El final de la guerra en Irán no garantiza que el Banco Central Europeo dé por terminado su ciclo de endurecimiento monetario. El golpe a los precios ya está encajado: la inflación rebotó en mayo hasta el 3,2% en España y el 2,4% en el conjunto de la eurozona. Y entre quienes mueven el dinero, la lectura es clara: vienen más alzas. Así se desprende de la 52.ª Encuesta de Sentimiento de Mercado elaborada por El Confidencial.
La edición de junio recoge la opinión de 26 gestoras de fondos y bancas privadas con equipo de gestión en España, que entre todas tienen bajo administración más de 700.000 millones de euros.
El alivio es palpable. Tras el acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz, el nerviosismo de los gestores se ha rebajado de forma notable. Las firmas de inversión nacionales han revisado al alza, y con fuerza, sus previsiones macroeconómicas y de precios en junio frente a las de mayo. No en vano, los principales riesgos que detectan en el horizonte siguen estando ligados a la geopolítica.
Con todo, el consenso apunta a que el precio del dinero en la zona euro todavía tiene recorrido al alza. De los 26 encuestados, apenas ocho dan por hecho que el BCE mantendrá quieto el tipo de referencia después de elevarlo en junio hasta el 2,25%. Los otros 18 anticipan al menos un movimiento adicional antes de que acabe el año.
Las perspectivas de tipos.
El propio organismo monetario reconoció en junio que el conflicto estaba alimentando tensiones en los precios. Y esas tensiones no se desvanecen de golpe por el hecho de que Ormuz vuelva a estar operativo: el comercio mundial necesita tiempo para recuperar su pulso, y arrastra efectos de segunda ronda que llevaban activándose desde hacía tres meses de enfrentamiento.
Aun así, el BCE evitó comprometerse con una hoja de ruta concreta y se ciñó a su mantra habitual: decidir en función de lo que digan los datos. Para las gestoras, esos próximos datos terminarán justificando un tono más restrictivo. De hecho, gana peso otra vez el temor a que los bancos centrales acaben pasándose de frenada, apretando de más con las subidas.
Sea como sea, el ánimo de los gestores es mejor que el de meses atrás, a medida que se despejan las amenazas de mayor calado. Una muestra de ello es que han reforzado su confianza en la renta variable española, sobre la que ahora proyectan un mejor comportamiento a un año vista que para el resto del continente o que para la bolsa estadounidense.
En la encuesta participaron, por orden alfabético, Abante, Andbank España, BBVA AM, BNP Paribas, Buy & Hold, CaixaBank AM, Cobas AM, Consilio, Deutsche Bank España, EDM Gestión, Gescooperativo, Ibercaja, iCapital, ING, Kutxabank Gestión, Lightyear, Mirabaud WM, Miralta AM, Mutuactivos, MyInvestor, Nextep Finance, Sabadell Urquijo Gestión, SAM, Santander Banca Privada España, Trea AM y Unicaja AM.
