España empieza la primavera con los embalses en mejor forma que el año pasado. Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica, el agua almacenada en los embalses alcanza los 39.895 hectómetros cúbicos, lo que equivale al 71,19% de la capacidad total. Esto supone una subida de 3.028 hm³ respecto a la semana anterior.
Un respiro tras años secos
La mejora es notable si comparamos con el mismo periodo de 2024, cuando los embalses apenas contenían 32.406 hm³(57,83%). Incluso está por encima de la media de los últimos diez años para estas fechas, que se sitúa en 33.670 hm³(60,08%). Este repunte responde en buena parte a las lluvias acumuladas durante el invierno, que han sido más generosas de lo habitual en buena parte del país.
Que estemos por encima de la media de la última década es una buena noticia, pero también hay que tener en cuenta que esa década ha estado marcada por varios años especialmente secos. Por tanto, estos datos positivos no significan que el problema de la sequía haya desaparecido. Simplemente estamos ante una situación algo menos tensa que en años anteriores.
Además, la distribución del agua embalsada no es homogénea. Algunas zonas tienen más margen de maniobra, mientras otras podrían volver a enfrentar restricciones si la primavera viene seca o si el verano es especialmente caluroso.
