Se acabó el chollo, el Euríbor de octubre encarece las hipotecas variables

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El Banco Central Europeo lleva desde julio sin mover ficha, manteniendo el precio del dinero en el 2%. Esa pausa, que parecía dar un respiro a los hipotecados, está resultando menos favorable de lo esperado. El euríbor, lejos de seguir bajando como venía haciendo en la primera mitad del año, ha encadenado tres meses de subidas, cerrando octubre en torno al 2,18%. Esto tiene consecuencias directas en los bolsillos de quienes firmaron hipotecas a tipo variable.

La mayor parte de los afectados se dividen en dos grupos: los que revisan su hipoteca cada seis meses y los que lo hacen cada año. Los primeros están en peor situación, porque sus nuevas cuotas se calculan con un euríbor superior al que se registraba en abril, cuando se situaba en el 2,143%. Es decir, a ellos les toca pagar más. Para una hipoteca media, hablamos de una subida de unos 4 euros al mes, o 24,5 euros al semestre, lo que supone un encarecimiento del 0,5%.

En cambio, quienes tienen revisión anual aún se benefician de un dato interanual más bajo: el euríbor de octubre de 2024 está medio punto por debajo del de hace un año. Esto se traduce en bajadas, aunque cada vez más discretas. Para una hipoteca tipo, la rebaja es de unos 44,5 euros al mes, lo que suma 534 euros menos al año. Pero hay letra pequeña: este ajuste es el más flojo en lo que va de 2025, lo que confirma el frenazo en las rebajas.

Todo depende del importe de la hipoteca y del plazo firmado. Para quienes tienen una deuda de 100.000 euros, la rebaja mensual apenas alcanza los 26 euros. Si la hipoteca asciende a 200.000 euros, el ahorro mensual es de 52 euros. Y para préstamos de 300.000 euros, la rebaja ronda los 78 euros al mes. Cifras que siguen siendo un alivio, pero cada vez menos llamativas.

El motivo de este giro está en la expectativa inflacionista. Aunque el BCE no ha subido tipos, el mercado empieza a asumir que tampoco los va a bajar a corto plazo. Y eso pesa sobre el euríbor, que desde julio ha subido 0,108 puntos. La presión de la inflación ha ganado la partida a los miedos sobre una posible contracción económica.

El efecto no se limita a quienes ya tienen una hipoteca. También se está notando en la oferta hipotecaria para nuevos clientes. Las entidades, que hasta hace poco competían bajando tipos, han empezado a ajustar sus condiciones al alza. Las hipotecas fijas y mixtas todavía ofrecen oportunidades, pero ya no hay margen para confiar en que mejoren. Lo que hace unos meses era una tendencia clara a la baja, hoy es una pausa con cierto sabor amargo.

Aunque los precios siguen algo por debajo de los de hace un año, con caídas entre el 1% y el 7,8% según el producto, la ventana para firmar en condiciones ventajosas podría estar empezando a cerrarse.