidos de América.
En primer lugar tal y como podemos observar en el gráfico publicado por Credit Suisse, en 1899 el mercado de valores total estaba muy repartido entre las diferentes potencias económicas. Por aquél entonces, el Reino Unido suponía el 25% del mercado, Estados Unidos el 15%, Alemania el 13%, Francia el 11,5%, Rusia el 6,1% y Austria el 5,2%. Países como Bélgica, Australia, Sud África, Holanda e Italia se situaban con cuotas por debajo del 5%.
Pero a día de hoy, el pastel del mercado de valores se reparte de una manera muy diferente… Estados Unidos no es que lidere el mercado, es que es el mercado ya que supone el 52% del total, gracias a un modelo económico puramente capitalista que atrae constantemente el bolsillo de los inversores. Japón a día de hoy es el segundo mercado más importante del mundo con un 7,8% del mercado, gracias a la eficiencia en materia de regulación y una libertad comercial para los negocios. En tercer lugar tenemos a el Reino Unido, la madre patria estadounidense ha quedado rezagada y su dominio del mercado es de un 7,2%. También es notorio el cambio que han dado Alemania y Francia a lo largo de un siglo, ya que a día de hoy sus respectivos mercados de valores suponen alrededor de un 3%.
¿En qué se traduce la capacidad de atraer inversores?
Si bien es cierto que cada segundo que pasa el mundo está más endeudado y no está muy claro cómo se terminara pagando toda esa deuda acumulada, o si al final haremos paquetes de bonos para colocárselos al primer marciano que pase. Lo que si tengo claro es que este senda de la deuda eterna tendrá vencedores y vencidos, cuando no haya más camino que recorrer. ¿Quiénes serán?