Una Eurozona moribunda
Cuando el año pasado reinaba la euforia por el primer rescate a Grecia yo escribí un artículo en el que confesé mi renovado euroescepticismo y hace poco más de un mes expresé mi pesimismo por el futuro de la €zona y el poco tiempo transcurrido desde entonces me ha convencido -tras el fracaso de la última cumbre del €grupo y la necesidad de recurrir al BCE para poder rebajar la rentabilidad de la deuda italiana y española- que las posibilidades de un fin de la €zona ya son lo bastante altas como para considerar esa opción como probable. Si la tercera y cuarta economía de la €zona -que sumadas son del tamaño de la primera- no son capaces de colocar sus emisiones a precios razonables, creo que ha llegado el momento de plantearse el posible fin de este proyecto.
Los dirigentes europeos han fracasado en todas las medidas que han tomado para evitar el deterioro de la €zona por falta de valentía ya que todas las decisiones han resultado ser parches que sólo han alargado y agravado los problemas en lugar de aceptar la realidad. Y la realidad es clara: sin unión política no es posible una unión económica y si no estamos maduros para lo primero, lo segundo tiene los días contados. Tras afirmar que el rescate a Grecia era la panacea y comprobar su error, insistieron en hacer lo mismo con Portugal e Irlanda. Tras forzar a BCE a comprar bonos griegos, irlandeses y portugueses y no conseguir nada positivo de ello, aún le han presionado para que compre bonos italianos y españoles…¿Hasta dónde insistiremos con los errores antes de darnos por vencidos? Lo único que queda ya son los eurobonos pero no sólo Alemania, tampoco Holanda, Finlandia, Austria etc. están a favor de aceptar ligar su solvencia a la de otros países con peores cuentas y encarecer además sus emisiones…a no ser que haya una unión política que garantice que un solo país incumplidor no pueda hundirnos a todos (y en el caso de España e Italia por su tamaño es algo posible). La opción de una división en un euro débil para unos y fuerte para otros tampoco me parece realista porque por ejemplo España podría estar de acuerdo en compartir moneda con Italia y Bélgica pero no creo quisiera compartirla con Portugal e Irlanda…
Partiendo de esa idea, se plantea prever cómo nos podría afectar ya que si bien aún no ha suspendido pagos Grecia –origen de esta crisis- por la incapacidad de nuestros dirigentes de aceptar la realidad tal cual es, eso no significa que el fin de la €zona no pudiera suceder en relativamente poco tiempo, máxime en un contexto internacional de agravamiento de la crisis. Además, podría empezar por donde menos se espera, por ejemplo que países como Finlandia u Holanda simplemente decidan que pierden más dentro que fuera y se nieguen a seguir aportando fondos o que el Parlamento alemán deje de apoyar los rescates. En cualquier caso el escenario más adverso, que los “menos solventes” se vean obligados a irse yo creo que con la ayuda del BCE –ese ente extraño que en unos meses ha perdido toda su independencia y gran parte de su solvencia- aún podría alargarse algunos meses más pero conviene estar preparados. Hay que destacar que la ruptura provocaría un crash a corto plazo incluso a nivel mundial que dejaría corta a la quiebra de Lehman Brothers y según se atreven a cuantificar economistas de ING agravaría enormemente la recesión por lo que el trauma económico sería muy duro. Si alguien piensa que la salida de la crisis está cerca, con este escenario puede olvidarse de ello durante bastante tiempo.
Es de suponer que haya algunos informes técnicos elaborados en secreto-¿por la propia UE?- donde se exponga cómo se podría hacer todo esto pero oficialmente es algo que no se contempla. No hay ningún mecanismo de salida de la €zona y el cambio del € a una moneda nacional encierra problemas tanto legislativos como de infraestructura ya que para evitar fugas de capital habría que elaborar en un tiempo récord –y sin “escapes” de información- un marco jurídico para la transformación y a la vez crear una moneda física que la población pudiera utilizar. Los problemas serían enormes, no debemos olvidar que el paso contrario se produjo con años de preparación y en un ambiente de confianza que no existiría ahora. Si la salida fuera de varios países –lo más probable- o simplemente si se acabara la €zona casi toda la banca europea debería ser intervenida por los estados tanto por las pérdidas derivadas de los riesgos cruzados en deuda pública y privada extranjera como para garantizar la totalidad de los depósitos y evitar el pánico de los clientes a perder sus ahorros. Si el que se quisiera salir fuera uno de los miembros con mejor solvencia, por ejemplo Alemania, su nueva moneda sería mucho más fuerte que el € pero si el que se va es uno de los países más débiles la nueva divisa valdría mucho menos que el € y la devaluación sería en un porcentaje no inferior a dos dígitos.
Yendo a lo práctico y al impacto sobre la población y suponiendo que España es uno de los que se saliera de la €zona, bien por decisión propia (por ejemplo que considere imposible reducir la tasa de paro cumpliendo con el bajo déficit presupuestario que le exige Europa), bien porque no quede más remedio (la más probable) es el factor de la devaluación el que más afectaría a los ciudadanos. Pero eso es algo que ya hemos vivido en España: seremos más pobres si queremos comprar algo en el extranjero y más pobres porque la inflación se dispararía (sólo hay que pensar en el coste de importar petróleo en $) tanto por efecto de los precios como por la macro-inyección de dinero que seguramente hiciera Banco de España. Pero descarto el corralito entendido como imposibilidad para sacar el dinero del banco, simplemente nuestros ahorros (y nuestras deudas) pasarían automáticamente a la nueva moneda y seremos un % más pobres por tener los ahorros en una moneda un % devaluada pero repito, es algo que ya hemos vivido anteriormente en España. Eso sí, la economía empeoraría mucho muy rápidamente (PIB negativo, crédito aún más seco, aumento de la tasa de paro, fuerte subida de los tipos de interés…) y ya se vería con el tiempo si el nuevo escenario nos ofrece o no unas posibilidades de futuro mejores que las actuales, lo cual dudo mucho. Por otra parte, España intentaría pagar su deuda externa –actualmente en euros- en la nueva moneda sin cambiar las cantidades, algo que traería litigios que podrían durar décadas.
En cuanto a cómo blindar nuestros ahorros ante esta posibilidad, el sacar el dinero fuera del país me parece excesivo y puede ni siquiera fuera una solución ya que no hay que descartar que haya un acuerdo político por el que todas las cuentas bancarias en euros de cualquier país cuyos titulares sean de nacionalidad española se conviertan en cuentas denominadas en la nueva divisa. Ni siquiera podemos descartar la auto-disolución de la €zona por común acuerdo por lo que el consenso internacional para este tipo de medidas no sería difícil y tendría suficiente fuerza como para traspasar las actuales fronteras de la UE. Tampoco deberíamos olvidar que el fin del euro como moneda común y del BCE como banco central de diferentes países no debe significar el fin de la Unión Europea. Así pues, para intentar minimizar las pérdidas de una posible devaluación lo más aconsejable es lo que siempre se ha hecho en estos casos, o pasar el dinero a oro físico, piedras preciosas, arte etc. o, quizás lo más sencillo, cambiar el dinero a otra divisa.
Según se haga más probable el escenario hoy expuesto, ampliaremos (esperemos que no) todo esto…
Escrito por Droblo el 5 de septiembre de 2011 con
162 comentarios.


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ya lo dejo,perdonad ya dejo de ensuciar el foro, una canción ecologista y sobre el progreso humano en Catalunya, donde se citan bellísimos zonas de este pais, si bien puede ofender por el mensaje independentista
http://www.youtube.com/watch?v=_qqLtrOXQlg&feature=related