El desmadre del alquiler en cifras

El desmadre del alquiler en cifras 1

El precio del alquiler en España vuelve a dar un nuevo salto y alimenta la tensión de un mercado que lleva años alejándose del bolsillo medio. Según los últimos datos de Fotocasa, en abril de 2025 el precio medio del alquiler se situó en 13,89 euros por metro cuadrado, lo que supone un 12,9% más que hace un año. Para una vivienda de 80 metros, esto se traduce en algo más de 1.100 euros al mes. No es una cifra aislada: es el quinto mes en el último semestre con subidas interanuales de dos dígitos. El alquiler se está encareciendo al mismo ritmo que en el ciclo inflacionista de 2018, pero con un trasfondo distinto.

Porque a diferencia de entonces, ahora la escasez de oferta ha alcanzado niveles críticos. Así lo alerta María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, que apunta a un fenómeno estructural: el parque de vivienda en alquiler se está reduciendo justo cuando la demanda sigue creciendo. Y no solo por quienes no pueden comprar. También por jóvenes que retrasan la emancipación, por inmigración laboral o por el trasvase de pisos al alquiler turístico o a la venta.

La inseguridad jurídica, las nuevas regulaciones de precios y el cambio de fiscalidad sobre los arrendadores han hecho que muchos propietarios se replanteen su participación en este mercado. El resultado: menos viviendas y más competencia por cada una disponible. Lo que antes era un umbral alto, como los 1.000 euros mensuales, ahora se ha convertido en el mínimo habitual en gran parte del país.

Madrid es el paradigma: lidera el ránking de precios con 21,10 euros/m² al mes. Pero no está sola. Cataluña (19,01 €/m²), Baleares (17,99 €) y País Vasco (16,63 €) ya están muy por encima de la media. También destacan Canarias, la Comunidad Valenciana y Cantabria, todas por encima de los 13 euros. El encarecimiento no se concentra solo en las grandes capitales. Castilla-La Mancha, Aragón o Galicia han registrado alzas interanuales superiores al 10%, a pesar de partir de precios más bajos.

Al mirar el detalle provincial, hay subidas que sorprenden por su magnitud. Zamora (36%), Lleida (casi 20%), Lugo o Huesca muestran cómo el desequilibrio se extiende a zonas antes consideradas asequibles. En las capitales, Toledo (+21,9%) y Girona (+14,9%) encabezan los incrementos. En contraste, Jaén sigue siendo la ciudad más barata para alquilar, con 7,20 €/m², una excepción en un país donde los precios siguen desbocados.

Esta dinámica llega en un momento de gran incertidumbre monetaria. Aunque el Banco Central Europeo podría comenzar en breve un ciclo de bajadas de tipos, el mercado hipotecario sigue restringido. La compra es aún inaccesible para muchas familias, que acaban engrosando la presión sobre el alquiler. Mientras tanto, el Euríbor se mantiene cerca del 3,7%, y aunque ha moderado su escalada, sigue presionando la capacidad financiera de los hogares.

La falta de una política clara y efectiva sobre el alquiler —ni más vivienda pública ni estímulos suficientes a la oferta privada— mantiene la cuerda tensa. Y si nada cambia, todo apunta a que seguirán los titulares de doble dígito mes tras mes.