El mercado de metales preciosos ha vivido una jornada histórica este lunes, 12 de enero de 2026. La cotización del oro al contado ha pulverizado todos los registros previos al superar, por primera vez, el umbral psicológico de los 4.600 dólares por onza. Este rally no responde únicamente a dinámicas financieras, sino a una tormenta perfecta de inestabilidad política en el corazón de la política monetaria estadounidense y una creciente tensión geopolítica en Oriente Medio.
La investigación a Powell: ¿justicia o presión política?
El detonante inmediato de este ascenso vertical ha sido el anuncio de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha abierto una investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell. La causa se centra en el testimonio que Powell prestó ante el Congreso el pasado junio de 2025, específicamente sobre el multimillonario proyecto de remodelación de la sede histórica del banco central en Washington.
En un mensaje sin precedentes difundido a través de la red social X, Powell ha defendido la integridad del organismo:
«La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en la mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente.»
El banquero central ha calificado las citaciones del gran jurado como «pretextos» que forman parte de una campaña de intimidación orquestada por la Administración de Donald Trump, quien ha exigido de forma persistente recortes drásticos en los tipos de interés para estimular la economía y abaratar la deuda federal.
Radiografía de un máximo histórico
El precio del activo refugio por excelencia alcanzó un pico intradía de 4.612,40 dólares, lo que supone un avance del 2,5% respecto al cierre anterior. Esta escalada consolida una tendencia que ya venía con fuerza:
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Rendimiento en 2026: El oro ya acumula una revalorización superior al 5% en apenas dos semanas.
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Contexto de 2025: El metal precioso cerró el pasado año con una subida cercana al 70%, su mejor desempeño anual desde 1979.
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Otros metales: La plata no se queda atrás, marcando récords cerca de los 84 dólares por onza, impulsada por un déficit de oferta física que se prevé continúe durante todo el año.
Más allá del choque institucional en Washington, varios pilares sostienen la cotización actual:
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Debilidad del dólar: Las expectativas de que la Fed continúe bajando tipos en 2026 presionan al dólar a la baja, haciendo que el oro sea más barato y atractivo para inversores que operan con otras divisas.
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Compras de los bancos centrales: Instituciones monetarias de todo el mundo siguen acumulando reservas físicas de oro para diversificarse frente a los riesgos del sistema financiero tradicional.
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Conflictos internacionales: La persistente inestabilidad en Irán y las renovadas amenazas comerciales globales mantienen elevada la prima de riesgo geopolítico.
La situación actual plantea un dilema para los mercados: si la independencia de la Reserva Federal se ve comprometida por el poder ejecutivo, el oro podría dejar de ser solo una cobertura de cartera para convertirse en el único ancla de estabilidad en un sistema financiero bajo asedio institucional.
