Empiezo el artículo pidiendo disculpas al criticado, Martí Saballs, que seguro sabe mucho más que un servidor de economía. Todos los que escribimos nos equivocamos, o nuestras ideas no coinciden con las de otras personas.
En realidad las palabras del deputy chief editor de Expansión son un argumento para criticar la función de los medios de comunicación económica en toda esta crisis. Por interés o desconocimiento, muchas veces leo información distorsionada, parcial o inexacta en medios de comunicación de los que se espera la máxima independencia y calidad.
Si ya me cuesta entender que en un medio periodístico tradicional y generalista como El País o El Mundo la misma noticia sean diametralmente distinta, con la prensa económica no puedo. Una cosa es que haya columnas de opinión, en las que cada medio alaba a los suyos y a las políticas económicas de su ideología o tendencia, y otra es que las noticias estén impregnadas de política e intereses.
No sé si a los demás os pasa, pero yo leo Expansión y pienso que los socialistas son unos inútiles, después paso a CincoDías y la cosa cambia. La línea editorial de un periódico es una cosa, pero que en las propias noticias haya regusto a intereses me parece un flaco favor a la economía.
