¿Estamos ante una burbuja? Las compraventas se disparan a máximos no vistos desde 2007

¿Estamos ante una burbuja? Las compraventas se disparan a máximos no vistos desde 2007 1

La compraventa de viviendas se ha disparado en mayo con una fuerza que no se veía desde los años previos al estallido de la burbuja inmobiliaria. En solo un mes se cerraron más de 61.000 operaciones, lo que supone un 39,7% más que en el mismo mes de 2024 y sitúa la cifra en niveles no registrados desde mayo de 2007. El ritmo de crecimiento es más del doble que el anotado en abril y marca once meses consecutivos de subidas interanuales.

Este boom de transacciones tiene varias lecturas. Por un lado, refleja cómo la bajada de tipos de interés ha devuelto brío al mercado hipotecario. Con un tipo medio del 2,71%, las familias han vuelto a lanzarse a la compra, especialmente aquellas que habían aplazado decisiones durante la etapa de endurecimiento monetario. Por otro, pone en evidencia un fenómeno de anticipación: muchos compradores quieren cerrar operaciones antes de que los precios sigan subiendo o de que se endurezcan de nuevo las condiciones crediticias.

La fuerza del mercado es transversal. Las operaciones sobre vivienda nueva aumentaron un 42,1% en mayo, hasta las 12.785, mientras que la compraventa de viviendas usadas creció un 39%, con 48.269 transacciones. Aunque las viviendas de segunda mano siguen siendo mayoría, la obra nueva empieza a ganar algo de terreno, sobre todo en zonas urbanas donde la oferta escasea y el mercado de segunda mano se ha encarecido más deprisa.

También destaca el peso de la vivienda libre, que concentra el 93,6% de las operaciones del mes. En este segmento, el crecimiento fue del 41,8%, con más de 57.000 compraventas. En cambio, la vivienda protegida, con apenas 3.882 operaciones, solo creció un 13,9%. Esta diferencia confirma el problema estructural de la vivienda asequible en España: la oferta sigue siendo muy limitada y no logra acompañar el tirón de la demanda.

Si se observa la evolución mes a mes, el comportamiento tampoco da señales de agotamiento. Entre abril y mayo, la actividad aumentó un 12,4%. Las compraventas de obra nueva subieron un 12,1% y las de segunda mano, un 12,5%. La tendencia al alza no solo se sostiene, sino que se acelera.

En lo que va de año, el balance también es contundente: entre enero y mayo se han cerrado un 20,1% más de operaciones que en el mismo periodo del año anterior. El salto ha sido especialmente intenso en la vivienda nueva, con un alza del 31,6%, mientras que la usada ha subido un 17,2%.

Este repunte contrasta con el encarecimiento de los inmuebles y el deterioro de la accesibilidad. El auge de la demanda, impulsado por la mejora de la financiación, no encuentra freno en los precios, que acumulan más de tres años de subidas continuadas. Eso hace pensar que buena parte de estas compras podrían estar motivadas por expectativas de revalorización, más que por una mejora real del poder adquisitivo.