En el mundo desarrollado, estamos acostumbrados a la idea de que creamos el modelo de progreso industrial y económico que otros países deben seguir. Muchas de nuestras grandes ideas sobre el desarrollo se basan en el supuesto de que Occidente logró la fórmula para el progreso económico en algún momento del siglo XIX, y lo que necesitamos ahora es que el mundo en vías de desarrollo «se ponga al día». Incluso el lenguaje que usamos resume esta idea, en la división entre  países «desarrollados», «en vías de desarrollo» y «tercer mundo», cierto es que casos como el que vimos ayer sobre el Congo, no ayudan mucho. Sin embargo, las nuevas innovaciones están desafiando la idea de que el desarrollo exige la entrega de las ideas de los países ricos a los pobres. En la banca y las finanzas, las grandes ideas sobre transferencias sin efectivo e intercambios móviles y flexibles no se encuentran en Ginebra, Londres o Nueva York. Se ha producido una revolución en la transferencia de dinero móvil se ha producido, pero no en estos centros financieros. En cambio, ha sucedido en Kenia, con m-Pesa.

El servicio fue desarrolló por Safaricom y Vodafone, y se puso en marcha en 2007. Y no es sólo algo que se usa en las ciudades o por los grandes intereses comerciales. En 2010, más del 50% de la población de Kenia lo había usado, esto significa que los pobladores rurales regatearon sobre la producción, y luego usaron sus Nokia para llegar al acuerdo final. Esto significa que los pastores Masai llevan sus teléfonos al mercado junto con su ganado, listos para abastecerse con lo esencial y llevarlo de vuelta a sus hogares.

Para las personas que viven en zonas aisladas, el servicio significa no tener que llevar mucho dinero en efectivo a los mercados o ciudades, con el menor riesgo que ello conlleva. Para las personas sin una dirección permanente o cuentas bancarias, el servicio significa que pueden pagar con el efectivo que tienen a m-Pesa, a cambio de crédito móvil, realizar pagos y transferencias y la generar ahorros, convirtiéndose en participantes en una economía de la que habían sido previamente excluidos. Para los emigrantes, el servicio les permite enviar dinero a sus familias y aldeas de forma segura y sencilla. El servicio de transferencia de dinero de Internacional Safaricom utiliza un sistema similar para los inmigrantes internacionales, que coordina grandes redes de envíos y pagos de todo el mundo. Para las empresas de Kenia, el servicio implica que los pagos relativos a acciones o reparaciones pueden tener lugar casi instantáneamente, eliminando la necesidad de contar con autorizaciones bancarias y la infraestructura deficiente que había obstruido la economía con ineficiencias y retrasos.

Entonces, ¿cómo funciona? m-Pesa se basa en una red de pequeños minoristas, que se registran para ser agentes de m-Pesa. Los clientes vienen a estos minoristas y les pagan en efectivo a cambio una carga de crédito virtual en su teléfono, conocido como e-float. Los e-float se pueden intercambiar y transferir entre los usuarios móviles con un simple mensaje de texto y un sistema de códigos. El titular del e-float lleva su teléfono móvil a su distribuidor más cercano cuando quiere efectivo, y cambia su mensaje de texto con el código por dinero físico. Ya hay más agentes m-Pesa que sucursales bancarias en Kenia.

Este sistema también requiere de intermediarios para conseguir el dinero de los agentes de m-Pesa, y garantizar que el movimiento de efectivo está actualizado con los intercambios de e-floats. De esta manera, el sistema ha creado nuevos puestos de trabajo, con algunos intermediarios y minoristas que ganan 1000$ al mes de comisión por las operaciones de m-Pesa. De alguna manera ha acercado el negocio de la banca a los pequeños emprendedores.

En respuesta al éxito de m-Pesa, el modelo ha sido imitado en otros países. El mayor operador de telefonía móvil en África MTN ha lanzado programas en otros lugares, como Kenia y Uganda. Los bancos centrales de algunos países, como Brasil están evaluando el uso de sistemas similares para que los pobres y personas aisladas tengan acceso al sistema financiero. El gobierno indio también ha mostrado determinación para lograr este objetivo, y dado que cuenta con una fuerte infraestructura de TI y una gran densidad de población, seguramente pueda convertirse en una economía electrónica en un futuro cercano.

m-Pesa tiene grandes cosas que decir sobre el futuro de las economías africanas. Esto demuestra el potencial de la enorme y rápida difusión de los teléfonos móviles y otras tecnologías flexibles y adaptables en el continente. Pero también demuestra el valor de soñar a lo grande pero pensando a nivel local. M-Pesa no es un intento de recrear los sistemas bancarios de los países desarrollados a África. En lugar de renunciar llevar la banca a las comunidades pobres y aisladas, ha ampliado los servicios financieros a sus clientes más aparentemente inverosímiles. En lugar de renunciar a sofisticadas operaciones económicas en países con una infraestructura pobre, ha encontrado una manera de evitar esa infraestructura, creando una infraestructura virtual y móvil propia. Que poca costumbre tenemos los «países desarrollados» en mirar los logros de África, com véis el futuro del dinero y de la economía no tiene por qué pasar por complicados instrumentos financieros, basta con acercárse a la gente.

Para terminar os dejo un documental (en inglés) sobre este sistema de pago