Una vez le preguntaron a John Lennon si Ringo Starr era el mejor batería del mundo y su respuesta fué (bromeando) «No es ni el mejor batería de los Beatles», para continuar diciendo que era un buen batería, con mucha técnica pero bastante menospreciado. Lo que no cabe la menor duda es de que Ringo Starr es un tipo con suerte, supo estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y lo más importante, no dejó escapar la oportunidad.

¿Cuántos Ringo Starrs conoces?. Piensa en tu jefe o en el jefe de tu jefe ¿tiene más inteligencia que tú? ¿más talento? ¿o es cuestión de suerte y no desaprovechar una oportunidad?. ¿Y los ultrarricos?. Generalmente responden lo mismo, el trabajo.

Si la riqueza fuera el resultado inevitable del trabajo duro e iniciativa, todas las mujeres africanas serían millonarias. Las reivindicaciones que el 1% de ultraricos se  atribuyen, que tienen inteligencia, creatividad o instinto únicos, son ejemplos de la falacia de la autoatribución. Esto significa atribuirse resultados de los que uno no es responsable. Muchos de los que son ricos hoy en día lo consiguieron porque fueron capaces de conseguir ciertos trabajos. Este logro se debe menos al talento e inteligencia que a la combinación del trabajo de otros y de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.

Los hallazgos del psicólogo Daniel Kahneman, ganador de un premio Nobel de economía, son apabullantes respecto a que las creencias que personas con ambición tienen respecto a sí mismas. Descubrió que su aparente éxito es una ilusión cognitiva. Por ejemplo, estudió los resultados alcanzados por 25 asesores ricos, durante ocho años. Descubrió que la regularidad de su rendimiento era cero, como si los resultados se obtuviesen de una tirada de dados, no de un juego de habilidad. Aquellos que recibieron los mayores bonos simplemente habían tenido suerte.

Tales resultados se han repetido ampliamente. Muestran que los brokers y gestores de fondos de Wall Street reciben su enorme compensación por hacer lo que haría un chimpancé lanzando una moneda.  La ilusión de la habilidad … está profundamente arraigado en su cultura.

Lo mismo para el sector financiero y sus analistas «high level» y respecto a los demás tipos de negocios, tu mismo lo habrás visto. ¿Tiene tu jefe habilidades de juicio, visión y gestión superiores a aquellas de cualquier otra persona de la empresa o llegó donde está mediante engaños, faroles, intimidaciones o simplemente suerte?

En un estudio publicado por el diario Psychology, Crime and Law, Belinda Board y Katarina Fritzon analizaron a 39 directivos y consejeros delegados de grandes empresas británicas. Compararon los resultados con las mismas pruebas realizadas a pacientes del hospital de Broadmoor, en el que estaban ingresadas personas acusadas de cometer delitos graves. En algunos indicadores de psicopatía, los resultados que los jefes obtuvieron fueron los mismos o incluso superiores a los de los pacientes. De hecho, sobre la base de estos criterios batieron a  pacientes a los que se habían diagnosticado transtornos de personalidad psicopática.

Los rasgos de psicopatía en los que los jefes puntuaron tan alto, se parecen mucho a las características que buscan las empresas. Aquellos que cuentan con estos rasgos, con frecuencia poseen magníficas habilidades para adular y manipular a personas poderosas. El egocentrismo, sentir que cuentan con derecho a cualquier cosa, la predisposición para explotar a otros y la falta de empatía y conciencia tampoco hacen daño a las expectativas de muchas empresas.

En su libro Snakes in Suits (Serpientes con traje), Paul Babiak y Robert Hare señakaban como las antiguas burocracias societarias se han visto reemplazadas por estructuras flexibles y constantemente cambiantes y al igual que los jugadores de equipo se consideran menos valiosos que los competitivos que asumen riegos, se suelen elegir y premiar los rasgos psicopáticos. Da la impresión de que si se cuenta con tendencias psicópatas y se nace en una familia pobre es probable que acabar en prisión. Si se tienen tendencias psicópatas y se nace en una familia rica es probable ir a una escuela de negocios.

Esto no tiene por finalidad sugerir que todos los directivos son psicópatas. Esto quiere sugerir que la economía ha estado premiando las habilidades equivocadas. Los consejeros delegados ahora se comportan como duques, extrayendo de sus estados financieros sumas de toda proporción respecto al trabajo que hacen o el valor que generan, sumas que a veces agotan los negocios que ellos parasitan.

Esta semana hablabamos de competitividad, y hoy traigo unos datos estremecedores. Entre 1947 y 1979 la productividad de los EE.UU. aumentó en un 119%, mientras que los ingresos de la quinta parte de la población de abajo aumentaron en un 122%. Pero entre 1979 y 2009, la productividad aumentó en un 80%, mientras que los ingresos de la quinta parte de abajo cayeron en un 4%. En aproximadamente el mismo período, los ingresos de la parte alta aumentaron del 1% al 270%.

En el Reino Unido, el dinero que ganaron la décima parte de los más pobres cayó en un 12% entre 1999 y 2009, mientras que el dinero que generaron la décima parte de los más ricos aumentó en un 37%. El coeficiente Gini, que mide la inequidad de ingresos, aumentó en este país desde el 26 de 1979 al 40 en 2009.

En su libro The Haves and the Have Nots (los ricos y los desposeídos), Branko Milanovic intenta descubrir quién ha sido la persona más rica de la historia. Empezando con el miembro del triunvirato romano Marco Craso, midió la riqueza conforme a la cantidad de trabajo de sus compatriotas que un hombre rico podía comprar. Parece que el hombre más rico de los últimos 2000 años está vivo en la actualidad. Carlos Slim podría comprar el trabajo de 440.000 mejicanos medios. Esto hace que sea 14 veces más rico que Craso y cuatro veces más rico que Rockefeller.

No quiero parecer un indignado más pero creo que debernos darnos cuenta de que algo no está funcionando bien. ¿Realmente la productividad de Carlos Slim es la de 440.000 mejicanos? ¿Hasta que punto el incremento de nuestra productividad se la van a llevar otros? ¿Cómo puede ser que las desigualdades cada vez vayan a más?