El rastro de dinero sucio de la Operación Epic Fury

El rastro de dinero sucio de la Operación Epic Fury 1

El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos lanzó la Operación Epic Fury contra Irán. Fue un ataque a gran escala que buscaba neutralizar el programa armamentístico del país, y aunque militarmente pilló a muchos por sorpresa, parece que en los mercados alguien sabía exactamente cuándo iban a caer los misiles. Apenas unas horas antes de que comenzara la ofensiva, varias cuentas anónimas hicieron una fortuna en plataformas de predicción como Polymarket, y ahora en Washington todo el mundo se pregunta quién dio el chivatazo. Como se ve que esto no fue suficiente para algunos, el 23 de marzo se movieron 600 millones de dólares en futuros de petróleo solo 15 minutos antes de que Trump anunciara por sorpresa que no atacaría las centrales eléctricas iraníes.

Esta no es la primera vez que pasa pero sí la más descarada, por ejemplo en enero, alguien apostó 30.000 dólares a que capturaban a Nicolás Maduro un día antes de que pasara y se llevó 400.000 dólares calentitos a casa. Demasiadas coincidencias.

Los datos apuntan a información privilegiada de manual. La empresa de análisis blockchain Bubblemaps ha seguido el rastro de seis cuentas que se llevaron casi 1,2 millones de dólares apostando al «Sí» cuando Polymarket preguntaba si habría un ataque estadounidense antes de marzo. Lo más descarado de todo es el patrón de las operaciones. Casi todos esos monederos de criptomonedas se fondearon justo el día anterior a los bombardeos. Cuentas recién creadas  cobraron las ganancias millonarias tras el ataque y se vaciaron sin volver a registrar ninguna otra actividad.

Apostar con la vida de los soldados

La especulación no se limitó al inicio de la guerra, sino que llegó a rozar el morbo. El 3 de abril, las fuerzas iraníes derribaron un caza F-15E estadounidense. El ejército rescató rápido al piloto, pero el operador de sistemas de armas (conocido por el indicativo «Dude 44 Bravo») tuvo que esconderse malherido en las montañas para escapar de la Guardia Revolucionaria, que lo estaba buscando activamente. Mientras el Pentágono organizaba una misión de rescate contrarreloj con 155 aviones y cientos de efectivos de operaciones especiales, en internet los usuarios apostaban dinero sobre qué día exacto lo iban a rescatar o si lograría sobrevivir.

La presión política obligó a Polymarket a retirar la apuesta después de que congresistas como el veterano de guerra Seth Moulton denunciaran públicamente la falta de ética. La plataforma se excusó diciendo que ese mercado se había saltado sus controles internos de calidad, pero el daño ya estaba hecho y abrió el debate sobre cómo estas plataformas no reguladas pueden poner en peligro la seguridad nacional.

El problema político para la Casa Blanca

Este escándalo le cae al gobierno en el peor momento posible. La administración ha estado presumiendo de la eficacia de la Operación Epic Fury, que en poco más de un mes ha destruido la capacidad de Irán para fabricar misiles y ha hundido a la gran mayoría de su armada naval. Pero el ruido de los especuladores amenaza con manchar ese relato militar.

Durante los últimos años, organismos como la SEC y la CFTC han relajado la vigilancia para dar más libertad a los mercados financieros, una de las promesas económicas de Donald Trump. El problema es que esta falta de control deja la puerta abierta al juego sucio justo antes de decisiones de Estado de altísimo nivel.

A esto se suma un vínculo que la oposición ya está utilizando como arma política: el fondo de inversión 1789 Capital, dirigido por Donald Trump Jr., tiene inversiones importantes en Polymarket. Nadie ha demostrado que la Casa Blanca o el Pentágono hayan filtrado los planes de ataque, pero en política la sombra de la sospecha es difícil de sacudir. Si los reguladores federales no investigan a fondo quién se esconde detrás de estas apuestas tan precisas, la idea de que alguien cercano al poder se está forrando con la guerra va a ser imposible de borrar.

1 comentario en «El rastro de dinero sucio de la Operación Epic Fury»

  1. Hace un tiempo le conté a alguien la historia del Duque de Lerma.
    La reacción me sorprendió porque en vez de indignarse, se fascinó con la «inteligencia» del Duque y su capacidad para hacer negocios y enriquecerse…

    Me temo que con Trump pasa lo mismo. El personaje es capaz de eclipsar los teje manejes y el dinero que se está llevando, presuntamente, él mismo o sus familiares y allegados…

    Lo malo es que también nos pasa con nuestras celebridades «locales», porque aún recuerdo los que defendían a Messi o Cristiano, por ejemplo…

    En fin, a ver si alguien se anima a un Impeachment…

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