
El pasado 2 de abril comenzó oficialmente la Campaña de la Renta 2024-25, una cita ineludible para millones de contribuyentes en España que deberán declarar a Hacienda los ingresos percibidos durante el ejercicio 2024. Este año, el proceso viene acompañado de múltiples novedades normativas que afectan tanto a los requisitos como a las posibles deducciones fiscales.
Una de las modificaciones más destacadas tiene que ver con el nuevo límite exento para trabajadores con dos o más pagadores, lo que permitirá que algunos contribuyentes queden fuera de la obligación de declarar si no superan ciertos umbrales. Otra novedad relevante es la exención fiscal para los afectados por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que no tendrán que tributar las ayudas recibidas por este fenómeno meteorológico extremo.
Pero más allá de estos cambios, uno de los errores más frecuentes que cometen los contribuyentes sigue siendo pasar por alto las deducciones estatales y autonómicas. Así lo señala Sergio Carbajal, responsable de finanzas e hipotecas en Rastreator, quien advierte de que muchas personas presentan el borrador sin revisar adecuadamente qué gastos pueden desgravar. “En numerosas ocasiones, se desconoce qué productos pueden desgravarse en la declaración, por lo que es importante revisar todos los gastos del hogar”, explica.
Carbajal destaca también la importancia de tener en cuenta las deducciones propias de cada comunidad autónoma, ya que varían considerablemente. Por ejemplo, en algunos territorios los contribuyentes que viven en municipios con menos de 3.000 habitantes pueden beneficiarse de deducciones de hasta 400 euros por cada hijo nacido, adoptado o acogido, así como hasta un 15% en la compra o rehabilitación de una vivienda.
Otro punto clave para optimizar la declaración es valorar si conviene o no hacerla de forma conjunta. Según Carbajal, “suele ser recomendable cuando uno de los cónyuges no tiene ingresos o sus ingresos son muy bajos. Si ambos trabajan, probablemente sea mejor hacerla por separado”.
En cuanto a las deducciones por obras de eficiencia energética, estas siguen estando entre las más potentes:
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Un 20% por mejoras en calefacción y refrigeración.
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Hasta un 40% si se ha reducido el consumo de energía primaria no renovable.
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Y un 60% por obras de rehabilitación energética.
También se mantienen otras deducciones habituales como las de alquiler de vivienda habitual, por inversión en vivienda, planes de pensiones o donativos. Aunque, en el caso de los planes de pensiones, Carbajal advierte de que su atractivo fiscal ha disminuido notablemente en los últimos años. “Ahora mismo solo se pueden aportar 1.500 euros anuales a planes individuales, cuando hace unos años se podían llegar a 12.000 euros”, subraya.
Por último, recuerda que es fundamental no despistarse con los plazos y documentación necesaria. La campaña durará hasta el próximo 1 de julio, y presentar correctamente cada justificante puede marcar la diferencia entre pagar o recibir una devolución.