Si hubiese invertido 100€ la primera vez que hablé del Bitcoin en este blog ahora mismo tendría cerca de 4 millones de euros. Lo he pensado varias veces pero conociéndome sé que habría vendido todo cuando mi inversión hubiese alcanzado los 200€. Pero tampoco me rompo mucho la cabeza porque nunca he invertido en bitcoins ni creo que lo haga. A cambio, me lo gasto en cenas.

El otro día en Xataka escribieron un interesante artículo titulado «Por qué no voy a invertir en bitcoin ni en criptomonedas» en las que su autor nos daba varias razones que comparto. Entre ellas rescato las que hacen referencia a las malas prácticas que acumulan los intermediarios.

Relacionado con esto, el Martes se conoció la noticia de que una sola persona fue la causante de la subida de la cotización del Bitcoin de 150$ a 1.000$ en 2013.

La actividad sospechosa principalmente constaba de dos robots, Markus y Willy, que usaban bitcoins que no eran de ellos para realizar lo que parecían ser comercializaciones válidas. Estas transacciones fraudulentas se incluyeron en el volumen de comercio global del intercambio Mt. Gox, mostrando una cantidad superior a la normal de actividad comercial y, por lo tanto, provocando que el público empezara a operar legítimamente.

En agosto de 2017, Cointelegraph informó sobre un actor anónimo, conocido como Spoofy, quien ha estado manipulando los mercados de Bitcoin al “falsificar” (subastando u ofertando con la intención de cancelar antes de la ejecución) grandes cantidades de bitcoins.

Spoofy, quien también participó en el comercio de lavado, o comprando o vendiéndose a sí mismo, ha tenido éxito en la manipulación de precios en el intercambio Bitfinex, que a su vez influye en el conjunto del mercado, debido a la forma escasa en que se comercializan las criptomonedas.

Mucho hemos hablado aquí sobre las oportunidades que nos puede traer la tecnología del blockchain pero ¿Que cara se le ha debido quedar al que vendió el otro día de un piso en Tarragona por 40 bitcoins al ver que el Martes su «inversión»  caía un 20% y ayer otro 15%?

Así que tenemos que la moneda del futuro puede fluctuar un 20% en un día, su uso consume más energía que muchos países, las comisiones son de escándalo y los intermediarios son unos mafiosos. No sé, igual está un poco verde todavía.

*Bueno… igual sí me arrepiento un poquito