No solo británicos: los marroquíes lideran la compra de vivienda en regiones clave

No solo británicos: los marroquíes lideran la compra de vivienda en regiones clave 1

Los datos del Consejo General del Notariado correspondientes al primer semestre de 2025 no dejan lugar a dudas: los ciudadanos marroquíes realizaron 5.654 operaciones de compraventa de viviendas, una cifra que los sitúa justo por detrás de los británicos (5.731 operaciones) y por delante de los alemanes (4.756). En total, los extranjeros compraron 71.155 viviendas en España, lo que supone un 2 % más que en el mismo periodo de 2024.

Lo llamativo no es solo el volumen de compraventas, sino las zonas donde los marroquíes concentran su actividad. Mientras que otros compradores internacionales tienden a elegir zonas costeras tradicionales como la Costa del Sol, las Islas Baleares o la Comunidad Valenciana, los ciudadanos marroquíes están invirtiendo con fuerza en regiones como Murcia, Navarra, La Rioja y Extremadura. En algunas de estas comunidades autónomas, llegan a representar más del 30 % del total de compras realizadas por extranjeros.

Esta tendencia responde, en gran medida, a factores socioeconómicos y vínculos migratorios consolidados. En muchas de estas regiones, existen comunidades marroquíes asentadas desde hace años, lo que facilita las operaciones gracias a redes familiares, oportunidades laborales y menores precios del suelo. Además, se trata de zonas donde el coste de la vivienda es considerablemente más asequible, lo cual es un factor clave en este fenómeno.

Viviendas más asequibles, pero en alza

El informe también revela un detalle importante: el precio medio del metro cuadrado adquirido por extranjeros alcanzó los 2.417 euros, lo que representa una subida interanual del 7,6 %, la más alta registrada hasta la fecha. Sin embargo, los compradores marroquíes se sitúan en el extremo opuesto del espectro, pagando una media de 747 euros por metro cuadrado.

Este dato pone de relieve dos realidades paralelas: por un lado, la fuerte capacidad adquisitiva de ciertos perfiles extranjeros no residentes, que suelen invertir en zonas de alto valor turístico (como los alemanes, franceses o estadounidenses); y por otro, una demanda más ligada a la necesidad y al arraigo, como en el caso de muchos ciudadanos marroquíes, que adquieren vivienda para uso propio y familiar, en lugar de con fines especulativos o de inversión.

En cambio, los compradores no residentes –muchos de ellos de alto poder adquisitivo– pagan una media de 3.100 euros por metro cuadrado, lo que refuerza la idea de que el mercado inmobiliario español sigue siendo atractivo tanto para quien busca una segunda residencia como para quien quiere establecerse definitivamente.

¿Cambio de tendencia?

Este fenómeno invita a reflexionar sobre la evolución del perfil del comprador extranjero en España. Aunque los británicos siguen liderando el ranking, es evidente que el mapa de la demanda extranjera se está diversificando. La consolidación de los marroquíes como segundo grupo comprador no es anecdótica: responde a una combinación de factores migratorios, económicos y sociales que podrían seguir marcando tendencia en los próximos años.

Además, pone sobre la mesa nuevas oportunidades para los pequeños municipios y regiones con menor densidad poblacional, que podrían beneficiarse de este flujo de inversión y dinamización del mercado de vivienda. El reto, como siempre, será gestionar este crecimiento sin perder de vista el equilibrio social y el acceso a la vivienda para la población local.