Dicen que a rio revuelto ganancia de pescadores y en este rio que son los mercados parece que los claros ganadores van a ser los hipotecados a tipo variable.
Las nuevas tensiones geopolíticas provocadas por su política exterior de Trump, el endurecimiento de sanciones a Irán y Venezuela, y sobre todo el reciente choque comercial con China, han encendido todas las alarmas. La inestabilidad se está dejando notar en el petróleo, en las bolsas y, con fuerza, en los mercados de deuda y divisas. Todo esto podría tener consecuencias inmediatas en un indicador muy vigilado en Europa: el Euríbor.
Este viernes, el Euríbor a 12 meses —referencia clave para calcular la mayoría de las hipotecas en España— ha cerrado en el 2,235%, marcando su mínimo anual. Pero lo más interesante es lo que anticipan los futuros financieros que refleja las expectativas del mercado sobre la evolución de los tipos de interés a corto plazo que baja ya del 2.1%, lo que apunta a que los inversores descuentan una caída próxima del Euríbor. ¿Tanto como para romper la barrera psicológica del 2% en cuestión de días?
No es una locura pensarlo. Si la volatilidad se mantiene y crece la expectativa de recortes de tipos, esa bajada podría producirse incluso la próxima semana.
¿Por qué afecta Trump al Euríbor?
Todo tiene que ver con la percepción de riesgo y el efecto dominó que se da en los mercados. La política de presión de Trump sobre países productores de petróleo está generando incertidumbre sobre el suministro global de crudo, pero al mismo tiempo, ha forzado a Arabia Saudí a aumentar la producción. ¿El resultado? Un desplome del precio del petróleo y una posible moderación de la inflación global.
Esa caída de los precios energéticos, unida al temor de que la guerra comercial frene el crecimiento económico, está reforzando la idea de que los bancos centrales podrían volver a recortar los tipos de interés antes de lo previsto. En EE.UU. se empieza a especular con nuevas bajadas de la Fed, y en Europa, aunque el BCE intenta mantener un discurso firme, los mercados ya descuentan que los tipos no solo no subirán este año, sino que podrían bajar si el escenario se complica.
Ahí entra el Euríbor, que se mueve en función de las expectativas sobre los tipos del BCE. Si el mercado cree que el BCE va a recortar, el Euríbor lo refleja casi de inmediato.
¿Qué pasa si el Euríbor baja del 2%?
Para los hogares con hipoteca variable, la noticia puede ser un respiro. Aunque el índice sigue lejos de los niveles negativos en los que se movió entre 2016 y 2022, un Euríbor por debajo del 2% reduciría el coste de revisión para muchos préstamos, especialmente los que se firmaron durante el pico de 2023, cuando el Euríbor superó el 4%.
En paralelo, también influiría en otros productos financieros: los préstamos al consumo serían algo más baratos, los depósitos seguirían perdiendo atractivo y el margen de los bancos volvería a estrecharse, lo que podría traducirse en más presión para el sector financiero.
Pero sobre todo, un Euríbor a la baja volvería a colocar a los tipos de interés en el centro del debate económico europeo. Porque si el mercado ya anticipa recortes, el BCE tendrá que decidir pronto si los confirma o los frena.
