Hace poquito nos enteramos de que JPMorgan tuvo algunos errores «de bulto» en ciertas operaciones que le hizo perder la nada despreciable cifra de 2.000 millones de dólares. Y hoy voy a defenderlos, la culpa no es suya, la culpa es de Moore, concretamente a la ley que tiene su nombre.
Designada con este nombre por el cofundador de Intel, Gordon Moore, esta ley propone que un número de transistores en un semiconductor pueda doblarse de manera económica cada dos años. La consecuencia directa de la Ley de Moore es que los precios bajan al mismo tiempo que las prestaciones suben: la computadora que hoy vale 1000€ costará la mitad al año siguiente y estará obsoleta en dos años. En 26 años el número de transistores en un chip se ha incrementado 3200 veces. Ha demostrado ser verídica durante casi cinco décadas. Es el motivo por el cual tu teléfono móvil puede tener más potencia informática que la propia NASA tenía cuando puso al primer hombre en la luna.
