Tolerancia Cero
El otro día, Maño H20 me envió un interesante artículo, de recomendada lectura, acerca de la teoría de las ventanas rotas, que en resumen viene a ser lo siguiente (sacado de la wikipedia):
- Consideren un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, los vándalos tenderán a romper unas cuantas ventanas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio, y si está abandonado, es posible que sea ocupado por ellos o que prendan fuegos adentro.
- O consideren una banqueta. Se acumula algo de basura. Pronto, más basura se va acumulando. Eventualmente, la gente comienza a dejar bolsas de basura de restaurantes de comida rápida o a asaltar coches.Una buena estrategia para prevenir el vandalismo, dicen los autores del libro, es arreglar los problemas cuando aún son pequeños. Repara las ventanas rotas en un periodo de tiempo corto, digamos un día o una semana, y la tendencia es que será menos probable que los vándalos rompan más ventanas o hagan más daños. Limpia las banquetas todos los días, y la tendencia será que la basura no se acumulará (o que la basura acumulada sea mucho menor). Los problemas no se intensifican y se evita que los residentes huyan del vecindario.Entonces, la teoría hace dos hipótesis: que los crímenes menores y el comportamiento anti-social serán disminuídos, y que los crímenes de primer grado serán, como resultado, prevenidos. Las críticas a la teoría tienden a enfocarse únicamente en la segunda hipótesis.
El autor de esta teoría, George L. Kelling, fue contratado como consultor para el Departamento de Tránsito de la Ciudad de Nueva York en 1985, implementando medidas robustas para probar la teoría de las Ventanas Rotas. Por ejemplo, se enfocaron intensamente en la eliminación de grafitis limpiado las pintadas línea por línea y coche por coche de 1984 hasta 1990.
En 1990 fue sustituido por William J. Bartton el cual describió a su antecesor como su “mentor intelectual” e implementó tolerancia cero a la evasión de multas, métodos de procesamiento de arrestos más sencillos e investigación de antecedentes en cualquier persona arrestada. El alcalde republicano Rudy Giuliani adoptó también esta medida, de manera más firme, en la ciudad de Nueva York, desde su elección en 1993, bajo los programas de “tolerancia cero” y “calidad de vida”.
Así que, la política de “tolerancia cero” de Giuliani fue parte de conjunto más amplio de reformas, muchas de las cuales, ya estaban avanzando desde 1985. Giuliani hizo que la policía fuera más estricta con las evasiones de pasaje en el metro, detuvo a los que bebían y orinaban en la vía pública y a los “limpia parabrisas” que limpiaban los vidrios de los coches y demandaban remuneración por el servicio. Las tasas de crímenes, menores y mayores, se redujeron significativamente, y continuaron disminuyendo durante los siguientes 10 años.
En Albuquerque, Nuevo México se obtuvo un resultado similar a finales de 1990 con el programa de Calles Seguras. Operando bajo la premisa de que la gente del Oeste de Estados Unidos utiliza los caminos de la misma manera que la gente del este utiliza el metro, los desarrolladores del programa razonaron que la falta de leyes en los caminos tenía el mismo efecto que los problemas individuales de los metros en Nueva York.
Las “ventanas rotas” pueden ser muy diversas e incluso cada persona puede tener la suya particular, en mi caso es la mesa donde tengo el ordenador, basta con que acumule dos papeles para que en una semana no encuentre el teclado.
Así que como bien apunta Maño H2o nos hacemos la siguiente reflexión: ¿no sería aplicable esta teoría al problema de la educación en colegios, institutos y demás? Y lo que es también importante: ¿No es igualmente la causa de la tremenda burbuja inmobiliaria que hemos tenido? (El todo vale, corrupción urbanística, fraude en VPO, pagos en negro…). ¿No está esta tesis también en el origen de los desmanes del sistema financiero?. Todo vale, te regulo poco, te perdono mucho, te consiento todo.
A lo cual yo también me pregunto ¿Estaríais dispuestos a aceptar un programa de “Tolerancia cero” frente al fraude fiscal?. No olvidemos que la economía sumergida supone más de un 20% del PIB (más de 200.000 millones de Euros).
Escrito por Carlos Lopez el 1 de octubre de 2009 con
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# 189 , Mrc
En el tema de los “burbujistas” creo que has generalizado. Tontos, envidiosos y malnacidos hay en todas partes, ya sean burbujistas o hipotecados. Si alguien que no compró te reprocha tu compra y te desea que lo pases mal, no es burbujista, es mala persona, pero limitar eso a los burbujista no es justo. Porque en el “otro lado”, hipotecados, no faltan lo que también reprochan a los que no compraron y les echan en cara, que alquilar es tirar el dinero, que nunca saldrán de casa de sus padres, que su cuota no para de bajar, que si que a gusto estoy yo en mi casita, etc…
Yo soy burbujista, y no compré porque a mi parecer, equivocado o no, pensé que teníamos una burbuja encima brutal y que me estaban tomando el pelo, pero siempre a titulo personal. No le voy a reprochar a nadie que comprase, cada uno sabe su situación y hace con su dinero lo que quiere, aunque pienso que eso ayudó a empeorar la situación. Tampoco le deseo mal a nadie, pero si creo que cada uno tiene que ser consecuente y asumir sus decisiones, como yo asumo las mías.
Soy de los que no quiere que se ayude a los hipotecados con mi dinero, pero no para que se hundan, sino porque ellos tomaron una decisión y si ahora tienen dificultades tienen que solucionarlas solitos. Soluciones hay muchas, aunque algunas no se contemplan, como vender el piso que no pueden pagar a perdidas. A grandes males, grandes remedios.
Tampoco quiero que el estado me ayude a mi, por haber tomado la decisión de no comprar. Fue, o es, mi opción y con ella tendré que apechugar. Lo mismo que no se hizo nada para parar la escalada de precios, que no se haga nada para parar el desplome. Que se asuma el abuso y sea el propio mercado y la economía la que regulen el mercado de pisos, tanto en cantidad como en precio.