Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) no dejan lugar a dudas: el mercado hipotecario vive su mejor momento en años. En mayo se firmaron 42.274 préstamos para la compra de vivienda, encadenando once meses consecutivos de subidas. Solo en comparación con abril, el crecimiento intermensual fue del 7,9%.
Más allá del número, el capital prestado alcanzó los 6.685 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 74,1%, la mayor subida desde que existen registros. A esto se suma un importe medio de hipoteca que asciende a 158.153 euros, el más alto desde febrero de 2020.
¿Qué está detrás de este auge? Una de las claves está en los tipos de interés.
El tipo de interés baja del 3% y anima a los compradores
En mayo, el tipo medio de interés para nuevas hipotecas se situó en el 2,91%, consolidando una tendencia a la baja que comenzó en febrero, cuando por primera vez en casi dos años volvió a estar por debajo del 3%.
Este descenso, aunque leve, es una señal clara de que los bancos están volviendo a competir por captar clientes. Además, refleja el impacto de las expectativas de recortes de tipos por parte del Banco Central Europeo, algo que ya empieza a trasladarse a las condiciones del crédito.
La preferencia de los consumidores también marca tendencia: el 69,9% de las hipotecas se firmaron a tipo fijo, frente al 30,1% a tipo variable. Aunque los tipos fijos siguen siendo algo más altos (2,97% frente al 2,78% de media), ofrecen una previsibilidad que muchos compradores valoran en un entorno todavía incierto.
¿Qué regiones lideran esta nueva ola hipotecaria?
Por comunidades autónomas, Andalucía (7.843 hipotecas), Cataluña (6.898) y Madrid (6.209) lideran la actividad hipotecaria, seguidas por Comunidad Valenciana.
Pero el dato más interesante no está en el volumen, sino en el ritmo de crecimiento. Algunas comunidades como Galicia (+116%), La Rioja (+100%) y Cantabria (+92,8%) duplicaron el número de hipotecas respecto al mismo mes del año pasado. Esto podría estar reflejando una mayor reactivación en zonas tradicionalmente menos tensionadas o un desplazamiento de la demanda hacia áreas más asequibles.
En el extremo opuesto, Cataluña, Baleares y Aragón mostraron los avances más moderados, lo que puede indicar cierta maduración del mercado en estas regiones o limitaciones en la oferta de vivienda disponible.
Menos cambios en hipotecas existentes: ¿confianza o resignación?
Mientras se disparan las nuevas hipotecas, el número de hipotecas que cambiaron sus condiciones cayó un 15,4%respecto a mayo de 2024. Las subrogaciones (cambios de entidad) cayeron casi un 40% y los cambios de titular bajaron un 45%.
Este descenso puede leerse de varias formas: quienes ya tienen hipoteca asumen sus condiciones sin buscar alternativas, o bien las entidades están menos abiertas a renegociar en un contexto de tipos más volátiles. En cualquier caso, refleja una cierta estabilidad en el stock hipotecario existente.
Estamos ante un momento clave para el sector inmobiliario español. Por un lado, los datos reflejan confianza de los hogares y condiciones de financiación favorables. Por otro, hay señales de aceleración que merecen seguimiento: los importes suben, el capital prestado bate récords y la demanda se concentra en varias regiones concretas.
La gran incógnita es si esta tendencia se mantendrá en los próximos meses, sobre todo si el BCE materializa los recortes de tipos que el mercado ya está descontando. Por ahora, lo único seguro es que la vivienda vuelve a estar en el centro del tablero económico.
