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Los 5 estados mentales que debe evitar todo inversor

menteLa racionalidad es casi una utopía en el mundo de la inversión y hay una larga lista de “cadáveres en la cuneta” por no resistir los vaivenes psicológicos a los que nos someten día sí día también los mercados financieros. Nuestra emocionalidad es nuestro factor más inestable y siempre estará estrechamente vinculada a las posiciones abiertas que todo inversor mantiene. Si nuestra posición se mueve en sentido favorable, se nos esboza una pequeña sonrisa, o incluso un “Qué bueno que soy!” sin embargo si nuestras inversiones se mueven en sentido opuesto a nuestros intereses aparecen nervios, dudas… ¿Estaré equivocado?, ¿Es un sólo una corrección?, los fundamentales son sólidos y un sin fin de comentarios placebo que nos pasan en nuestros momentos de silencio más absoluto. Por lo que solemos cometer una serie de inestabilidades psicológicas que nos conducen a una relación agridulce con los mercados financieros que pasaremos a describir a continuación:

1) Ambición de riqueza 

El deseo de poseer de tener más y más y ver el campo de la inversión como “El Dorado”, la oportunidad que esperaba para, por fin, ser rico y tener un Ferrari en la puerta de nuestra mansión. Normalmente estas percepciones un tanto fantasiosas son promovidas después tras ver películas estilo Wall Street el la que se hablan millones de dólares como si de “cuatro perras” se tratará, cuando la realidad se aleja de esos millones.

Nuestra ambición de riqueza no es que sea dañina pero cuando nos promueve a aceptar mayores riesgos, para la posibilidad de aumentar nuestros beneficios se convierte en un sentimiento tóxico. O bien, decidimos que lo mejor es apostar todo a un valor o a unos pocos… “¿Diversificar? Así uno no se hace rico” son comentarios muy frecuentes de algunos que buscan el atajo más inmediato para alcanzar la riqueza. No digo que no pueda salir bien y dar un pelotazo, no obstante cuando uno juega a la ruleta rusa de forma constante siempre hay una bala en la recámara que estará esperando su turno.

2) Envidia

La envidia se define como aquel que desea las posesiones ajenas. Es un sentimiento que puede incitar a realizar hechos para imitar los mismos comportamientos del prójimo. No obstante, de nuevo solemos caer en la trampa… ¿y si el vecino se está equivocando? ¿Acaso somos capaces de cuestionar su metodología o sus riesgos? La envidia suele aparecer especialmente en panoramas de burbuja económica, escenarios en el que parece que el mundo se está volviendo rico y nosotros nos estamos perdiendo la fiesta, siendo unos auténticos pardillos.

Al final si alguien se sumerge en este negocio por envidia de lo ajeno, quizá es capaz de copiar la metodología de algún gurú o algún vecino, suponiendo que ese sistema funcione en el largo plazo y no en un momento puntual, pero muy difícilmente podrá replicar su psicología, que le permita aguantar las malas rachas, que las hay.

3) Soberbia y euforia

La soberbia la podemos definir como la sobrevaloración de uno mismo o también como la falta de humildad. Cuando uno acierta y es capaz de arañarle puntos  al mercado ya sea porque su gestión del trading es todo un éxito o bien por pura suerte, podemos tender a engrandecernos y sentirnos eufóricos, capaces de dominar el mundo.

Especialmente el negocio de invertir puede llegar a ser muy cruel ya que en los entornos de mayor confianza en uno mismo, Zas! las manos fuertes te machacan vivo sin piedad alguna. Y es que no debemos olvidar, al igual que cuando levantamos la vista hacia el cielo, que somos muy pero que muy pequeños frente al establishment, que tiene el dinero, mejores equipos y información más rigurosa que cualquier otro mortal que se precie.

4) Miedo y pánico

Uno cuando batalla contra el mercado no debe tener miedo pero si un gran respeto por la incertidumbre a la que se somete constantemente. El miedo y el pánico aparecen cuando hemos perdido el control de nosotros mismos, estamos perdiendo hasta la camisa, los números rojos aparecen en la pantalla de forma creciente y la sangría es cada vez mayor. Es el peor de todos los estados anímicos que un individuo pueda sentir, por lo que es un aspecto que hay que trabajar muy duramente y día tras día si no queremos que nos terminen expulsando con una mano delante y otra detrás.

5) Autoengaño

Cuanto dolor ha propiciado la frase: “la bolsa es alcista al largo plazo” y más cuando tenemos el Nikkei 225, índice bursátil de Japón, que prueba que una bolsa de valores puede perfectamente estar 20 años de tendencia bajista. Y es que muchos, suelen pecar de autoengaño y dejan que las pérdidas corran con el placebo de “ya subirá…”. Debemos recordar en primer momento que muchos valores, que tienen evoluciones de pena, suelen salir de los índices en favor de otros valores con mejor salud bursátil por lo que este “lavado de cara” es lo que permite ese “largo plazo”.

Quizá el autoengaño nos permita descansar emocionalmente en el corto plazo, pero al final más tarde o más temprano las consecuencias llegarán y serán mucho más agresivas que en un principio. Es por ello, que debemos ser consciente de nuestro límites y del riesgo de cada una de nuestras posiciones y el único método para evitar culpas en el largo plazo es simplemente gestionar el riesgo en el corto plazo y saber limitar las pérdidas, ya que en todo momento debemos tener en mente la siguiente pregunta: ¿Cuánto estamos dispuestos a perder para ganar?

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Escrito por Carlos Lopez el 30 de junio de 2016 con 68 comentarios

Las matemáticas de las pérdidas

Os voy a hacer una pregunta de examen que tenéis que responderme rápidamente.

Si inviertes en bolsa 10.000€ y tenéis la mala suerte de que baja un 35% ¿Que % tiene que subir para que empecéis a ganar algo?.

Este escenario me temo que es  familiar para aquellos que tenían acciones la semana pasada y por culpa del Brexit han perdido mucha pasta.

Supongo que algunos pensarán que con un 36% ya empiezan a ganar, otros se lo piensan un poco más y estimarán que quizás ronde el 40% lo necesario y los más empollones cogerán una calculadora y darán con la cifra exacta: Un 54%.

Mucho ¿no?

El otro día en Unience publicaron esta gráfica que creo debería estar en la nevera sujeta con el imán ese de la torre Eiffel.

perdidas

Poco más se puede añadir y quizás la lección que nos da es que hay que cortar pérdidas cuanto antes y es que aprender a perder es muy difícil pero hay que aprenderlo..

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Escrito por Carlos Lopez el 29 de junio de 2016 con 89 comentarios

Gran Bretaña, las mentiras del populismo y el negro futuro

imagesAhora que el paso de Gran Bretaña está dado y que no parece que se pueda dar marcha atrás por ninguna de las dos partes, sólo queda seguir hacia adelante lo más rápido e indoloramente posible, aunque ya se haya advertido que el proceso puede llevar varios años. De esta forma ya hay una declaración formal del núcleo duro de la UE, los seis socios fundadores, “para decir que este proceso debe comenzar lo antes posible para que no terminemos en un limbo permanente en lugar de centrarnos en el futuro de Europa y trabajar por él” y ya se marca octubre como el mes de partida en el que el sucesor de Cameron debe mover ficha para acelerar el proceso.

Por su parte las reacciones no se han hecho esperar. De un lado, los movimientos políticos de toda Europa que utilizan el populismo como arma fundamental (aquí tenemos unos cuantos, aunque suavizados por nuestro propio clima electoral) ya hacen suya la victoria y resulta paradójico ver la unión en el discurso que tanto la derecha más extrema como la izquierda más zurda parecen tener. Así, el Frente Nacional en Francia y el Movimiento 5 Estrellas Italiano, ambos partidos representativos de las políticas de sus respectivos países, ya han aplaudido el resultado y se han apuntado al carro de los solicitantes de referéndum. Con menor peso político, fuerzas de ambos extremos de Suecia, Dinamarca y hasta de Alemania ya han empezado también a intentar ganar peso político a cuenta del antieuropeismo.

Sin embargo, lo cierto es que la cosa no pinta nada bien para el inglés. Tan sólo unas horas después de ganar, uno de los líderes del “Brexit”, Nigel Farage del UKIP, reconoció que una de las promesas realizadas en campaña, acerca de que con la salida Gran Bretaña se iba a ahorrar 350 millones de libras a la semana que podría revertir en mejorar su sistema sanitario y educativo, no es del todo exacto, y que quizás hubiera sido mejor no hacer tal promesa.

Pero no sólo eso, nubarrones bien negros se ciernen sobre la economía inglesa a corto y medio plazo. Para empezar el centro financiero de Londres seguramente se va a resentir: se calcula que entre 50.000 y 70.000 puestos de trabajo de finanzas de Londres se trasladarán al extranjero en los próximos 12 meses (Francfort ya se relame, pero París, Madrid y Dublín esperan también competir en la carrera). De hecho, se espera un éxodo masivo de empresas hacia el continente que trasladarán su sede si no quieren quedarse fuera de la UE. Y aunque hay muchos que defienden que Londres seguirá siendo un lugar muy atractivo para realizar operaciones sobre la base del euro y retan a la UE a desbaratar su “maraña de reglas asfixiantes” si quiere competir con una mayor flexibilidad, es sabido que esa posición se desvanecerá en cuanto el BCE requiera que las operaciones en euros se realicen en suelo europeo.

Lo cierto es que no se notará gran cosa a corto plazo, de hecho, durante los próximos dos años Gran Bretaña seguirá siendo miembro de la UE de pleno derecho, lo que da un cierto margen para reacomodarse sin demasiados traumas, sobre todo teniendo en cuenta, que la peor parte se la va a llevar la libra, ya que el Banco Central Europeo cuenta, en principio, con el pulmón suficiente para aguantar el envite. Será, sin embargo, durante esos dos años en los que el electorado inglés se vaya dando cuenta del embrollo en el que se puede haber metido, ya que, de cumplirse las previsiones, la recesión puede haberse ya puesto en marcha, los problemas migratorios no se van a solucionar a corto plazo, los “grandes acuerdos comerciales con Estados Unidos, la India y China pueden no compensar lo perdido con el resto de Europa y además ha vuelto a abrir la brecha del secesionismo en suelo británico: Escocia a Irlanda del Norte no parecen estar muy dispuestas a ser más británicas que europeas.

Por no hablar del conflicto particular que enfrentará previsiblemente a Gran Bretaña, ya no con nuestro país, sino con la UE, como es el tema de Gibraltar. Estaríamos hablando de un territorio extranjero enclavado en el seno de un país miembro de la UE que además de tener problemas de delimitación de fronteras, obtiene buena parte de sus ingresos a través de actividades con importantes vacíos legales o directamente ilegales, como es el contrabando de tabaco. Todo puede ser que acaben siendo los gibraltareños los que acaben gritando en la verja aquello de “¡Gibraltar Español!”.

En cualquier caso, los 17 millones de británicos que han apoyado el Brexit deben prepararse para una seria decepción. Las negociaciones de salida de la UE serán muy largas, período en el que la economía sufrirá por la incertidumbre mientras siguen llegando inmigrantes, por un lado, y tendrán que seguir aportando sus cuotas de socio de la UE hasta que el proceso acabe, por otro. Según Merrill Lynch, Reino Unido entrará en recesión en el segundo semestre de 2016. Y el proceso de salida podría alargarse hasta 2018-2019, periodo en el que no se podrá cerrar la frontera a ciudadanos europeos. Tampoco está claro que Reino Unido vaya a poder restringir la entrada a los europeos tras dejar la UE, especialmente porque el criterio de reciprocidad puede serle desfavorable.

Tan sólo hay una opción que puede aliviar ese negro panorama para Gran Bretaña: ¿y si ellos sólo han sido los primeros?

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Escrito por Manuel González el 28 de junio de 2016 con 69 comentarios

Etiquetas desfasadas

boxeoEn el mundo económico hay dos posturas radicales que creo son obsoletas y deberían haber sido superadas por la Historia: la que dice que la evolución de la economía la puede decidir alguien en un despacho y la que dice que la economía no necesita alguien en un despacho que la regule. Las dos son erradas. Ni se puede pretender, como se hacía en los planes quinquenales soviéticos o chinos, decidir la producción de trigo que va a salir de los campos, ni se puede dejar que las empresas crezcan sin unas normas laborales y de contaminación y se auto-regulen solas. A estas alturas ya deberíamos tener superados tanto al comunismo como al liberalismo y de hecho, creo que los términos sólo se usan despectivamente desde el otro bando porque ambos están, de hecho, fuera de la realidad actual porque no son aplicables.

Sin embargo, como ideologías influyen en el sistema actual que vivimos en Europa en el que claramente gana el intervencionismo al liberalismo: se regulan muchas actividades, se interviene desde los gobiernos constantemente en la economía, desde los bancos centrales en la política monetaria y desde la burocracia de la UE con todo tipo de normas, algunas absurdas. El liberalismo, entendido como menor intervención del estado en la economía, apenas existe en Singapur, que no deja de ser una pieza minúscula dentro del mundo, y aún así, tiene una deuda pública del 100% respecto al PIB por lo que tampoco es que sean muy puristas con la ideología. De hecho, sería muy muy extraño que un político que mande aplicara el liberalismo a ultranza porque eso sería como quitarse poder voluntariamente, algo bastante complicado de ocurrir.

Y tiene sentido que el liberalismo no triunfe porque a mí, que del liberalismo me atrae sobre todo la idea de la responsabilidad individual por nuestros actos y que aceptaría encantado que el estado me cediera toda la nómina para que yo me pagara mi sanidad y mi jubilación, por ejemplo, entiendo que si hacemos eso, millones de personas no contratarían ni un seguro médico ni de pensiones y acabarían exigiendo una solución pública al menor accidente o en cuanto llegaran a la vejez. Porque la gente es así, si no fuera obligatorio muy pocos tendrían seguro en el coche (y de hecho mucha gente conduce sin él), si no hubieran subvenciones a actividades básicas el precio del metro sería fácil de 10€ el billete simple y si no existieran semáforos, habría muchísimos más accidentes… cierta dosis de intervencionismo se hace necesaria. Ojalá no hiciera falta pero a estas alturas no veo cómo podría suceder esa transformación. Es decir, el liberalismo es inaplicable en la sociedad europea.

Los europeos ya tenemos asumido que tenemos un sistema fiscal en el que los que más ganan no sólo pagan más, sino que pagan en mayor proporción y que con eso se debe financiar la educación, la sanidad y las pensiones públicas. Y entendemos que lo que debe hacer un gobierno es gestionarlo para que sea así. Por eso en España hay políticos, que a nivel local cuando recibieron el regalo envenenado del traspaso de las competencias sanitarias, y comprobaron que era un agujero en las cuentas públicas casi imposible de cubrir idearon lo de privatizar algunos servicios como muchos ayuntamientos –de todos los colores- hicieron con el tema de las basuras. Por lo que sea, en general, sale más rentable externalizar un servicio que tener a empleados públicos en nómina para hacerlo. A eso le llaman liberalismo pero no creo que los que lo hicieron, o siguen haciéndolo, lo hagan por ideología, sino por un tema de dinero. El PSOE nunca ha sido liberal, estuvo gobernando durante años y jamás boicoteó ni la enseñanza privada ni la concertada porque entendía que le suponía un ahorro importante en el gasto educativo. Del mismo modo, no creo que Bush fuera comunista porque acabara nacionalizando Fannie Mae y Freddie Mac ni Obama cuando usó dinero público para salvar a General Motors, simplemente entendieron que el beneficio económico lo justificaba.

Tampoco la corrupción ni el “capitalismo de amiguetes” tiene que ver con ninguna ideología sino con defectos humanos aplicables, por desgracia, a cualquiera. Lo mismo ocurre con las privatizaciones que lleva impulsando la UE hace décadas, al final no se hace porque se crea que el gobierno no debe supervisar el transporte –de hecho lo hace-, es que no tenía lógica económica que una compañía aérea fuera estatal y compitiera con las privadas. Pero son decisiones que se toman más por el bolsillo que por otra cosa, para mi no hay liberalismo en Europa: cada vez nos endeudamos más, se crean normas intervencionistas para todo, se aprueban subvenciones continuas, muchos sectores –basta ver los taxis o las farmacias- siguen ultra-regulados, las leyes antimonopolio europeas no paran de castigar a grandes compañías como Microsoft por ejemplo y se persigue, por desgracia con no demasiada eficacia aún pero se hace, el fraude fiscal de las multinacionales. No se puede negar que estamos en manos de burócratas, estamos ante un sistema económico que permite la actividad privada pero que la regula desde el primer momento que alguien quiere montar un negocio y que interviene en todos los ámbitos de la economía.

Deberíamos dejar de etiquetar tanto y si lo hacemos, entender antes los términos. Aquí se ha llamado política “neocon” a perder miles de millones de euros del erario en salvar cajas de ahorros y eso es justo lo contrario, política intervencionista a tope. Lo liberal es que si una empresa no funciona se la deje quebrar y que apechuguen sus dueños. Yo creo los estados son demasiado intervencionistas – de eso ya hablé hace unos meses: Intervencionsimo exgaerado– y de eso al liberalismo hay un trecho enorme como lo hay entre los que aprueban el plan Renove para ayudar con dinero público a empresas privadas a vender coches, y el comunismo. Lo que hay son cálculos económicos que, acertados o no, dicen que para la economía es preferible hacer una cosa que no hacerla, pero el debate ideológico en este caso no existe, es pura practicidad.

Mucha gente entiende que el liberalismo significa que hay quien quiere privatizar Renfe (que por cierto, fue creada por Franco tras nacionalizar varias empresas privadas) y bajar impuestos y sospecho que hay mucha gente que está a favor de eso sin ser liberales, igual que hay quien prefiere que Renfe siga siendo pública y que haya, por ejemplo, impuesto de sucesiones, y no es un comunista. Porque al final, el sistema económico actual en Europa es el que es, y hay que mejorarlo, hay que saberlo financiar -esa debería ser la principal labor de nuestros políticos- pero no creo que la mayoría quiera acabar con él rompiendo el equilibrio conseguido entre propiedad privada y bien público.

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Escrito por Droblo el 27 de junio de 2016 con 74 comentarios

La viñeta de la semana

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Escrito por jrmora el 25 de junio de 2016 con 0 comentarios

La semana en los mercados

sanjuan(El artículo se ha escrito antes de conocer que el Reino Unido decide dejar la UE)

Hoy la noticia podría ser el festivo en Galicia y Cataluña o las numerosas fiestas que se celebrarán esta noche con la excusa de ser el santo de los millones de Juanes del mundo pero son otras dos: los resultados del referéndum de ayer en el Reino Unido y las elecciones españolas del domingo, a la que algunos han llamado “segunda ronda” del 20D (aunque si lo fuera al estilo francés por ejemplo, sólo se presentarían los dos más votados en la primera ronda…) Por suerte no lo es, son unas nuevas elecciones con algunos cambios significativos en las listas aunque con la decepción, para mi, de la repetición de los cabezas de partido. Esto influirá bastante en que los resultados del 26J se parezcan demasiado a los del 20D en el número de votos destinados a cada formación con el único cambio del efecto, por obra de nuestra ley electoral, en el aumento del número de diputados de izquierdas por la inclusión de IU en la coalición UP (como ya adelantamos aquí). Con todo, salvo que las encuestas se hayan equivocado radicalmente, los bloques en disputa seguirán teniendo un poder similar en el nuevo Parlamento. Así pues, la gran incógnita es el segundo puesto –en escaños- que se disputarán el PSOE, cuyo líder habla de cambio pero ha añadido a su equipo de máxima confianza a varias personas cómplices de las políticas del pasado (exministros de ZP y González) y Unidos Podemos, una coalición Podemos/IU que se ha construido por conveniencia electoral ya que durante muchos meses antes del 20D fue negada por unos y otros.

¿Por qué es importante, aparte de para ellos mismos, el quién ocupará el segundo puesto si como dicen los sondeos al final la suma de diputados PSOE+UP el 26J será similar a la de PSOE+Podemos+IU del 20D por lo que su capacidad de gobernar será la misma y seguirán necesitando pactar con nacionalistas/independentistas porque no suman 176? Mi opinión es que si el PSOE queda por debajo de UP en escaños se negará a apoyar un gobierno de izquierdas porque no aceptará la sumisión que implicaría respecto a Podemos. Lo normal es que Sánchez dimitiera –creo que lo haría la misma noche electoral- y Susana Díaz acabaría tomando el control del partido (cada vez más el PSOE depende para su éxito nacional de Andalucía, esta autonomía es lo que evita su irrelevancia) e imagino que acabaría absteniéndose para que gobernara el partido más votado alegando “responsabilidad” –quizás pidiendo a cambio la cabeza de Rajoy– y ante las presiones de la UE. Gobierno débil del PP con el PSOE haciendo oposición desde el Parlamento (ni me planteo que haya una Gran Coalición porque sería la muerte del PSOE) e intentando con ello recuperar votos. Por el contrario, creo que si el PSOE queda por delante de UP, Sánchez acabará siendo presidente con el apoyo de UP. Limarán asperezas y gobernarán juntos como de hecho hacen ya en varias autonomías y ciudades españolas. Será muy difícil el acuerdo pero el PSOE no se puede arriesgar a nuevas elecciones y UP no creo destroce su posibilidad real de tocar poder por lo que ambos serán generosos. Repito, es mi opinión.

Y ambos supuestos, caso de que sucedan, no parecen muy atractivos para nuestra economía: ni un gobierno débil del PP con el Parlamento en contra ni una coalición de circunstancias de la izquierda que despertará muchos recelos en Europa (más si acaba de ministro de economía un comunista de unpartido que aboga por sacarnos de la UE y del €) y entre los inversores (incluidos los ahorradores españoles). Claro, que aún podría ser peor (sobre todo para los que estamos hartos de llevar meses viviendo en una campaña electoral continua): que nadie llegara a un acuerdo y volviéramos a tener que votar otra vez en enero de 2017.. o antes incluso. Habría una tercera vía, un gobierno de circunstancias apoyado por PP, PSOE y C´s liderado por alguien sin carnet pero aunque pudiera ser una “solución” responsable sería un suicidio político para los tres ya que aún proporcionaría más apoyos a UP que se convertiría en la única oposición. Repito, salvo que las encuestas se equivoquen mucho los factores políticos van a jugar en contra de la economía y los mercados españoles. Mi consejo es el mismo que dije antes del 20D: más allá de la volatilidad que pueda haber el próximo lunes, hay que olvidarse del Ibex y confiar en la inercia positiva actual para que el PIB siga creciendo a pesar de nuestros gobernantes. Superado el Bréxit, el contexto eurozonero no es malo por lo que hay otras bolsas vecinas que pueden ser atractivas para los inversores que quieran seguir invertidos.

La semana ha sido de recuperación en las bolsas gracias al convencimiento de la victoria del Bremain que empezaron a apuntar sondeos y casas de apuestas el pasado fin de semana. Además, por si acaso Draghi el martes anunció que BCE inundaría de liquidez los mercados si se diera el Bréxit apuntalando con ello el rebote bursátil. Triste que una vez más nuestro banquero tenga que vestirse de político para erigirse como el auténtico máximo dirigente de la Eurozona apagafuegos. También habló Yellen y volvió a señalar que la subida de tipos de la FED no es inminente así que los bancos centrales parecen conjurados para que el verano no sea tan tumultuoso como parecía a mediados de Junio. Veremos si lo consiguen… Poco más puedo decir ya que mientras escribo esto aún no se conoce el resultado del referéndum de ayer y aunque creo que las casas de apuestas acertarán con el Bremain, incluso saliendo éste las consecuencias hoy para divisas, bolsas, materias primas etc. pueden dejar obsoleto cualquier comentario.

Y como imagen del día:

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Escrito por Droblo el 24 de junio de 2016 con 97 comentarios

Teoría de la Opinión Contraria: Psicología aplicada al mercado

imageAl empezar en esto de la Bolsa, recuerdo una frase de un directivo de Barcelona: “Esto es 80% psicología”, desconozco si la psicología es un porcentaje mayor o menor del que me comentaron pero lo que si es cierto es que la psicología es un aspecto fundamental para entender el comportamiento de la bolsa en el tiempo. El dinero, al fin y al cabo, lo mueven las personas y hasta el día de hoy, no somos seres racionales sino que nos sentimos embriagados por un sin fin de emociones que justifican nuestro comportamiento.

Podríamos realizar un listado que contuviera mil y una razones para comprar una acción y otro listado que contuviera otras mil y una para vender esa misma acción. Estas razones podrían ser del tipo técnico como por ejemplo “el precio ha superado la resistencia anterior con fuerte volumen de negociación”, del tipo fundamental como por ejemplo “la cotización de las acciones se encuentran por debajo del valor contable” o con un criterio algo más dudoso y emocional como por ejemplo “Mi hijo, que se dedica a esto de la informática, me ha dicho que compre Terra que es toda una revolución en el sector tecnológico” o bien “El vecino se ha comprado un coche nuevo gracias a unas acciones de Astroc”. Cualesquiera que sean las razones, más o menos válidas, consecuentemente se crea una expectativa de mercado sobre el sujeto que se posicionará en el mercado como alcista, bajista o neutral.

Cuando hablamos de la evolución de la bolsa es inevitable que hablemos de la euforia, la incertidumbre o el miedo como emociones que constituyen la fuerza del mercado. La euforia, anteriormente optimismo, es el gran motor alcista de los mercados es un sentimiento “in crescendo” en el que queremos más y más y compramos todo aquello que nos ofrezca aparentemente una rentabilidad atractiva. Por contra la incertidumbre, es un sentimiento que aparece cuando la posición que tenemos adoptada es desfavorable pero tenemos una luz interna que nos dice que “esto cambiará en breve”. Por último el miedo, precedente al pánico, aparece cuando el nivel de precios de un activo se está desplomando y estamos perdiendo hasta la camisa.

Todo este preámbulo anterior, es imprescindible para hablar sobre “La Teoría de la Opinión Contraria”, para identifica extremos de mercado partiendo de la psicología de la masa.

Por lo descrito anteriormente, el mercado lo moverá la lucha de las fuerzas alcistas, neutrales y bajistas. Imaginemos un mercado alcista, ¿por qué está subiendo? cada vez se están incorporando nuevos adeptos al sentimiento alcista, éstos convertidos, tenían anteriormente una expectativa bajista o neutral sobre el mercado. A través de las compras de “los nuevos fieles”, hay una demanda que empujará el precio de las acciones hacia nuevos máximos. Este proceso cada vez se acentúa más y obviamente la masa está está clamorosa porque la bolsa esta subiendo y están ganando!! En el momento de mayor euforia es porque todo el mundo es alcista, los medios de comunicación están desbordantes de optimismo la bolsa es una fiesta y el mercado regala dinero… pero si todo el mundo ha posicionado sus expectativas en el lado de los compradores ¿cómo seguirá subiendo la bolsa? ¿quién comprará? A partir de ese instante, contrariamente al sentimiento generalizado, la bolsa no sube.

Obviamente aquellos activos que eran los lideres del mercado alcista no están ofreciendo los buenos resultados anteriores y aparece una nube de incertidumbre… algunos alcistas empiezan a cambiar su sentimiento y se convierten en bajistas por lo que deshacen sus posiciones, mediante las ventas. Esas ventas generan una caída de las cotizaciones, que generan pérdidas y un aumento del sentimiento bajista. Al ser el miedo es un sentimiento muy volátil y es por ello que se expande como la pólvora y aparecen nuevas ventas. De este modo, cada vez son más los que están sacándose los títulos como alma que lleva el diablo y consecuentemente la bolsa se desploma, hasta que el sentimiento generalizado es puro pánico… pero si todo el mundo ha posicionado sus expectativas en el lado de los vendedores ¿cómo seguirá bajando la bolsa? ¿quién venderá? A partir de ese instante, contrariamente al sentimiento generalizado, la bolsa detiene el mercado bajista.

Como ejemplo, aunque sea más informal que técnico, recuerdo a principios del verano del año 2012 entrar en un bar de un pueblo que principalmente dedica su actividad a la agricultura. En ese determinado ambiente el tema central no era el fútbol, tampoco era el precio de la pera limonera, sino la prima de riesgo. Estaba fascinado porque aparentemente todo el mundo se había titulado en económicas. El Ibex 35 estaba en junio de 2012 en los 6.000 puntos, y en el semestre del año había perdido un 30% desde los 8.500 puntos del inicio del año. Si recordamos, los medios de comunicación hablaban de la ruptura del euro, del rescate a España, hasta algunos mencionaron un posible corralito. El pánico era palpable en el ambiente y tan acusado que estábamos ante un extremo de mercado, concretamente ante un suelo de mercado. La Teoría de la Opinión Contraria reflejaba una señal de compra. Si en ese determinado escenario, hubiéramos sido capaces de desvincularnos de las emociones generalizadas y comprar el Ibex 35, en apenas dos años gozaríamos de una jugosa rentabilidad.

Sígue a Marc Fortuño; @Marc__Fb

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Escrito por Carlos Lopez el 23 de junio de 2016 con 40 comentarios

Por qué hacemos cosas malas

RUEbmOqJgn3LY5Sf4jce8YhR_7bf_Xu5vm7Uivp81ikEn el Foro Económico Mundial a uno de sus economistas se le ocurrió hacer un experimento a sus compañeros sin que nadie lo supiese. Como tienen la sede en Suiza se les presupone muy honrados, así que en su departamento tienen una nevera con latas de refrescos y cuando uno coge una, lo anota en una hoja que tienen para llevar su contabilidad y así reponerlo mejor y cobrar a cada trabajador los suyo. Es lo que veis en la foto.

Es un sistema basado en la honestidad. El grado de honestidad depende del coste de ser deshonesto comparado con los beneficios de ser deshonesto. Francamente, en el caso de una lata de Coca Cola no merece la pena robarla, nadie te iba denunciar por ello pero tu reputación se vería muy afectada. Si en la nevera hubiese relojes suizos en vez de refrescos, la cosa cambiaría. Tu reputación también se vería afectada, pero al menos tendrías un Rolex en la muñeca. Así que de momento, la nevera no les generaba muchas pérdidas por hurtos.

Pero hay también otro factor a tener en cuenta y es la facilidad de ser honesto y la dificultad de ser deshonesto. En este caso había un factor que hacía más fácil hacer las cosas bien, el boli ese que veis colgando. Bastaba con cogerlo y apuntar en la hoja de al lado.

Así que este economista, se le ocurrió quitar el boli y ver que pasaba.

Recogió datos durante dos meses en los que había días con boli y otros en los que lo quitaba. En total el índice de honestidad fue del 93% habiéndose consumido un total de 264 latas aunque el dato important es que el número de “robos” en los días sin boli se incrementó un 370%, pasando de 1 lata robada por cada 14 consumidas a 1 por cada 3.

Estos resultados son una prueba más de que los factores situacionales tienen un fuerte efecto sobre el comportamiento y demuestra que muchas veces un pequeño cambio en el entorno hace que la gente se comporte de otra manera, para bien o para mal. No es que algunas personas sean buenas y otras malas, es que muchas veces el entorno te hace comportarte de una manera o de otra.

Todos estamos en contra del fraude fiscal pero imaginemos que este verano tienes que dar clases particulares a tu vecino por 500€. ¿Lo harías en negro o lo harías legal haciendo todo el papeleo con la seguridad social, la oficina pública de empleo y declarándolo a hacienda?. Independientemente de que cada uno tengamos un grado intrínseco de bondad y de maldad muchas veces el entorno es demasiado adverso para comportarnos de una manera correcta, demasiadas veces nos quitan el bolígrafo de la nevera.

España está lleno de mangantes, eso lo sabemos todos pero quizás deberíamos señalar también al entorno tan propicio para que los haya y cambiar las piedras del camino por asfalto para el buen comportamiento. Nada se arreglará mientras ser deshonesto sea más fácil que ser honesto.

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Escrito por Carlos Lopez el 22 de junio de 2016 con 48 comentarios



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