De este a oeste hay un aparente consenso de los expertos sobre lo que será 2013, un año en el que los malos datos del último trimestre de 2012 continuarán y en algunos casos emporarán:

Especial atención habrá al resultado –más próximo- de las elecciones italianas (su elevada deuda pública lo hace un país muy vulnerable) y de las alemanas de otoño, si bien todo apunta a que seguirá gobernando Merkel y si acaso cambiaría su principal socio de coalición y no creo cambie su actitud hacia la €zona, el proceso electoral la podría llevar a ser más dura en sus concesiones de rescates ya que el pueblo alemán no los aprueba y tras el resultado volver a ser más flexible.

En mis previsiones para 2012 dije:

pienso que ocurrirá lo mismo de todos estos años: se hará todo lo posible por mantener las cosas como están aunque postergar la solución empeore las cosas para 2013.

Por desgracia, creo que acerté de pleno al menos en eso. Veamos ahora mi visión para 2013 recordando algo que ya he comentado alguna vez:

Ni siquiera estamos seguros del todo sobre muchos hechos del pasado, eso nos debería dar una pista sobre lo improbable que es acertar el futuro por lo que más que predicciones son simples opiniones, que además pueden demostrarse falsas aunque estén correctamente razonadas por circunstancias externas como por ejemplo una posible guerra en Corea o Irán o algo positivo como una nueva revolución tecnológica:  

Resumiendo, aunque creo el primer trimestre no será tan malo como algunos pronostican, será un año más en el que no veo motivos para el optimismo y en el que puede veamos estallidos sociales de importancia incluso en países a día de hoy insospechados… Eso sí, espero no os amargue mi opinión el comienzo del año.