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La apuesta de 1.000.000 de dólares de Warren Buffet

Andrei Karpov es un ruso que en jugando al póquer, desesperado tras haber perdido todo lo que tenía encima, no pudo resistirse ir aún más lejos cuando le tocó una mano salvadora con la que pretendía recuperar todo. Así que apostó a su esposa.

Y perdió.

A la mañana siguiente Sergey Brodov, que era el que ganó la partida fue a la casa de Karpov a reclamar su premio. La mujer se enfureció tanto que terminó divorciándose.

Hoy está casada con Brodov  “Soy muy feliz con él, aunque me haya ganado en una partida de póker”.

Lección: Nunca te apuestes a tu esposa (o marido).

Y es que de las experiencias ajenas podemos aprender mucho, veamos más.

Hace casi 10 años, Warren Buffet se apostó un millón de dólares a que un fondo de inversión que replicase al SP500 (lo que viene a ser uno de los fondos de inversión más sencillos y baratos que existen) tendría, en una década, mejor comportamiento que cualquier sofisticado Hedge Fund (fondos de gestión alternativa). El establecer un periodo de tiempo tan largo suena razonable ya que amortigua cualquier irregularidad del mercado y deja la suerte en un segundo plano.

Y Ted Seides, un gestor de fondos, se dio por aludido y aceptó la apuesta.

La apuesta es especialmente interesante ya que compara las inversiones clásicas y accesibles por todos con las modernísimas técnicas de inversión generalmente accesible para unas pocas fortunas.

Ya queda poco para que la apuesta llegue a su fin y muy mal se le tiene que dar a Warren para que la pierda.

Durante los últimos nueve años, de 2008 a 2016, el índice elegido por Warren Buffet (el que replicaba al S&P500) se apreció un 85,4%, incluyendo los dividendos reinvertidos, superando a la alternativa de varios Hedge Funds, el mejor de ellos lleva obtenido un beneficio del 62,8%.

Los gestores de hedge funds tienen muchas más herramientas a su disposición que los sencillos fondos que replican a un índice. Por lo general, pueden apostar al alza o baja de cualquier acción, invertir en divisas, commodities u otros activos, opciones comerciales o, en definitiva, buscar oportunidades dondequiera que las encuentren. Los fondos de índices hacen sólo una cosa: comprar y mantener las acciones representadas en el índice.

¿Y por qué estos complejos fondos de inversión han estado tan rezagados? Principalmente porque los gestores en su afán de superar al mercado lo estropean y además, por eso, te cobran unas escandalosas comisiones de gestión entorno al 2% anual más el 20% de beneficios (frente al 0.2% que de media cobra uno que replique a un índice).

Los resultados comparativos dicen mucho sobre los efectos erosivos que los gastos pueden ejercer y la inutilidad de la gestión activa de la cartera. Como dijo Warren Buffet en su última carta a los accionistas

“Cuando billones de dólares son manejados por Wall Street que cobran grandes honorarios, generalmente serán los gestores quienes cosechen beneficios desmesurados y no los clientes”

Pero a nosotros nos gusta lo complejo y lo caro. Buffet lo explicaba perfectamente

A lo largo de los años, me han pedido consejos de inversión y al darlos, he aprendido mucho sobre el comportamiento humano. Mi recomendación suele ser la de invertir en un fondo que replique al S&P500. Mis amigos con menos patrimonio han seguido mi sugerencia, pero creo que ninguno de los mega-ricos individuos, instituciones o fondos de pensiones ha seguido este mismo consejo cuando se lo he dado a ellos. En vez de eso, me dan las gracias por mi consejo y se van a escuchar los cantos de sirena de especializados consultores…. El comportamiento humano no va a cambiar Los individuos ricos, fondos de pensiones, seguros y similares seguirán sintiendo que merecen algo “extra” en asesoramiento de inversión. Los asesores que inteligentemente juegen con estas expectativas se harán muy ricos.

Cuando una persona con dinero se encuentra con una persona con experiencia, el que tiene experiencia termina con el dinero y el que tiene dinero ¡conseguirá la experiencia!“.

Así que, ya que no tienes dinero, al menos adquiere algo experiencia haciendo caso a maestros como Warren Buffet

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Escrito por Carlos Lopez el 23 de Marzo de 2017 con 29 comentarios

El mapa del día: Países en los que puedes comprar una Coca Cola

Para resumir, no puede comprar una Coca Cola en Corea del Norte y en Cuba.

Visto en Twitter

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Escrito por Carlos Lopez el 22 de Marzo de 2017 con 1 comentario

Abogado, de oficio, del mismísimo diablo. En defensa de los bancos.

¿Qué clase de abogado puede defender a los terroristas del 11M, al asesino de Pioz o a los padres de Asumpta Serna? Sobre ellos escribían el otro día aquí.

Hay letrados que venderían su alma al diablo por hacerse con la defensa de un criminal que durante semanas abrirá los telediarios. Quienes han llevado casos así confirman que un asunto así «te cambia la vida»

Como confiesa uno de los abogados.

Siempre es un dilema. Notas cómo surge un conflicto dentro de ti, pero hay que dejar la moral aislada. No se trata de eso, sino de actuar dentro de la ley y garantizar a una persona el derecho a ser defendido»

Así que de vez en cuando, a uno le toca hacer su trabajo…

Hace poco, Droblo hizo de abogado del diablo al hablar del sistema de pensiones español. Hoy veo su apuesta y lo subo ya que haré de abogado del mismísimo “Charles Manson” de los lectores de este blog. De los bancos que concedieron hipotecas.

Y para ello, recurro al blog de un Notario, que cuenta sus experiencias, evidentemente estarán sesgadas por su punto de vista pero me parecen sumamente interesantes y le concederé el beneficio de la duda. Rescato algunos párrafos a modo de resumen. Básicamente trata de la firma de una hipoteca, lo que para la mayoría de los españoles es la decisión financiera más importante de su vida.

El deudor viste de chándal y entra comiéndose un gran bocadillo que lleva dentro de una bolsa de papel y se queda de pie, frente a mi mesa, dándole bocados. Le indico que sé que tiene prisa y que tiene que volver al trabajo, pero que se siente, que la lectura, explicación y firma de la escritura nos llevará unos minutos. “Ah, vale”, afirma sin mayor problema. Vista la actitud del sujeto yo mismo aspiro a que el mal trago de esta firma se pase lo más rápidamente posible.

Me gustaría preguntar a los que tanto hablan (y a los que juzgan) sobre el asunto de las cláusulas suelo qué debería haber hecho yo con este individuo. Tal vez darle las dos bofetadas que su padre, sentado a su lado y que hipotecaba una vivienda suya para garantizar la deuda del hijo, no le iba a dar y que probablemente debió haberle dado hace mucho tiempo (me conformaría con que se las diese al salir o ya en casa). Es posible que le haya dado muchas y no hayan servido de nada. Juro que me hubiera gustado hacerlo a mi.

Y es que ha sido bochornoso ver cómo ese memo, se comía un bocadillo en una bolsa de papel, mientras yo le explicaba su hipoteca. A grandes bocados, casi a cámara lenta. Regodeándose.

¿Yo tengo que firmar?

Cuando ha llegado el momento de firmar, ha hecho la pregunta del millón de dolares, “¿yo tengo que firmar?”.“Pues claro, hombre”, le dice el padre. Y el hijo dice “¡y yo qué sé¡”. Y continúa “yo lo que quiero es que me den el dinero cuanto antes”. Y entonces el apoderado del Banco le explica cómo funcionan los trámites posteriores a la firma, que si la retirada de la escritura, que si el pago del impuesto, que si la inscripción en el Registro de la Propiedad, que si luego le mandarán la escritura.

Al terminar de explicarle el apoderado le dice al energúmeno ¿vale?” y este responde: “No sé, no he entendido nada”

Claro, que los notarios también tienen lo suyo o al menos esa es una opinión generalizada que creo expresa muy bien el comentario de un lector en esta noticia (Los notarios proponen extender su función de información al momento anterior a la firma de la hipoteca ).

Romperé una lanza por algunos notarios. Yo he conocido notarios como los que decís, de los de la lectura rápida y ‘vamos, vamos, vayan firmando que tengo mucho que hacer y no vamos a estar aquí toda la mañana’, de los que te cuelan unas escrituras en 80 papeles escritos con un tipo de letra ‘arial negrita 30.000’ y con márgenes de media hoja, para poderte cobrar más folios… Pero también los hay de otro tipo, de los que realmente te explican qué conescuencias tiene firmar según que documento, te cuentan el por qué de las cosas de unas escrituras, en definitiva, te dan confianza, y de eso se trata.

Por desgracia, al menos en mi caso, han sido mayoría los de la priemra categoría, pero no dudéis de que también los hay de la segunda: cuando he necesitado ir yo a un notario ‘eligiéndolo’, es al que he acudido. Son estos últimos los que sí podrían hacer una labor como la que se indica en esta noticia. Incluso si me apuráis, uno de los del primer tipo, de los ‘de con prisas’, a pesar de todo, se dio cuenta de un ‘pufo’ que intentaban colarnos en una compra de un inmueble y paró la compraventa: había un error en la nota registral que cambiaba mucho las condicones.

Y yo, como abogado defensor de los bancos recurro la sentencia de la cláusula suelo para que al menos se analicen cuantos contratos hipotecarios hay con “migas de pan”. Porque la torta se la han llevado los bancos pero hay que reconocer que algunos clientes también se merecían una bien dada.

Como conclusión se podría decir que es mejor pasar un poco de hambre el día de la hipoteca que no pasar hambre el resto de la hipoteca.

Y con esto me quito el traje de abogado, que es un poco incómodo.

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Escrito por Carlos Lopez el 22 de Marzo de 2017 con 55 comentarios

El futuro de los pequeños inversores en renovables

Con la crisis ya asomando por la puerta, pero todavía sin los devastadores efectos, en el año 2007 vio la luz el Real Decreto 661/2007, por el que se regulaba la producción de energía renovable. Eran tiempos en los que nuestro país, dentro de los acuerdos sobre la producción de gases invernadero del Protocolo de Kioto, se lanzaba de cabeza a convertirse en el país puntero en energías renovables. Eran tiempos de retribuciones a la energía, se subvenciones, tanto al montaje de instalaciones, como a la energía producida, eran tiempos en los que se intentaba democratizar el sector eléctrico del país.

Diez años más tarde, el panorama es desolador. Mientras otros países que empezaron más tarde y a menos ritmo, siguen instalando poco a poco parques eólicos y fotovoltaicos (en muchos casos montados por empresas españolas que nacieron al calor de esos años de bonanza en nuestro país), en España 62.000 familias, endeudadas por el cambio de criterio y de legislación, aguantan aferradas a la esperanza de que los inversores extranjeros obtengan una victoria en los tribunales internacionales. Es precisamente este hecho lo que convierte a nuestro país es el que más demandas de arbitraje internacionales tiene, por delante de Turquía, o hasta de Venezuela.

Estas denuncias se centran en los recortes a la energía renovable que el Gobierno del PP llevó a cabo en la anterior Legislatura. Concretamente, los iniciados a finales de 2010 con el Real Decreto ley 14/2010, rematadas por la reforma eléctrica del 2013, por el que se limitaban las horas de las instalaciones con derecho a prima, con el fin de eliminar el déficit de tarifa. Tras la aprobación de este decreto, los inversores internacionales que habían promovido o adquirido instalaciones de “energía verde” en España comenzaron a presentar demandas de arbitraje, en un proceso que sigue abierto, que ya suma la treintena de recursos y que debe empezar a decidirse a lo largo de este año. Entre las compañías afectadas figuran las alemanas E.ON y RWE, la norteamericana RREEF Infraestructure o las japonesas JGC Corporation y Eurus energy Holdings.

El plan del gobierno Zapatero, que sólo continuaba lo comenzado por el gobierno de Aznar en 2004, apostaba por la energía fotovoltaica porque era la más “social”, y establecía una serie de primas para compensar la alta inversión en una tecnología casi novedosa en esos momentos. Se decía que la rentabilidad de la inversión sería entre un 7 y un 9% y que los inversores empezarían a ganar dinero tras los primeros 10-12 años. Muchos fueron los que entraron en este negocio, llevados de la mano del Estado más “ecologista” del momento.

Entre 2007 y 2009 se instalaron en España 4.200 megavatios sólo de energía solar fotovoltaica, con una inversión que rondaba los 25.000 millones de euros. A finales de 2008 la potencia ya multiplicaba por diez las previsiones y, todos se dedicaron a exprimir la gallina de los huevos de oro, tanto los gobiernos autonómicos (que competían por ver quién era más verde), como por parte de los bancos, que daban financiación a todo el que llegase con un proyecto medianamente bien vestido.

Los primeros recortes avanzaron medidas contra la cuantía de las ayudas. La legislación para paliar el déficit de tarifa del 2010 recortó un 45% las ayudas a los huertos solares, el 25% a las instalaciones de placas grandes y un 5% a las de placas pequeñas. Con la legislación del 2013 el sistema retributivo siguió disminuyendo y, además con carácter retroactivo, con lo que las instalaciones se vieron súbitamente ahogadas por las deudas. El Estado se vio superado debido a la descontrolada inversión que se hizo. El sistema colapsó y, al final, dinero para nadie y un prometedor sector económico, ahogado en la cuna.

Así, con 65.000 instalaciones fotovoltaicas en todo el territorio nacional (el 85% en manos de inversores nacionales) el futuro depende en buena medida de las decisiones que se adopten en los arbitrajes pendientes con los inversores extranjeros, arbitrajes que no vincularán, pero darán fuerza legal ante la justicia.

Según la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) los puestos de trabajo directos en el sector han pasado de alrededor de 42.000 personas en 2008 a unas 5.000 en 2015. Así mismo, mientras que prácticamente en todo el mundo se está instalando capacidad productiva, con China, Estados Unidos y Japón a la cabeza y, en Europa, con Gran Bretaña, Alemania y Francia, en España, la capacidad productiva crece a paso de caracol y sólo con las instalaciones desconectadas de la red eléctrica, que no está sujetas al llamado “impuesto al sol”. Éste fue el nombre que recibió el Real Decreto 900/2015, un decreto que regula las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo pero que, en lugar de favorecer dichas instalaciones, pone serias trabas al desarrollo de las mismas mediante una serie de cargos e impedimentos en la ejecución que disminuyen la rentabilidad de las mismas notablemente.

Según el último “Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España”, que edita la Asociación de Empresas de Energías Renovables, el sector aportó un 0,7 por ciento al PIB en 2014 (7.387 millones de euros), lo que representa un descenso del 22,1 por ciento con respecto a 2013. Nuestro país cuenta con un total de 4.764 megavatios de potencia fotovoltaica instalada acumulada, pero desde el 2014 apenas se instala potencia adicional conectada a la red. Sólo existe un pequeño aumento de la potencia para autoconsumo, en la que se incluye la potencia aislada, dentro de los sectores agrícola y ganadero en sistemas de bombeo riego y calefacción.

Como colofón dos perlas. La primera, algo que todos sospechaban: que sólo apostaríamos en serio por las energías renovables cuando los grandes grupos energéticos del país se decidieran a invertir en ellas.

Por un lado, Endesa, que recientemente ha adquirido todos los activos «verdes» de su principal accionista, la italiana Enel (70%), en España. Esos activos suman 1.710 MW (megavatios) de potencia, de los que el 95% son plantas eólicas, y forman parte de Enel Green Power España, participada en un 60% por Enel Green Power y en un 40% por Endesa. Los 1.710 MW de Enel Green Power España se distribuyen en casi un centenar de instalaciones renovables y, aunque la mayoría son parques eólicos, también hay instalaciones solares, mini hidráulicas, de biomasa y cogeneración. Su plantilla es de 200 profesionales. El grupo ha anunciado en su plan industrial inversiones de 4.400 millones de euros en el periodo 2016-2019.

Por otro lado, Iberdrola, ha culminado con éxito el primer préstamo “verde”, que se usará para dar financiación o refinanciación para proyectos sostenibles y socialmente responsables. Así, el importe de 500 millones de euros obtenido por Iberdrola se empleará en proyectos relacionados con eficiencia energética y renovables, fundamentalmente. Esto se complementa con las cuatro emisiones de bonos “verdes” que, desde 2014 la empresa ha lanzado con el mismo fin.

La segunda perla viene por parte del responsable del “impuesto al sol”, el ex ministro Soria, el cual optó a un puesto en el Banco Mundial tras su dimisión como Ministro. Este puesto era precisamente en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), el organismo internacional que debe decidir sobre los arbitrajes de los inversores extranjeros en los años de la debacle renovable.

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Escrito por Manuel González el 21 de Marzo de 2017 con 32 comentarios

El facha que todos llevamos dentro

Aunque históricamente no tiene demasiado sentido porque el fascismo nació contra la democracia liberal y de hecho, Mussolini procedía del socialismo, lo cierto es que en España solemos llamar facha a quien es muy de derechas. Cierto que José Antonio era un señor de derechas pero desde luego sus ideas respecto a la economía están hoy más representadas en los programas políticos de partidos de izquierda que en el PP. Para prueba basta este video de un ministro falangista que bien podría hacer ahora cualquiera de IU. Pero bueno, ya es costumbre que términos antagónicos como facha o neoliberal se apliquen a las mismas personas y aunque sea una gran inexactitud nos entendemos… Y la ideología fascista no está nada de moda, a pesar de que hay mucha gente crítica con el capitalismo, con el €, con la globalización etc. no se duda demasiado, al menos abiertamente, de la democracia como sistema político (aunque en España hay tanto “liberal” simpatizante del franquismo y tanto “comunista” admirador del castrismo que quién sabe…)

Pero hay otro significado de facha y es el de persona muy dictadora. Y creo que todos tenemos un dictador dentro, uno que censura, juzga y si pudiera, ordenaría la vida de los demás. Y con los ricos pasa mucho. A mi me pasa, no puedo evitar caer en la tentación de pensar que puedo saber mejor que Amancio Ortega, por ejemplo, lo que debe hacer con su fortuna. Yo que hace décadas que perdí la ambición profesional, que me gusta la ley del mínimo esfuerzo y valoro mi ocio por encima de mis ahorros, no puedo entender a una persona anciana que aún se preocupa por hacer más y más dinero. Pero al contrario que a la mayoría, a mi me alegra que existan personas así, aunque no las entienda. Si yo fuera Juan Roig habría vendido Mercadona hace años pero por suerte él no lo hizo, paga bien a sus empleados y creó 4 mil puestos de trabajo el año pasado. Socialmente su actitud es mejor que la mía.

Cuando hace dos lunes argumenté que los ricos lo son –y son la mayoría en el mundo occidental, lo dicen los datos- porque nosotros queremos ya que como consumidores adquirimos su producto (sea un móvil, una canción o goles) y no deben tener límites de ganancias porque además de injusto sería socialmente peor porque limitando su ambición y talento impidiéndoles ganar más dinero (ni Spielberg seguiría haciendo películas ni Bezos seguiría mejorando Amazon) nadie intentó siquiera rebatir mis razones ni explicar una teoría alternativa, nadie dijo: “no, es mejor que, llegados a un punto, aquellos que son capaces de generar riqueza, no se queden una porción de ella, que trabajen gratis o que dejen de crear riqueza pero que no acumulen más” y demostrar que eso sea mejor para la humanidad. Lo que hicieron los críticos con mi artículo no hablaban de eso en el foro sino de que debían pagar impuestos (pues claro, es obvio, lo recalqué en el texto), de la globalización (tema de moda que es la culpa de todo, como si antes no existirían ricos), de que hay ricos que no merecen serlo (estoy de acuerdo, injusticias hay en todas partes), de que los directivos son unos jetas porque se asignan sus propios sueldos (a veces es cierto, y no sólo pasa en el ámbito privado), de que no es lo mismo ser rico que influyente (también es cierto aunque nada tiene que ver con el texto), que hay más ricos por robo o por herencia que porque lo hayan conseguido con su trabajo y talento (esto es un mito extendido pero contrario a lo que dicen las cifras, al menos en el mundo Occidental) y hasta me dijeron que yo creo que todo está bien en materia económica (será alguno que no me ha leído nada)… Y me quedé pensando que una vez más, uno escribe una cosa, los demás leen otra y que no tiene sentido conversar sobre lo que no he dicho. Pero justo unos días después me acordé de una entrevista que leí hace tiempo y voy a volver a intentarlo con otro ejemplo.

Miguel Monzón, más conocido como “el Gran Wyoming” es de izquierdas. De hecho, fue de los primeros en quitarse la chaqueta del PSOE para abrazar la de Podemos y lleva años haciendo 4 programas semanales cuyo principal contenido es criticar al PP, incluso cuando gobernaba ZP. Y es rico. A finales de 2014 reconoció poseer 19 inmuebles en Madrid. Él los tiene porque nosotros le hemos hecho rico viendo sus programas, como lo es Amancio Ortega porque compramos en Zara o Justin Bieber porque compramos sus discos. Él vende un producto y nosotros se lo hemos comprado y, nos guste o no, es la recompensa a su trabajo y su talento. ¿Me hace más pobre que él tenga 19 casas y yo ninguna? No, ¿deber tener un límite de beneficios por su trabajo? No, mientras tenga audiencia se merece seguir ganando dinero. Porque lo que yo defiendo, y lo dejé muy claro hace dos lunes, es que quien crea riqueza, quien la genera, tiene derecha a quedarse con un pedazo de ella, sin límites. Y por supuesto que sea legal y pague sus impuestos, que parece mentira que haya que repetirlo en cada artículo.

Pero volviendo al tema del facha que todos llevamos dentro, en la entrevista a este personaje hay un detalle que me llamó mucho la atención. El periodista quizás no se atrevió a exponerle que no es habitual que alguien de izquierdas compre casas (si fuera Mariló Montero la que tiene 19 casas la llamarían especuladora inmobiliaria y la criticarían por ello casi seguro) pero se lo citó y él respondió muy claramente: “Llevo 30 años trabajando en televisión y he ganado mucho dinero y lo invierto en lo que quiero” y después añadió: “Yo con mi dinero hago lo que me da la gana” Me parece perfecto porque defiendo la libertad y estoy harto de que todos juzguemos con tanta facilidad, ¿por qué es tan difícil entender que debemos dejar de ser tan fachas y dejar que la gente haga con el dinero que han ganado –sea poco o sea una cantidad “indecente”- lo que les dé la gana, por qué esa manía por pretender expropiar y repartir a nuestro gusto algo que no es nuestro? No puedo evitar pensar que en el prejuicio contra los ricos hay más envidia que racionalidad y hay más incomprensión (y ahí me apunto yo, que no entiendo por qué no se auto-limitan a sí mismos como dije antes) hacia sus actitudes que crítica social ya que no hay ninguna prueba, ni teórica ni histórica, que demuestre que una sociedad con menos ricos es más próspera. Más bien todo lo contrario. ¿Y sabéis lo más curioso? Que todos los españoles, incluso los de familias más humildes, nacemos con unos servicios asistenciales, una sanidad y una educación universal que nos convierte en ricos a escala planetaria puesto que la inmensa mayoría de los habitantes de la Tierra no nacen con tanta riqueza social, y si no hemos nacido en Chad ni en ninguna de la mayoría de naciones del mundo donde no disfrutaríamos de esas ventajas no es por nuestro esfuerzo ni por nuestro talento sino por la influencia de nuestros padres que nos han hecho nacer en este país. Es decir, somos ricos por herencia.


 

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Escrito por Droblo el 20 de Marzo de 2017 con 43 comentarios

La semana en los mercados

Podemos estar más cerca de un cambio político en España de lo que parece. Los votantes españoles no quieren a Pedro Sánchez, creo que ha quedado claro en las dos últimas generales y en las dos últimas autonómicas celebradas en España pero los militantes de su partido sí lo que significa que podría ganar las primarias que se inician en poco más de un mes (AQUÍ el calendario). Si Sánchez vuelve a ser el líder del PSOE no creo que quisiera elecciones pronto –ni aunque las gane otr@- ya que su partido quedaría fracturado y correría el riesgo de perder el segundo puesto que tiene ahora que le permite ser el teórico “jefe de la oposición”. La única forma de evitar elecciones es pactando una moción de censura: en teoría con el PNV lo tiene fácil ya que se han apoyado en Euskadi pero a los catalanes debería ofrecerles el referéndum (algo muy difícil de encajar constitucionalmente) y a Podemos casi lo que pidiera ya que no tendría más remedio que aceptar la vicepresidencia de Iglesias y todo lo que en su día le solicitó para apoyarle cuando intentó la investidura (que luego probó junto a Ciudadanos). Es decir, podemos estar cerca de un gobierno mandado por una coalición de izquierdas apoyada por nacionalistas e independentistas y con un presidente que ni siquiera es hoy diputado. Es más, podría incluso presentarse Sánchez a las primarias anunciando ese pacto para así ganarlas: “votadme y en unas semanas en lugar de Rajoy el presidente del gobierno será socialista”.

Puede parecer una situación demasiado imaginativa pero si Sánchez quiere el poder, ¿qué otra alternativa tiene? Y yo creo que en el PP esto lo saben y si sospechan que puede ocurrir, tanto una posible moción de censura como una victoria de Sánchez o ambas cosas, lo normal es que utilicen la excusa de la falta de Presupuestos y la situación en Cataluña para disolver las cámaras y convocar elecciones, confiando en que el PP mejore resultados gracias sobre todo a un aumento de la abstención. El que ayer por vez primera desde 1979 un decreto del gobierno fuera rechazado por el Parlamento es todo un símbolo de los problemas de la actual legislatura. Por lo tanto las primarias del PSOE pueden ser decisivas para tener un año tranquilo en lo político o muy movidito. Un posible gobierno de coalición Podemos/PSOE con gran parte del PSOE en contra y con el polémico tema del referéndum catalán puede ser de todo menos calmado, y unas terceras elecciones con el peligro –que en mi opinión es lo más probable- de que los resultados no difieran mucho de los actuales y sigamos haciendo cábalas para la gobernabilidad, tampoco.

Pero los medios están más ocupados en Le Pen y Trump. La primera no parece que vaya a ganar (aunque no me extrañaría que fuera la más votada en la primera vuelta) y el segundo sigue sin mostrar ningún cambio –al menos todavía- en lo que a política económica se refiere. Otro tema del que se ha hablado poco fue el mal dato de ventas minoristas de enero que se publicó el viernes pasado.

Es sólo un mes pero es el segundo en rojo consecutivo –algo inusual- y el peor dato en mucho tiempo (enero ya fue negativo de 2009 a 2014) quizás demostrando el recelo que debemos notar del tono optimista y de las percepciones (que haya mucha gente de compras no significa que compren) visuales. Todos esperamos que esto no sea el comienzo de un cambio de tendencia porque no tendría mucho sentido que se consumiera menos habiendo más empleo y con los indicadores de confianza del consumidor en máximos cuando las expectativas cuentan tanto a la hora de gastar (sobre todo en una sociedad endeudada como la nuestra). Otra visión más optimista de este dato es que como no incluye ni automóviles ni servicios ni alquiler de vivienda ni hoteles ni restaurantes puede que no signifique nada y sea simplemente el fracaso de las rebajas de este año. En cualquier caso, una vez más hay que mirar más los fríos datos que nuestras calientes impresiones y hay que comentar tanto los buenos –o más concretamente, mejores- (que han sido los más numerosos los dos últimos años) como los que no.

No es el caso de la bolsa que parece tener en cuenta sólo lo positivo. Aunque la bajada del crudo de las 2 últimas semanas no ayuda a las empresas relacionadas con el sector, que tiene bastante peso en los índices, el primer trimestre está desarrollándose con alzas generalizadas en casi todas las bolsas del mundo (incluido el Ibex). Tanto las elecciones en Holanda como la reunión de la FED de esta semana han cumplido las expectativas y todo apunta a que el optimismo continuará en el corto plazo. El €/$ sigue alejándose de la paridad en dirección contraria a lo que sería lo lógico dada la política alcista de tipos de interés de la FED en contraste a la acomodaticia de BCE… pero bueno, no todo sucede con lógica en los mercados. Los EUA ya tienen los tipos de interés en el 1% y la intención declarada de Yellen es que habrá 2 subidas más este año, sin embargo si el petróleo no sube de los niveles actuales según avance el año las presiones inflacionistas se reducirán por lo que no veo ningún motivo para que BCE se plantee cambiar su política de tipos ultrabajos lo que garantiza un Euribor en mínimos los próximos meses a pesar de lo que pase al otro lado del Atlántico.

Links.-

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Escrito por Droblo el 17 de Marzo de 2017 con 24 comentarios

Las recomendaciones de blogs financieros como una herramienta de análisis de valores

Históricamente, las recomendaciones sobre valores determinados por grandes expertos ha sido uno de los factores más relevantes para el seguimiento de la evolución  de los índices bursátiles. Debido a ésto, existe una propuesta muy interesante y es el análisis del sentimiento de los blogs financieros y sus autores para saber qué opinan de una acción determinada.

Entre las nuevas ideas Fintech, una muy interesante es TipRanks (seguro que hay otras y las podéis mencionar en la zona de comentarios) que recopila el asesoramiento de inversión que se extrae de 65 fuentes de noticias  y blogs financieros y aplica el procesamiento de lenguajes naturales con el fin de obtener mediciones del sentimiento.

Con ello se consiguen en tiempo real 122.000 recomendaciones de más de 4.000 autores relativos a más de 2000 valores estadounidenses , lo que crea una sólida identificación del sentimiento cualificado un experto. Estos blogs financieros están diseñados para un nicho de mercado muy determinado y para los lectores atraídos por la información económica- financiera, con artículos firmados por inversores y expertos en la industria de fondos de inversión.

En concreto la propuesta de TipRanks, en teoría viene determinada por una tecnología imparcial y transparente que utiliza algoritmos de procesamiento del lenguaje natural (NLP) para agregar y analizar datos financieros online. Este método proporciona una medida basada en los datos de precisión sobre la base de la capacidad estadística de un experto para generar beneficios y hacer recomendaciones sobre valores correctos. Quiénes se inscriben empiezan a seguir a los principales analistas, gestores de fondos, bloggers y los periodistas financieros.

Para hacer la prueba, he buscado cual es el sentimiento-Blogger de unas acciones tan populares como son las de Apple. Según los datos que facilita la web, el consenso blogger daría un potencial del 88% alcista, y un 12% bajista, basado en la opinión de 202 bloggers.

No sólo tenemos el global de recomendaciones, sino que esta web ofrece los movimientos de los grandes inversores  frente a un valor determinado. En el caso de Apple, nos muestra cómo parte de la comunidad inversores recientemente ha incorporado nuevas posiciones en el valor tecnológico, destacado la posición de hasta inversores como Warren Buffett que ha materializado un incremento de compras en Apple por valor de 6.640 millones de dólares.

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Escrito por Carlos Lopez el 16 de Marzo de 2017 con 24 comentarios

¿Y si la solución estuviese en los fines de semana de 3 días?

Productividad, parece que esa es la clave  y propongo un trato. Seamos más productivos. ¿Y si lo hacemos a la par que reducimos nuestra jornada laboral? ¿Podrías condensar tu jornada laboral el 4 días?. Esto permitiría reducir los gastos energéticos de las empresas, beneficiar al medio ambiente, tener unos empleados más motivados y probablemente fomentar el consumo. Haríamos lo mismo pero consumiendo menos recursos y por tanto, más productivos.

Esta pregunta se la realizaron en el estado de Utah y en 2007 decidieron que sus empelados públicos condesasen la semana en 4 días, de Lunes a Jueves. En los primeros diez meses, el estado ahorró casi 2 millones de dólares en electricidad a los contribuyentes. Además al ser necesarios menos desplazamientos se estimó una reducción de gases efecto invernadero en más de 12.000 toneladas de CO2 al año.

El problema es que el fin de semana no lo era para todo el mundo, lo era solo para los funcionarios con lo que recibieron muchas quejas de los ciudadanos que sí debían trabajar los Viernes y no podían hacer sus gestiones públicas ese día, con lo que esta medida tuvo que ser abandonada.

Así que de Utah aprendemos una lección, la medida merece la pena y pero ha de aplicarse globalmente y quizás gradualmente y con ciertos matices.

En 1930, el economista John Maynard Keynes escribió en un artículo en el que pronosticaba que al cabo de 100 años –es decir, en 2030–, el crecimiento en el mundo desarrollado se habría detenido porque la gente tendría “suficiente” para llevar una “buena vida”. Las horas de trabajo remunerado se reducirían a tres al día: una semana de quince horas.

Falta 15 años y no parece que esa predicción se vaya a cumplir, todo lo contrario estaremos trabajando muchas más horas que hace 100 años. ¿Por qué? ¿Cómo puede ser que seamos varias veces más productivos y aún así trabajemos más? ¿No creamos robots precisamente para eso?

En El Economista recogían un artíclo de otro economista británico, Tim Harford, que lo analizaba.

Harford explica en el Financial Times, que por un lado parece razonable creer que la propensión a consumir de las familias nunca queda satisfecha. Es decir, que a pesar de que un empleo a tiempo parcial fuese suficiente para comer, tener una vivienda (en las afueras) y comprar la ropa necesaria; el ser humano siempre tiende a “querer tener un mejor coche, un traje mejor o una cocina más sibarita que la de los vecinos”.

Otra razón que pudiera explicar por qué los empleados siguen trabajando unas 40 horas a la semana o incuso más es la ambición del ser humano por progresar: “En muchas carreras profesionales es complicado dar un salto hacía los niveles más altos de la empresa sin emplear muchas horas en el trabajo. No es fácil llegar a formar parte de la junta directiva trabajando 20 horas a la semana, sin importar el talento demostrado”, explica Harford. Además, los ingresos reales de las familias están casi estancados desde 1970, por lo que acceder a un puesto alto dentro de la empresa pasa a ocupar un lugar preponderante.

Por tanto, seguramente si todo el mundo quisiese sería bastante factible tener fines de semana de 3 días e incluso más largo. Lo que pasa es que los Domingos, tras dos días cuidando de los hijos pensaríamos ¿Y si trabajo hoy? ¿No ganaría un poco más y con lo que gane hago una reforma en la casa?

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Escrito por Carlos Lopez el 15 de Marzo de 2017 con 52 comentarios



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