Las ejecuciones hipotecarias caen en 2024, pero el último trimestre anticipa un posible repunte

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Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales en España descendieron en 2024 un 4,3% interanual, hasta situarse en 8.921 casos, la cifra más baja desde 2020, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este descenso prolonga la tendencia a la baja iniciada en 2022, aunque de manera más moderada que en 2023, cuando el retroceso fue del 20,5%.

Sin embargo, el cuarto trimestre de 2024 rompió con la racha de descensos, al registrarse 2.562 ejecuciones hipotecarias, lo que supone un 49,1% más que en el trimestre anterior y un 11,5% más que en el mismo periodo de 2023. Se trata del mayor número de ejecuciones desde el primer trimestre de 2023, lo que apunta a un posible cambio de tendencia en un contexto económico marcado por la persistencia de altos tipos de interés y la pérdida de poder adquisitivo de muchas familias.

El legado de la burbuja inmobiliaria sigue pesando

Uno de los datos más llamativos de la estadística del INE es que casi la mitad (48,9%) de las ejecuciones hipotecarias iniciadas en 2024 correspondieron a préstamos firmados entre 2005 y 2008, en plena burbuja inmobiliaria. En concreto, el 14,9% de las ejecuciones se produjeron sobre hipotecas constituidas en 2007, el 15% sobre hipotecas de 2006 y el 9% sobre hipotecas de 2008.

Este dato confirma que muchos de los afectados siguen siendo propietarios que adquirieron su vivienda en los años previos al estallido de la crisis financiera de 2008, con préstamos a largo plazo y condiciones que, en muchos casos, se han vuelto insostenibles con la subida de los tipos de interés en los últimos dos años.

Más ejecuciones sobre empresas y fincas urbanas

En términos globales, en 2024 se iniciaron 20.262 ejecuciones hipotecarias, un 4,8% más que en 2023. De ellas, 18.842 afectaron a fincas urbanas, que incluyen viviendas, locales y otros inmuebles (+2,1%), y 1.420 a fincas rústicas, con un aumento significativo del 61,5%.

Por su parte, las ejecuciones sobre viviendas de personas jurídicas crecieron un 9%, alcanzando las 1.942, mientras que las de personas físicas cayeron un 5,8% hasta las 10.713. Este contraste sugiere que las dificultades económicas han afectado en mayor medida a empresas y propietarios de inmuebles no residenciales.

Dentro del sector inmobiliario, destaca el fuerte aumento de las ejecuciones hipotecarias sobre locales, garajes, oficinas, naves y otros edificios, que crecieron un 20,2%, hasta un total de 5.767 casos. Este incremento puede reflejar las dificultades que han atravesado algunos negocios para hacer frente a sus préstamos inmobiliarios, en un contexto de recuperación económica todavía desigual.

Diferencias regionales: Andalucía y Cataluña a la cabeza

Por comunidades autónomas, Andalucía lideró las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas en 2024, con un total de 2.768 casos, seguida de Cataluña (2.645), Comunidad Valenciana (2.170) y Madrid (1.136).

En el extremo opuesto, las comunidades con menos ejecuciones fueron Navarra (57), Cantabria (107), La Rioja (107) y Extremadura (173). Estas cifras reflejan diferencias significativas en el impacto económico y financiero de la deuda hipotecaria en cada región.

¿Se avecina un cambio de tendencia?

A pesar del descenso en el conjunto del año, el fuerte repunte de las ejecuciones hipotecarias en el último trimestre de 2024 abre la puerta a un posible cambio de tendencia. La subida de los tipos de interés en los últimos años ha encarecido las hipotecas, especialmente aquellas a tipo variable, lo que podría estar empezando a afectar a un mayor número de hogares.

Si esta tendencia al alza se mantiene en los próximos trimestres, podría suponer un nuevo problema para el mercado inmobiliario y el sistema financiero, en un momento en el que el acceso a la vivienda sigue siendo una de las principales preocupaciones de los españoles.