Las 10 comunidades autónomas con peor gestión de listas de espera sanitarias en 2026

Las 10 comunidades autónomas con peor gestión de listas de espera sanitarias en 2026 1

Hay un número que lo dice todo sobre el estado de la sanidad pública española: según los últimos datos del Sistema de Información sobre Listas de Espera del SNS (SISLE), publicados por el Ministerio de Sanidad, más de 800.000 pacientes esperaban una intervención quirúrgica a finales de 2025, con una demora media que rozaba los 120 días. No es un dato nuevo, pero sí es uno que empeora. Desde la pandemia, las listas de espera estructurales que existían antes del COVID y que el sistema nunca terminó de absorber se han fusionado con el retraso acumulado de los años de crisis sanitaria, creando un tapón que ninguna comunidad autónoma ha conseguido desatascar del todo. El resultado es que, dependiendo de dónde vivas en España, tu acceso real a la sanidad pública puede diferir en meses, o incluso en años.

Lo que convierte este asunto en algo más que una estadística administrativa es su impacto directo sobre la vida de las personas. Esperar seis meses para una prótesis de cadera no es un inconveniente burocrático: es medio año de dolor crónico, de baja laboral, de dependencia familiar. Esperar más de un año para una consulta de especialista puede significar que una enfermedad diagnosticable a tiempo se convierta en algo mucho más grave. La lista de espera no es solo un indicador de gestión sanitaria; es un termómetro de la justicia social de un sistema que, sobre el papel, garantiza la igualdad de acceso a todos los ciudadanos. Y ese termómetro, en varias comunidades autónomas, lleva demasiado tiempo marcando fiebre.

Cómo se ha elaborado este ranking: Metodología y fuentes

Este ranking se basa en los datos del SISLE, que el Ministerio de Sanidad publica cada semestre con información homogeneizada de todas las comunidades autónomas sobre tres indicadores: el número de pacientes en lista de espera quirúrgica por cada 1.000 habitantes, la demora media en días para intervenciones programadas y el porcentaje de pacientes que superan el tiempo máximo de garantía establecido por la normativa autonómica o estatal. Los datos más recientes corresponden al segundo semestre de 2025, publicados en el primer trimestre de 2026. Para la espera en consultas externas y pruebas diagnósticas se han utilizado también los informes del Barómetro Sanitario del CIS y los datos del Defensor del Pueblo, que recoge reclamaciones ciudadanas por demoras asistenciales. La posición en el ranking pondera los tres indicadores por igual, lo que significa que una comunidad puede aparecer alta en la lista tanto por tener un volumen elevado de pacientes en espera como por acumular demoras especialmente largas, aunque su volumen total no sea el mayor.

El ranking: Las 10 comunidades con peor gestión de listas de espera

Antes de entrar posición a posición, conviene aclarar un matiz: estar en este ranking no significa que la sanidad de esa comunidad sea «mala» en términos globales. Una comunidad puede tener una excelente atención primaria, buenos hospitales y profesionales muy cualificados, y aun así gestionar mal sus listas de espera por razones estructurales, de financiación o de modelo organizativo. El ranking mide gestión administrativa y eficiencia en tiempos de respuesta, no calidad asistencial en sentido amplio. Dicho esto, los datos son los datos.

1. Comunitat Valenciana. La Comunitat Valenciana encabeza este ranking con una demora media quirúrgica que, según los últimos datos del SISLE, se situaba en torno a los 155 días a finales de 2025, muy por encima de la media nacional. El problema valenciano no es nuevo: la comunidad arrastra desde hace más de una década una infrafinanciación crónica que la convierte en la autonomía con mayor deuda sanitaria per cápita de España. Los hospitales públicos no pueden absorber la presión asistencial con los recursos disponibles, y a eso se suma una tasa de pacientes que supera el tiempo máximo de garantía especialmente elevada en traumatología, oftalmología y cirugía general.

2. Cataluña. La segunda posición de Cataluña puede sorprender dado el tamaño y la reputación de su sistema sanitario, pero los números son contundentes. Con más de 200.000 pacientes en lista de espera quirúrgica, el mayor volumen absoluto del país aunque no el mayor en términos relativos por habitante, la demora media catalana se acercaba a los 140 días a cierre de 2025. El modelo catalán, basado en una red mixta de centros públicos y concertados, genera eficiencias en algunos ámbitos pero también cuellos de botella en la derivación entre niveles asistenciales. Las consultas externas de neurología, reumatología y dermatología registran demoras que en algunos centros superan los 12 meses.

3. Andalucía. Andalucía es la comunidad más poblada de España y eso se nota en sus cifras absolutas, pero el problema no es solo de escala. Los últimos datos disponibles sitúan la demora media quirúrgica andaluza en torno a los 135 días, con una tasa de pacientes en espera por cada 1.000 habitantes que supera la media nacional. La comunidad ha puesto en marcha planes de choque para reducir la lista de espera, pero los resultados han sido parciales y poco sostenidos. Las provincias de Sevilla, Málaga y Granada concentran los mayores volúmenes de demora, en parte por la presión demográfica y en parte por la escasez de especialistas en determinadas áreas.

4. Galicia. Galicia presenta un perfil diferente al de las tres primeras: no tiene el volumen absoluto de Cataluña o Andalucía, pero su demora media por habitante es de las más elevadas del país. El envejecimiento poblacional gallego, una de las pirámides de edad más envejecidas de España, genera una demanda asistencial estructuralmente alta, especialmente en cardiología, traumatología y oftalmología. Según los datos del SISLE, la demora media quirúrgica se situaba cerca de los 130 días, con bolsas de espera especialmente críticas en el área sanitaria de Ourense y en determinados servicios del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago.

5. Castilla-La Mancha. La dispersión geográfica es el gran enemigo de la sanidad en Castilla-La Mancha. Con una densidad de población de las más bajas de España y una red hospitalaria concentrada en pocas ciudades, los tiempos de espera se agravan por los desplazamientos que los pacientes deben hacer para acceder a especialistas. Los últimos datos apuntan a una demora media quirúrgica que ronda los 125 días, con problemas especialmente agudos en Cuenca y Guadalajara, donde la oferta de especialistas es más limitada. La comunidad también registra una de las tasas más altas de derivaciones a hospitales de otras comunidades, lo que indica que el sistema propio no da abasto en determinadas especialidades.

6. Murcia. La Región de Murcia combina dos factores que se retroalimentan: una población relativamente joven pero con alta prevalencia de enfermedades crónicas asociadas a las condiciones laborales del sector agrícola, y un sistema sanitario históricamente infrafinanciado en relación con su carga asistencial real. La demora media quirúrgica se situaba, según estimaciones del SISLE para el segundo semestre de 2025, en torno a los 120 días, con porcentajes de superación del tiempo máximo de garantía especialmente elevados en cirugía ortopédica y traumatología. Las reclamaciones por demoras recogidas por el Defensor del Pueblo sitúan a Murcia de forma consistente entre las comunidades con más quejas per cápita.

7. Canarias. La insularidad añade una capa de complejidad a la gestión sanitaria canaria que no existe en el resto del territorio. Los pacientes de las islas no capitalinas, La Palma, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura, deben desplazarse a Gran Canaria o Tenerife para acceder a determinadas especialidades, lo que convierte cualquier demora en un problema logístico y económico añadido. Los últimos datos sitúan la demora media quirúrgica en torno a los 118 días, pero esa cifra media oculta disparidades muy significativas entre islas. El Servicio Canario de Salud ha firmado convenios con clínicas privadas para reducir la lista de espera en especialidades críticas, con resultados desiguales.

8. Extremadura. Extremadura comparte con Castilla-La Mancha el problema de la dispersión geográfica, pero lo combina con una de las tasas de envejecimiento más altas del país y con una economía regional que genera una presión fiscal limitada para sostener un sistema sanitario sólido. La demora media quirúrgica ronda los 115 días según los últimos datos del SISLE, con especial incidencia en especialidades de alta complejidad que deben derivarse al Hospital Universitario de Badajoz o de Cáceres desde zonas rurales con escasa conectividad. La comunidad tiene además una de las ratios de médicos especialistas por habitante más bajas de España, lo que limita estructuralmente su capacidad de reducir las listas.

9. Castilla y León. La comunidad autónoma más extensa de la Unión Europea enfrenta un reto sanitario que es, en buena medida, un reto demográfico. Con una población envejecida y dispersa en cientos de municipios pequeños, el sistema sanitario castellanoleonés concentra su capacidad quirúrgica en unos pocos hospitales de referencia que acumulan presión asistencial. La demora media se situaba en torno a los 112 días a finales de 2025, con especial tensión en las áreas de salud de Zamora, Soria y Ávila, que combinan alta demanda por envejecimiento con oferta especializada limitada. La comunidad ha apostado por la telemedicina para mejorar el acceso a consultas de seguimiento, pero la lista de espera quirúrgica sigue sin resolverse.

10. Baleares. Las Islas Baleares cierran el ranking con una situación que tiene mucho que ver con la estacionalidad de su economía y de su población. La presión turística de los meses de verano colapsa los servicios de urgencias y emergencias, desviando recursos que en otras épocas del año se destinan a reducir la lista de espera programada. A esto se suma una demanda asistencial creciente vinculada al aumento de población residente en los últimos años. La demora media quirúrgica ronda los 108 días según los últimos datos disponibles, con diferencias notables entre Mallorca, que concentra la mayor capacidad hospitalaria, y las islas menores, donde la situación es estructuralmente más complicada.

Qué tienen en común las comunidades que peor gestionan sus listas de espera

Mirar este ranking en conjunto revela patrones que van mucho más allá de la mala gestión puntual o de decisiones políticas concretas. El primero es la correlación entre infrafinanciación histórica y demoras acumuladas. Comunidades como la Valenciana, Andalucía o Murcia llevan años reclamando una reforma del sistema de financiación autonómica que corrija los desequilibrios actuales. No es una excusa: es una causa estructural. Un sistema sanitario que recibe sistemáticamente menos recursos per cápita de los que necesita no puede ofrecer los mismos tiempos de respuesta que uno bien financiado, por mucho que mejore su gestión interna. La correlación entre deuda sanitaria autonómica y posición en este ranking es llamativa, aunque no es el único factor explicativo.

El segundo patrón es demográfico. Las comunidades con poblaciones muy envejecidas, Galicia, Extremadura y Castilla y León, generan una demanda asistencial estructuralmente alta que presiona de forma continua sobre un sistema diseñado para una pirámide de edad que ya no existe. El envejecimiento no es un problema coyuntural que se resuelva con un plan de choque: requiere una reconfiguración profunda del modelo asistencial, con más recursos en atención domiciliaria, en geriatría y en gestión de crónicos, que libere capacidad quirúrgica para el resto de la población. Ninguna comunidad ha resuelto todavía este reto de forma satisfactoria, aunque algunas lo gestionan mejor que otras.

El tercer patrón, menos evidente pero igualmente relevante, es el de la dispersión geográfica como multiplicador de la inequidad. En comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura o Canarias, la distancia física entre el paciente y el centro especializado convierte una demora de 90 días en algo cualitativamente diferente a esa misma demora en una ciudad con hospital a diez minutos. La espera no es solo temporal: es también logística, económica y emocional. Los datos agregados del SISLE no capturan esta dimensión, lo que significa que el ranking probablemente subestima el impacto real de las listas de espera en las comunidades con mayor dispersión poblacional.

Por qué este problema no se resuelve solo con dinero

Sería demasiado fácil concluir que la solución a las listas de espera es simplemente invertir más. El dinero importa, y mucho, pero no es la única variable. Comunidades con financiación similar presentan resultados muy diferentes en gestión de listas de espera, lo que indica que el modelo organizativo, la capacidad de planificación y la eficiencia en la asignación de recursos también juegan un papel determinante. El País Vasco y Navarra, que no aparecen en este ranking, no son solo comunidades bien financiadas: son comunidades que han apostado por modelos de gestión sanitaria con mayor autonomía hospitalaria, mayor integración entre niveles asistenciales y sistemas de información más sofisticados que les permiten anticipar y gestionar la demanda con más eficacia.

También hay un debate pendiente sobre los tiempos máximos de garantía. España tiene normativa estatal que fija plazos máximos para determinadas intervenciones, pero su aplicación real varía enormemente entre comunidades. En algunas, superar el plazo máximo activa automáticamente el derecho del paciente a ser atendido en un centro privado con cargo al sistema público. En otras, ese derecho existe sobre el papel pero en la práctica no se aplica por falta de mecanismos de control o por insuficiencia de recursos para financiar las derivaciones. Cerrar esa brecha entre la garantía legal y la garantía real es uno de los retos más urgentes del sistema sanitario español, y tiene tanto de voluntad política como de capacidad técnica y financiera.

Las listas de espera son el espejo más honesto del estado de nuestra sanidad pública. No reflejan lo que el sistema promete, sino lo que entrega. Y lo que este ranking muestra es que la promesa de igualdad de acceso que está en el ADN del sistema nacional de salud sigue siendo, para demasiados ciudadanos y en demasiadas comunidades, una promesa incumplida. Si vives en la Comunitat Valenciana o en Galicia y necesitas una operación programada, tu experiencia del sistema público es radicalmente diferente a la de alguien en el País Vasco o en La Rioja. Eso no es inevitable: es una decisión colectiva. ¿Crees que la reforma de la financiación autonómica es la clave, o el problema es más profundo que eso? El debate está abierto.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se espera de media para una operación en España en 2026?

Según los datos del SISLE publicados a finales de 2025, la demora media nacional para una intervención quirúrgica programada roza los 120 días. La Comunitat Valenciana supera ampliamente esa cifra, con una espera media de aproximadamente 155 días.

¿Cuántas personas están en lista de espera quirúrgica en España?

A finales de 2025 había más de 800.000 pacientes esperando una intervención quirúrgica en el sistema sanitario público español. Esta cifra combina el retraso estructural previo a la pandemia con el acumulado durante los años de crisis sanitaria por el COVID-19.

¿Qué comunidad autónoma tiene la peor lista de espera sanitaria en España?

Según este ranking basado en datos del SISLE, la Comunitat Valenciana ocupa el primer puesto, con una demora media quirúrgica de unos 155 días a finales de 2025. Su situación se explica en gran parte por una infrafinanciación crónica que la convierte en la autonomía con mayor deuda sanitaria per cápita del país.

¿Qué indicadores se usan para medir la gestión de listas de espera por comunidad autónoma?

El ranking pondera tres indicadores por igual: pacientes en lista de espera quirúrgica por cada 1.000 habitantes, demora media en días para intervenciones programadas y porcentaje de pacientes que superan el tiempo máximo de garantía. Los datos provienen del SISLE, el Barómetro Sanitario del CIS y los informes del Defensor del Pueblo.

¿Cuándo se publican los datos oficiales de listas de espera del Ministerio de Sanidad?

El Ministerio de Sanidad publica los datos del SISLE cada semestre. Los más recientes, correspondientes al segundo semestre de 2025, fueron publicados en el primer trimestre de 2026.

¿Significa estar en el ranking que esa comunidad tiene mala sanidad en general?

No necesariamente. El ranking mide exclusivamente la gestión administrativa y la eficiencia en tiempos de respuesta, no la calidad asistencial global. Una comunidad puede tener excelente atención primaria y profesionales muy cualificados, y aun así gestionar mal sus listas de espera por razones de financiación o modelo organizativo.

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