Un español podría ser el sustituto de Lagarde en el BCE

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La sucesión en la cúpula del Banco Central Europeo (BCE) promete ser decisiva para la estabilidad financiera de la eurozona en los próximos años. Aunque Christine Lagarde sigue siendo presidenta hasta el 31 de octubre de 2027, los movimientos diplomáticos ya están en marcha. Y en todo esto, Pablo Hernández de Cos ha ganado terreno con rapidez, posicionándose como el candidato más preparado técnicamente según los análisis de los organismos especializados.

El Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF), una organización de referencia en análisis de banca central, acaba de situar al economista español en la primera posición para dirigir el organismo de Fráncfort. No es por casualidad. La evaluación ha analizado capacidades que van más allá de la macroeconomía, tocando el liderazgo político y la cohesión institucional.

Un perfil forjado en la ortodoxia y el consenso

Hernández de Cos ha trabajado en el Banco de España y ahora dirige el Banco de Pagos Internacionales (BIS), lo que avala su solidez. Los expertos destacan su capacidad para generar consenso, algo imprescindible en un Consejo de Gobierno del BCE donde conviven posturas enfrentadas sobre política monetaria: los que apuestan por subidas de tipos (halcones) y los que prefieren mantenerlos bajos (palomas).

Su formación técnica es otro punto fuerte. Entiende bien la economía monetaria y los mercados de capitales, lo que le da credibilidad tanto en Bruselas como en las capitales de los Estados miembros. Cuando estuvo en el Consejo de Gobierno del BCE entre 2018 y 2024, demostró templanza para moverse en contextos políticos complicados, gestionando las crisis con pragmatismo y basándose en datos.

La geopolítica de la sucesión

La carrera por el BCE nunca es solo cuestión de técnica; es un juego de poder entre países. Compite contra Joachim Nagel, presidente del Bundesbank alemán, y Klaas Knot, del Banco de los Países Bajos. Pero la candidatura de Nagel tiene un problema: Ursula von der Leyen ya es alemana y dirige la Comisión Europea. Meter otro alemán en la presidencia del BCE podría verse como demasiada influencia de Berlín, rompiendo el equilibrio geográfico que necesita el bloque.

También están en la carrera François Villeroy de Galhau (francés) e Isabel Schnabel (alemana), aunque esta última tiene limitaciones por los años que ya ha pasado en el Consejo Ejecutivo. En este entramado, Hernández de Cos es la opción de equilibrio: un tecnócrata de primera línea, de un país importante pero sin los recelos que generan Francia y Alemania, y con reputación intachable en Europa.

El camino hacia 2027

Aunque hace poco Bloomberg y Financial Times hablaban de una competencia abierta, ahora la tendencia favorece al español. Tiene el apoyo de distintos gobiernos y experiencia gestionando crisis bancarias, lo que lo convierte en el candidato ideal para una moneda que sigue enfrentando retos: inflación persistente, necesidad de digitalización del euro. La política monetaria europea busca un líder que combine rigor académico con diplomacia, y hoy por hoy, todo apunta a Pablo Hernández de Cos.