Euribor hoy: -0,109%
 Media mes: -0,103%

Prima de riesgo: 132,2
IBEX35: 9.500,30 (-0,57%)


La semana en los mercados

El pasado viernes comenté acerca de la inflación, de si el repunte era puntual o no y desdramaticé la cifra de enero explicando que el dato interanual (+3%) estaba muy marcado por el dato de enero de 2016… y ni un solo comentario en el foro fue sobre el artículo aunque soy consciente de que lo leyeron miles de personas. No sé si es que el tema interesa poco o que todos estaban tan de acuerdo con lo expuesto que no tenían nada más que añadir (esto último lo digo irónicamente claro), sin embargo por twitter sí que me preguntaron si este repunte de la inflación podía hacer subir el Euribor, pregunta más que lógica y que merece algún comentario.

¿El repunte de la inflación hará subir los tipos de interés y más concretamente el Euribor? Para mi es evidente que en este ciclo los tipos han tocado suelo y que no deberíamos esperar más bajadas pero en Europa el BCE lleva mucho tiempo deseando que haya inflación, aprendió del gran error de Trichet de subir los tipos en 2008 y 2011 y si bien parece claro que el siguiente movimiento será al alza, como se puede apreciar aquí:

no se espera ocurra este año. No sólo los tipos oficiales están bajos, es que el mercado interbancario europeo sigue inundado de liquidez por las inyecciones de BCE y el programa de compras de deuda de éste se acaba de ampliar hace semanas por lo que quedan mínimos meses –y posiblemente años- para que haya una reacción de los tipos a un posible alto IPC. Además, todo este escenario es suponiendo que no volvamos a caer en recesión algo que, dados los riesgos geopolíticos y la burbuja de Wall Street, yo no descartaría tan fácilmente. Así que mi respuesta es: tranquilidad respecto al Euribor barato y seguid desconfiando de los tipos fijos de las hipotecas. No hay futuros sobre el Euribor a 12 meses pero sí respecto al Euribor a 3 meses y hay precios hasta 2022 y aunque apenas hay cruces, os puedo decir que los precios no descuentan un Euribor positivo en el periodo de 3 meses hasta el vencimiento de septiembre de 2019. Pueden equivocarse y puede que mucho antes el de 12 meses esté en positivo dado que suele estar por encima del de 3 meses (ahora la diferencia ronda los 20 pipos) pero siguen siendo tipos de interés muy bajos para los próximos dos años mínimo.

Yo ya no sé si es debido al desconocimiento de los periodistas y columnistas sobre este tema o, malpensando, que haya intereses ocultos detrás pero hay pocos temas en los que se publiquen tantas barrabasadas que sobre el Euribor, incidiendo siempre en la cantinela de que están creando el Euribor plus (que ni siquiera se sabe si se llamará así) para subir el Euribor actual y el miedo a su implantación y como os comenté hace casi un año, es todo lo contrario. El fraude a los hipotecados es precisamente que siga sin salir el nuevo Euribor porque se saliera, el tipo sería sensiblemente más bajo porque pasaríamos de un tipo teórico de oferta a uno real de demanda. Precisamente si no se hace podría ser porque un Euribor a 12 meses al ¿-0.20%? en lugar de al -0.10% podría dañar mucho más a las ya frágiles bancas italiana y española, justo los dos países con más hipotecas a tipo variable referenciados a ese plazo. ¡he llegado a leer que el PP quería cambiar en la nueva ley hipotecaria el Euribor como tipo de referencia y no pudo porque se opuso el PSOE! Patrañas, todo esto del nuevo cálculo del Euribor (que no es otro índics, sigue siendo el Euribor) lo lleva una organización europea que se llama EMMI y nada es más fácil que irse a su web y leer du último comunicado que es del 1 de febrero donde anuncia que las pruebas del nuevo Euribor con la participación de 31 entidades acaban a finales de este mes tras 6 meses (empezaron en septiembre de 2016).

Como la burocracia eurozonera es tan lenta y, como dije, hay mucha presión de ciertos bancos para que todo siga igual, veremos cuánto tarda en hacerse real si es que algún día pasa pero en el comunicado EMMI dice “In the coming months” y “in close consultation with public authorities” por lo que no creo que vea la luz tampoco en 2017. Lo peor es que tarde tanto en funcionar el Euribor Plus que coincida su funcionamiento con el cambio de tendencia y entonces todos crean que sube porque se cambió el cálculo y no porque el ciclo cambie. Lo que sí os puedo comentar es que al ser operaciones reales y pesar el volumen total, las más numerosas serán las de Alemania cuyos tipos bancarios son mucho menores dado que su deuda también se emite a mucho menor precio por lo que el problema no es que impongan el nuevo Euribor, el problema es que lo sigan retrasando cuando su implantación debería haber sucedido ya el pasado verano. Quizás el activo que más en paralelo se mueve al Euribor es la rentabilidad del bono alemán a 2 años que se puede seguir por ejemplo AQUÍ y como no podía ser de otra manera, también está en zona de mínimos históricos.

En cuanto a los mercados financieros, sigue la enorme fortaleza de Wall Street que marca de nuevo esta semana máximos históricos en todos sus índices. La mayor novedad fue el discurso de Yellen que en resumen dijo que sigue con sus planes de subir los tipos gradualmente lo que impulsó algo al alza tanto las rentabilidades de la deuda como el valor del $. Esto último ha ayudado a que el € se haya debilitado un poco, ayudado también por las elecciones holandesas del próximo mes y las francesas del siguiente, lo que también influye en que las primas de riesgo de los periféricos estén en máximos de mucho tiempo. Pero en general mucha tranquilidad, mucha confianza en que nada malo pasará; en resumen, mucha complacencia y muy baja volatilidad. Nada que ver con los nervios de hace un año desde cuyos mínimos se ha construido un gran rebote que aún dura.

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Escrito por Droblo el 17 de febrero de 2017 con 45 comentarios

Como el Big Data ayudó a Donald Trump, al Brexit y a venderte una moto.

Every breath you take
Every move you make
Every bond you break
Every step you take
I’ll be watching you

Así comienza el mayor éxito de los Police, el Every breath you take que antes se utilizaba tanto en los anuncios. Lo que no sabía Sting cuando la compuso es que la letra era de lo más profética. Cada movimiento que hacemos cada paso que damos e incluso cada latido de nuestro corazón (si tienes un reloj inteligente) está siendo observado por alguien. El Big Data. Esto está bien, porque nos permite tener una experiencia personalizada en nuestro móvil o cuando accedemos a Internet pero también puede ser utilizada para utilizarnos, bien nuestros bolsillo o nuestro voto.

El otro día encontré un interesantísimo artículo sobre como el Big Data ayudó a Trump a ganar las elecciones y os lo resumo a mi manera.

La personalidad de cualquier individuo se compone de cinco rasgos o factores principales: El factor O (Openness o apertura a nuevas experiencias), el factor C (Conscientiousness o responsabilidad), el factor E (Extraversion o extroversión),el factor A (Agreeableness o amabilidad) y el factor N (Neuroticism o inestabilidad emocional), los cinco forman el acrónimo “OCEAN”.

Mediante nuestro comportamiento online nosotros vamos dando datos sobre el tipo de personalidad que tenemos. Por ejemplo, si le damos un like a “Lady Gaga” le estamos dando un like a nuestro factor “Extrovertido” y si le damos un like a alguna página de filosofía nos estamos marcando como “Introvertidos” (le estamos quitando peso a la “E”). Cada pieza es muy pequeña para sacar conclusiones, pero si juntamos cientos podemos crear un perfil muy bueno de cada persona.

Por ejemplo, analizando 68 likes de Facebook el psicólogo Kosinski es capaz de predecir de cualquier usuario el color de la piel (con un 95% de acierto), orientación sexual (88%), y su afiliación política (85%) además de otros muchos datos como por ejemplo si tus padres están divorciados.

Al poco de publicarse este estudio, Facebook dejó de hacer públicos los likes de cada usuario. Pero existen muchas maneras de obtener esta información a través de encuestas, juegos y aplicaciones online. Incluso el sensor de movimiento de tu móvil (o reloj) permite saber si eres una persona inquieta.

En Noviembre de 2015 Nigel Farage contrató los servicios de Cambridge Analytica para ayudarle en su campaña a favor del Brexit, era una nueva empresa de marketing político que basaba su estrategia en el modelo “OCEAN”.

El 18 de Agosto de 2016, Donald Trump escribió un Tuit que decía “Pronto me llamarán MR Brexit“, por entonces el candidato republicano ya había contratado los servicios de Cambridge Analytica.

El éxito de este tipo de marketing se basa en la combinación de tres elementos. El análisis del comportamiento basado en el modelo OCEAN, el análisis del Big Data y la segmentación publicitaria. En primer lugar, se compran datos personales de diferentes fuentes, como registros de la propiedad, ventas de automóviles, datos de compras, tarjetas de bonificación, afiliación a clubs, suscripciones de revistas, etc. En Estados Unidos casi todos los datos personales están a la venta (y en España vamos por ese camino). Por ejemplo, si quieres puedes comprar un listado de dónde viven las mujeres judías incluyendo su número de teléfono. Se agregan estos datos con las listas electorales del Partido Republicano, datos online públicos y se calcula el perfil de personalidad de cada individuo. Estas huellas digitales de repente se convierten en personas reales con miedos, necesidades, intereses y direcciones postales.

Cada mensaje de Trump se basaba en el análisis de datos. En el día del tercer debate presidencial entre Trump y Clinton, el equipo de Trump probó 175.000 variaciones de anuncios en Facebook para encontrar el argumento perfecto. Los mensajes variaban en detalles microscópicos con el fin de orientar a los destinatarios de la mejor manera psicológica: diferentes títulos, colores, leyendas, con una foto o un video. Por ejemplo, para los habitantes del distrito “Litlle Haiti” en Miami se les ofrecía un mensaje en el que se criticaba la actuación de la fundación Clinton en el terremoto de Haiti. Las personas que hacían campaña electoral puerta a puerta a favor de  Trump recibieron una aplicación con la que podían identificar las opiniones políticas y los tipos de personalidad de los habitantes de cada casa. Exactamente el mismo programa que usaron los activistas del Brexit.

No sabemos el peso que ha tenido el Big Data en la victoria del Brexit y de Trump pero lo que si nos muestra la experiencia es que los que la utilizan bien obtienen mejores resultados. Tanto para venderte un voto, como una moto.

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Escrito por Carlos Lopez el 16 de febrero de 2017 con 23 comentarios

La importancia de llamarse Aaron

Ayer fue el día de los enamorados y me acordé de la canción “I´m not in love” del grupo 10cc un tema cuanto menos curioso ya que como su título indica, se trata de un tipo que no está enamorado, algo a lo que no se le suele cantar mucho. Realmente a los 10cc se les recuerda por esa canción y porque cuando uno iba a comprar discos, estaban siempre los primeros. O ellos o los Abba y es que algo tan tonto como la primera letra de un nombre, puede marcar la vida de un grupo, una empresa o una persona. Y si no que se lo digan a ZZ Top, que estaban siempre los últimos y lo sabían.

El abecedario influye en nuestras vidas más de lo que pensamos. Es absurdo e injusto, pero lo hace y el otro día en Bloomberg escribieron un interesante artículo al respecto.

Por un lado comentan un estudio en el que se descubrió que los que tenían apellidos con letras muy avanzadas en el alfabeto rendían menos en la escuela secundaria y en la universidad, y en el mercado de trabajo al comienzo de sus carreras. Las conclusiones sugieren que los docentes prestan menos atención a los alumnos que figuran más abajo en las listas de sus clases. En promedio, los alumnos del secundario en el conjunto de datos tenían una probabilidad de 11.3% de ser designados como estudiante “sobresaliente” en su curso de graduación.

¿Y en las inversiones?

Dos estudios publicados el año pasado en “Review of finance” encontraron que las acciones con nombres más cercanos al comienzo del alfabeto tienen más movimientos bursátiles que las que están cerca del final. Estas empresas además tienen unas valoraciones más altas. Los autores descubrieron el mismo efecto en los fondos de inversión: Aquellos más cercanos a la “A” atrajeron más dinero que los cercanos a la “Z”.

Puede parecer ilógico elegir una inversión basada en su nombre. Pero eso no es exactamente lo que está sucediendo. Muchos inversores no tienen tiempo para revisar todas las acciones, por lo que toman un atajo. Los investigadores Jennifer Itzkowitz de la Universidad de Seton Hall, Jesse Itzkowitz de la Universidad de Yeshiva, y Scott Rothbort de la Universidad de Seton Hall concluyeron que : “Cuando se enfrentan a un gran número de opciones, las personas a menudo eligen la primera opción aceptable, en lugar de la mejor opción posible”.

Y es lo que nos ocurre muchas veces, tenemos tanto donde escoger en tantas cosas que muchas veces el factor diferenciador es algo tan absurdo como que su nombre esté arriba en el abecedario perdiendo grandes oportunidades por no esforzarnos en llegar hasta la Z.

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Escrito por Carlos Lopez el 15 de febrero de 2017 con 23 comentarios

La imparable caída del Banco Popular

Siguen todavía los movimientos en la banca española. Tras todos estos años de ajuste, quien pudiera pensar que el proceso de transformación del sector financiero había llegado a su fin tras la defenestración de las cajas de ahorro y los procesos de fusión y absorciones, estaba equivocado.

De hecho, el proceso de transformación de la banca, que incluirá alguna fusión más, seguramente, pasa por un proceso de reconversión y transformación: ajustando las plantillas y oficinas a los hábitos de los consumidores y transformándose para evolucionar hacia una gestión en la que lo digital va a ir adquiriendo más peso. De hecho, aquellas entidades que no entiendan que el mundo ha cambiado y que la banca tradicional debe dar paso a una banca digital mucho más rápida y ágil capaz de dar respuesta a las necesidades actuales de particulares y empresas, se verán abocadas a la desaparición.

En este caso es el Banco Popular el que centra el interés. Tras publicar unas pérdidas históricas de 3.485,3 millones de euros en 2016. El banco ha destinado la friolera de 5.692 millones a provisionar la porquería oculta en el balance acumulada durante los años de la crisis. El objetivo: limpiar el banco lo máximo posible de cara a una inminente ampliación de capital, o la entrada de un nuevo socio, o las dos cosas.

De estas provisiones extraordinarias tenemos 4.200 millones dotados para cubrir créditos fallidos e inmuebles adquiridos, 229 millones para cubrir el impacto de las cláusulas suelo, 240 millones para cubrir el deterioro del fondo de comercio de su participada, y casi malograda, TargoBank o 370 millones para dotar el plan de ajuste.

Esta medida se une a la reciente de pactar la salida de un 20% de su plantilla en España. Unos 2.592 trabajadores, la mayoría (unos 2.000 aproximadamente) de más de 55 años, a los que se les ofreció, al menos, el 70% de su sueldo (dependiendo de la edad), y el resto, excedencias o indemnizaciones generosas para no añadir conflictividad laboral a la difícil situación financiera que atraviesa la empresa. En cuanto al número de oficinas, unas 302 andan echando el cierre.

En cuanto a sus resultados de cara a sus accionistas… Sólo en los últimos resultados, tras confirmarse las pérdidas de casi 3.500 millones, sus acciones se desinflaron un 16%. Los 0,85 euros de cotización actual se acercan ya a los mínimos históricos registrados a finales de noviembre. Lejos, muy lejos de los 16 euros por acción del 2007.

Por otro lado, bancos de inversión como Barclays, Goldman, JP Morgan y UBS descuentan que la compañía no podrá retribuir al inversor con cargo a las cuentas de 2017, como prometió su presidente Ángel Ron. De hecho, no se espera que la entidad vuelva a repartir dividendos, como mínimo, hasta el 2019.

En cuanto al futuro de la entidad, según JP Morgan una fusión de Popular con otro banco español “es difícil”. Sin embargo, en el informe se señala que el precio de una oferta pública de adquisición sobre Popular debería situarse en unos 7.400 millones de euros. Esta valoración duplica la capitalización de la entidad en el mercado (3.700 millones de euros), pero incluye varios elementos adicionales. Como podría ser una posible ampliación de capital previa a la compra para sanear el banco de 1.800 millones, un aumento de provisiones por morosidad de 2.300 millones y un valor de 400 millones por los posibles ahorros que surgirían de una fusión.

Los novios: Santander (que está en todas), BBVA y CaixaBank, que para hacer frente a la operación deberían ampliar capital en 9.000, 8.000 y 8.700 millones respectivamente, según el informe de JP Morgan. Tras asumir esta ampliación y los ahorros de costes tras la fusión, la nota de los analistas concluye que CaixaBank obtendría la mayor rentabilidad: su beneficio neto por acción aumentaría un 6%, frente al 3% de BBVA y el 1% de Santander. Según JPMorgan, este crecimiento de los resultados parece demasiado modesto para justificar el esfuerzo de una operación de este calibre, de ahí la conclusión del informe, que no ve clara la posibilidad de la absorción a este coste.

Otro de los posibles candidatos que también ha sonado con fuerza (y este es otro que últimamente también suena en todas) es Bankia, que no aparece en el informe. Sin embargo, los analistas de UBS señalan a la entidad todavía participada por el Estado como una buena candidata a hacerse con Popular, ya que, según un informe del banco suizo, el beneficio por acción de Bankia podría subir un 58% en caso de hacerse con Popular, frente al 13% que aumentaría el de CaixaBank, el 7% de BBVA y el 1% de Santander. Eso sí, a costa de una ampliación de capital de 12.600 millones y con el coste adicional de que su beneficio por acción bajaría en un 8% en 2018 tras integrar Popular.

El caso es que parece que ha de venir alguien de fuera de la entidad para poner un poco de orden en la casa. Ocurrió con Goirigolzarri en Bankia y ha vuelto a pasar con ahora con la llegada de Emilio Saracho al Banco Popular, que, aunque no sea su toma de poder efectiva hasta el 20 de este mes, el efecto empieza a notarse, bien porque sea exigencia suya, bien por tratar de dejarle las cuentas para que pueda empezar desde cero, bien porque lo que se le quiere dejar es un regalo envenenado.

La siguiente estación de la reestructuración bancaria española: Banco Mare Nostrum o averiguando si Bankia carga con el muerto.

 

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Escrito por Manuel González el 14 de febrero de 2017 con 27 comentarios

A vueltas con la banca pública

Vistos los graves problemas económicos de España de los últimos años, es meritorio que la reestructuración financiera española no tuviera más víctimas. A pesar de la alta morosidad, la elevada tasa de paro, los vaivenes bursátiles, la bajada de precio de la vivienda… salvo algunas cajas y el Banco Pastor (que fue convenientemente fusionado con el Popular), el resto sobrevivió y varios incluso han propiciado beneficios a sus accionistas en el proceso y casi todos han aumentado su tamaño con adquisiciones. Como recuerda J. Maudos “el Tribunal de Cuentas estima que el Fondo de Garantía de Depósitos, que se nutre de aportaciones de las entidades, ha asumido un coste de casi 19.000 millones. Y, mucho más importante, el sector bancario ha destinado en torno a 300.000 millones a reconocer pérdidas por deterioros de activos, saneando así sus balances. Por tanto, el coste de la crisis que ha asumido el sector bancario más que septuplica el coste público en forma de capital.” Dudo que en Francia o Alemania sus bancos hubieran podido soportar una tasa de paro del 25% y más de un 10% de morosidad durante años, ¿por qué ha resistido tan bien el sector en España?

Para mí la respuesta es una mezcla entre buena gestión, privilegios y caradura ya que por desgracia es muy difícil dilucidar qué es una cosa y qué es otra: más de 70 mil empleos recortados, las preferentes, comisiones abusivas, recorte de gastos gracias a internet, una ley hipotecaria que ayuda mucho al banco en caso de impago de las hipotecas (y las clausulas suelo, el IRPH etc.), oportunas adecuaciones contables para los activos, manga ancha para que las adquisiciones obligadas (recuerdo esto de 2010 de Metrovacesa) no impactaran en sus resultados, la diversificación internacional de BBVA y Santander…

Hay quien simplifica y dictamina que la gran diferencia fue la propiedad: la banca privada sobrevivió sin un impacto directo de cargas para el erario y las cajas no pero siendo justos, hay que decir que varias cajas, y no precisamente no politizadas, también sobrevivieron muy bien a la crisis como Unicaja o las vascas. Es decir, hay una relación clara entre la politización de una entidad financiera y tener peores gestores con objetivos de inversión no guiados por criterios de rentabilidad económica y sí por electoralismo pero eso no significa que una entidad pueda ser pública o semipública, estar politizada, y que sin embargo, sea dirigida por unos buenos gestores. Vamos, que la clave está en la gestión, no en quién es el dueño y si se pudiera garantizar una gestión independiente… el problema es que es lo mismo que se dice de las televisiones públicas, todo el que gana las elecciones dice que no influirá en su gestión pero siempre ocurre tanto a nivel municipal como autonómico como nacional.

Yo estoy en contra de la banca pública en España –no en el mundo, hay países donde funciona bien- porque no me fío de los políticos y creo que cuanto más poder tienen, más lo usan en ganar elecciones y es muy tentador, como ya hemos visto en este país en algunas autonomías, tener un brazo financiero que puede financiar proyectos que sean más rentables electoral que económicamente y que conceda créditos sin el debido rigor para conseguir otros objetivos etc.. Además, ni donde la hay, ni en España cuando la hubo (aún tenemos al ICO que no sólo no funciona muy bien, es que en esta crisis y antes de las compras de BCE fue usado más para comprar deuda española que para ayudar a las pymes, su teórico objetivo), ha sido la panacea el tener banca pública. Como mucha gente aún se fía de los políticos, habrá quien crea que si la controlan “los suyos” esa banca pública será maravillosa pero ojo, que a veces desear algo puede volverse en nuestra contra porque si queremos que haga algo diferente del resto de la banca entonces dejaremos de primar el beneficio económico y tendremos más en cuenta… ¿factores sociales? ¿Eso significa conceder créditos a personas y empresas que no tienen el respaldo suficiente, hacerlo cobrando menos intereses, qué? Y todo eso tiene un coste, si el objetivo no es ganar dinero es muy probable que se pierda. Si nos quejamos de lo que hemos tenido que pagar para salvar a las cajas de ahorros, ¿aceptaremos con agrado que con nuestros impuestos se cubran las pérdidas de una gran entidad financiera?

Creo que ya puse este ejemplo una vez: si un banco presta 1 millón de euros a 10 clientes distintos y uno de ellos (es la morosidad actual, un 10%) no devuelve el crédito, es decir, que el banco pierde 1 millón, aunque a los otros 9 les cobre un 10% de intereses (que cada uno de los otros nueve pague 100 mil euros), pierde dinero. Vale, es un ejemplo muy básico no real porque siempre hay algún tipo de garantía y es muy raro perder el 100% de lo prestado a un moroso (por eso los créditos hipotecarios son mucho más baratos que los personales, porque hay una vivienda detrás que puede compensar el impago) pero es para que se comprenda que es muy fácil decir “si los tipos son  bajos que bajen los créditos” pero hay que tener en cuenta la mora porque es más importante eso que el tipo oficial del BCE ya que como las crisis son periódicas y cada ciertos años aumenta el paro y cierran empresas, es seguro que la morosidad tendrá repuntes y habrá clientes -personas y empresas- que no puedan devolver lo prestado.

Es sólo un ejemplo de que si los bancos, sean propiedad de quien sean, no siguen en su gestión un criterio basado en una sabia mezcla de rentabilidad y prudencia, no lograrán sobrevivir en cuanto llegue una crisis y si son públicos, o están avalados por instituciones públicas como le pasó a las cajas. nos acabarán costando mucho dinero. Por eso si se quiere banca pública hay que decidir qué banca pública se quiere. Por ejemplo, si no ejecuta desahucios a los morosos por “criterios sociales”, acabaremos pagando los demás por ese crédito que nunca se debió dar, ¿No es eso lo que llevamos años criticando, que se concedían créditos con demasiada ligereza? y si se financia un aeropuerto inviable como hizo en su día la Caja Castilla la Mancha con el de Ciudad Real, tendremos que asumir las pérdidas… ¿No es eso lo que criticamos que ha hecho el actual gobierno con las radiales?

Por eso creo que si queremos tener banca pública y queremos que sea rentable al final acabará comportándose como un banco privado -como por ejemplo hacía La Caixa, quizás la menos politizada de todas las cajas entonces, hace 10 años- y por eso digo que en ninguna parte del mundo son la panacea, ya que tanto su gestión como su trato con los clientes será similar al actual del Banco Santander o del BBVA. Habría que preguntarse entonces para qué la queremos. Y si no nos importa la rentabilidad (que es una opción, por supuesto, como tener una televisión que no gane dinero pero cuyo contenido cultural merezca la pena), entonces debemos asumir que beneficiará a unos pocos (sus clientes y además, en mi opinión, el interés electoral del gobierno de turno ya que no creo en la gestión independiente de ningún político) pero será un gasto más de todos (el erario).

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Escrito por Droblo el 13 de febrero de 2017 con 30 comentarios

La semana en los mercados

Llevo mucho tiempo diciendo que no podía ser que las bolsas subieran esperando más actividad económica y la renta fija siguiera bajando rentabilidades descontando deflación durante años. Al final, como no podía ser de otra manera, las buenas cifras económicas (y que el precio del crudo está muy por encima de como estaba hace un año) han impulsado la inflación y todo el que compró por ejemplo bonos alemanes a 10 años al 0% no sólo no cobra nada de intereses, además pierde poder adquisitivo. Pero era lógico, cualquiera hubiera visto que incluso los tipos actuales (0,30%, llegaron a estar al -0.18%) son absurdos para un inversor final. Entonces ¿por qué ocurren estas cosas? Es la consecuencia del incentivo perverso que subyace de las compras de deuda de BCE. Sí, está muy bien tener un banco central que abarata el Euribor a los hipotecados y reduce los intereses que pagan los emisores –sobre todo administraciones públicas- de deuda pero siendo una situación temporal, es muy peligroso para los inversores porque o bien son empujados a una renta fija a unos tipos de interés tan ridículos que les harán perder dinero o bien a una renta variable que, como su nombre indica, varía y supone asumir un riesgo muy grande tan solo para no perder poder adquisitivo.

También es negativo que los gestores políticos se acostumbren a cifras enormes como por ejemplo el casi billón cien mil euros que debemos en España de deuda pública, dado que gracias a BCE no encuentran problema en colocar más y más emisiones sin que aumenten los costes como ha estado pasando los dos últimos años, tanto porque no se hace lo suficiente para reducir la deuda –ni siquiera para cuadrar ingresos y gastos- como por el peligro que suponen para las cuentas públicas el que los tipos de interés suban. Y, como estamos viendo las últimas semanas, bastan unas elecciones en Francia para que las primas de riesgo se tensen

Dicho esto, es conveniente preguntarse: ¿Entonces ha vuelto la inflación? La respuesta es sí pero con dos matices: uno, que no sabemos si es una situación puntual o si tan solo volvemos a los típicos IPC´s pre-crisis y dos, que el dato de enero está magnificado por lo que aunque tengamos inflación, ésta no debería superar, en media de 2017, el 2%, límite con el que se mantiene cómodo el BCE. ¿Por qué el dato de enero no es representativo? Porque es el mes de las alzas en sectores regulados y este año han sido superiores al de 2016, los precios eléctricos han vivido máximos anuales muy superiores a los de enero 2016, el precio del crudo está al doble que en enero de 2016 y los alimentos perecederos han subido mucho por el clima y al ser el mes pasado mucho más frío que enero de 2016, se ha notado, como todo lo demás, en el dato interanual. Es decir, comparando con enero de 2016, el dato de enero de 2017 da un alza del 3% interanual pero no deja de ser un efecto estadístico. Es más, a pesar de esto que indica el IPC adelantado

en realidad en enero 2017 los precios en España bajaron el 0.5% (por efecto de las rebajas tras el aumento de precios navideño, en febrero subirá aunque la interanual bajará). El economista M. A. Hidalgo (al que entrevistamos AQUÍ hace un tiempo) lo explica muy bien:

La inflación es una tasa de crecimiento. Compara los niveles de un índice de precios en dos momentos diferentes de tiempo, y lo relativiza al dato del primero de ellos. En función de los períodos que comparamos tenemos una inflación intermensual, otra interanual, otra del período que llevamos de año y todas aquellas que nos interese, siempre y cuando fijemos un momento de inicio y otro de fin. La particularidad es que la tasa de crecimiento de la inflación más usada es la interanual.”

Por eso el principal motivo de la subida del IPC en enero de 2017 hay que buscarlo en enero de 2016 y es lógico deducir que esta primera parte del año debería ser mucho más inflacionaria que la segunda y no sólo en España, dado que el crudo, tras estar enero y febrero rondando los 30$ barril, rebotó pero su precio estuvo por debajo de los 50$ de media la mayor parte de 2016. Si como se espera en 2017 sigue por encima de ese nivel, todo lo relacionado con el petróleo sumará en la interanual y eso es mucho dada la importancia de esta materia prima. Si a ello añadimos mayor actividad económica (por ejemplo en España gracias a la creación de empleo) y más impuestos pues ya lo tenemos fácil para añadir más IPC interanual. ¿Significa eso que no deberíamos estar preocupados por la inflación? En mi opinión a día de hoy no pero hay un gran pero y es la posible guerra comercial que pueden desatar las medidas de Trump. Por dos motivos: uno es que si empezamos con guerras de aranceles el consumidor lo notará en el precio final de todo lo importado y otro es que los analistas dicen que El impuesto de 20% a las importaciones haría subir 25% el dólar  y aunque personalmente dudo que el efecto sea tanto, si el € de debilita automáticamente el petróleo, por poner nuestra importación más cara, se nos encarece porque necesitaremos más euros con los que pagar los dólares que cuesta. Ahí sí que el IPC se nos puede ir de las manos.

En cuanto a los mercados: algunos movimientos intradiarios, debilidad relativa europea pero bastante calma. Wall Street sigue rondando máximos y la única novedad preocupante es la subida de rentabilidades de la deuda “periférica” fruto de la incertidumbre por las elecciones francesas y la publicación del informe del FMI advirtiendo de los problemas de viabilidad de Grecia. Pero en la situación actual de máxima complacencia no se traduce en un aumento el miedo. Personalmente creo que cada semana que pasa se acerca más un gran crash bursátil pero ningún indicador alerta de que sea pronto porque la tendencia alcista de Wall Street sigue inapelable. No obstante, recomiendo prudencia, las cosas pueden cambiar muy rápidamente; por ejemplo hace dos semanas era casi unánime la opinión de que Fillon sería el próximo presidente de Francia y a día de hoy la mayoría se inclina porque será Macron…

Links.-

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Escrito por Droblo el 10 de febrero de 2017 con 26 comentarios

¿Cuáles son los tipos de inflación que nos podemos encontrar?

La inflación, el aumento generalizado de los niveles de precios, es uno de los principales enemigos de los inversores pues conlleva a que la rentabilidad de sus inversiones quede corregida por el incremento de los precios. Pensemos que si contratamos un producto de ahorro que concede un retorno del 4% pero la inflación ha sido de un 5%… La rentabilidad real es del -1%.

Es importante conocer que los incrementos en los precios pueden producirse por diferentes razones. En primer lugar tenemos la llamada ‘inflación de costes’ que está vinculada a los costes de producción necesarios para llevar a cabo la actividad empresarial.

Una empresa podría tener que aumentar los salarios si los trabajadores exigen salarios más altos (debido al aumento de los precios y el coste de vida) o si el trabajo se vuelve más especializado. Si el coste de la mano de obra , un factor de producción, aumenta, la empresa tiene que asignar más recursos a pagar por la producción de sus bienes o servicios. Para seguir manteniendo (o aumentar) los márgenes de beneficio, la empresa traslada los mayores costes de producción al consumidor, por lo que los precios de venta se incrementan.

Otro factor que puede causar un aumento en los costes de producción es un aumento en el precio de las materias primas . Esto podría ocurrir debido a la escasez de materias primas, un aumento en el coste de mano de obra o un aumento en el coste de la importación de materias primas y mano de obra (si es que están en el extranjero), a causa de una depreciación de la moneda interna. Esta es una de las situaciones que se está produciendo en la actualidad con el aumento del barril de crudo hasta los 50 dólares se han incrementado los precios en las diferentes economías.

El gobierno también puede aumentar los impuestos, obligando a las empresas a asignar más recursos para el pago de impuestos. Esta inflación la hemos visto brevemente en Japón  a mitad de 2014 tras la aplicación de Abenomics con el incremento del impuesto a las ventas. En ese momento los precios al consumo llegaron a incrementarse hasta un 3,4% anual (el ritmo más rápido en los últimos 32 años).

Por otra parte tenemos la llamada ‘inflación de demanda’ que se produce cuando existe un aumento de la demanda agregada, clasificados por las cuatro secciones de la macroeconomía : hogares, empresas, gobiernos y compradores extranjeros. Cuando estos cuatro sectores al mismo tiempo quieren comprar más que la capacidad de la economía tiene para producir, los precios, en consecuencia, se ven incrementados.

El aumento de la demanda agregada es causado por diversas dinámicas económicas. Por ejemplo, un aumento en las compras del gobierno puede aumentar la demanda agregada, tirando así los precios. Generalmente, esta dinámica viene acompañada de la creación de dinero para la financiación del déficit, que nos lleva a un incremento de la inflación y en los casos más extremos, la hiperinflación como en Venezuela que se calcula que ascenderá al 2.200% en el 2017.

Otro factor para la ‘inflación de demanda’ puede ser la depreciación del tipo de cambio locales, lo que eleva el precio de las importaciones y, para los extranjeros, reduce el precio de las exportaciones. Como resultado, la compra de las importaciones disminuye mientras que la compra de las exportaciones por parte de extranjeros aumenta, elevando así el nivel global de la demanda agregada.

También, nos podemos encontrar con una reducción de impuestos que lleva a familias y empresas a mayores niveles de renta disponible.  A su vez conduce a un mayor gasto de los consumidores, lo que aumenta la demanda agregada y, finalmente, causa la ‘inflación de demanda’. Los resultados de la reducción de impuestos pueden conducir también a la creciente confianza de los consumidores en la economía local, lo que aumenta aún más la demanda agregada.

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Escrito por Carlos Lopez el 9 de febrero de 2017 con 28 comentarios

Por qué muchas compañías cometen delitos

Carteles poderosos ha habido muchos. Ahora que está tan de moda Narcos, muchos volvemos a recordar aquellas guerras entre el de Cali y el de Medellín. Cuando sube el petróleo, nos acordamos del de la OPEP. Como véis, no solemos relacionarlo con algo bueno ni ético y lamentablemente estamos rodeados de ellos.

Hace pocos días salió la noticia de la existencia de uno de los más inéditos que recuerdo, el de las fotografías de orlas universitarias al que le multaron con 13.000€ por pactar precios durante 14 años.

Los participantes trabajaban juntos de forma habitual. Se reunían al menos dos veces al año, una al inicio del curso escolar y otra al final. En septiembre, para repartirse los grupos y carreras de los que cada uno se iba a encargar, y en julio para poner las cuentas negro sobre blanco. Pero la comunicación era fluida también en el día a día, como demuestran la multitud de correos interceptados durante la investigación. De hecho, compartían un grupo de WhatsApp llamado ‘Mafioma’, un curioso -y tal vez demasiado obvio- juego de palabras con Afoma (Asociación de Fotógrafos de Orlas de Madrid), colectivo que habían querido montar sin éxito años antes para poder trabajar de forma conjunta

Y es que la fijación de precios y en general las prácticas ilegales entre empresas es de lo más común. Y es un problema global.

Recientemente se realizó un estudio en los EEUU que identificó allí 283 carteles entre 199o y 2005 que habrían inflado los precios en más de 300.000 millones de dólares.

¿Y por qué lo hicieron? Porque las empresas hacen números y hay cosas que les sale muy rentable.

A la hora de delinquir, lo primero es calcular cuánto debe ser el beneficio obtenido para compensar la multa en el caso de que te pillen. En el estudio realizado por los Connor y Helmers, la cantidad media de subida de precios entre los miembros del cártel era de un 20%. A continuación, se necesita calcular las posibilidades de que te pillen. Asumiendo que hay una tasa de detección de un cártel por cada tres, en este ejemplo para compensar las pérdidas causadas a los ciudadanos la multa tendría que ser de al menos un 60%. Mucho, muchísimo más alto que las multas medias que están entre el 1.4% y el 4.9%.

Por tanto, si se te presenta la oportunidad de pactar precios con otras empresas para subirlos un 20%, la posibilidad de que te pillen es baja y las multas son ridículas ¿no sería, al menos, para pensárselo?

Pues eso mismo es lo que hicieron los fotógrafos de las orlas y los bancos con el LIBOR, el oro, la plata y todo lo que se les ponga a tiro. Es una cuestión de matemáticas, actuar de manera ilegal es una estrategia de negocio muy buena.

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Escrito por Carlos Lopez el 8 de febrero de 2017 con 27 comentarios



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