La teoría que demuestra que la dictadura es el mejor sistema

por Carlos Lopez

La teoría que demuestra que la dictadura es el mejor sistema 4

El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel, no se ha otorgado a personas extremadamente jóvenes en comparación con otros campos, como la Paz o la Física,  el galardonado más joven en recibir este premio  fue Kenneth J. Arrow, quien lo recibió en 1972 a la edad de 51 años. Arrow fue reconocido por su contribución pionera a la teoría del equilibrio general y al bienestar económico.Uno de sus trabajos más importantes es la paradoja que lleva su apellido y se centra en el paso de lo individual a lo social. Aplicable tanto para una empresa, en la que los accionistas son la parte individual, como en la sociedad en la que tenemos a los ciudadanos y a los gobernantes.

El teorema demuestra que hay límites importantes que impiden a los sistemas de gobierno incorporar en su toma de decisiones las preferencias de los ciudadanos de  manera coherente y cumpliendo con algunas propiedades deseables. Lo chungo de este teorema  es que llega a la conclusión de que el único sistema capaz de cumplir todas las reglas (desde la teoría) es la dictadura. Bajo un sistema dictatorial, la sociedad delega todas sus decisiones a un solo individuo para que las tome como le parezca mejor. Ningún otro sistema de gobierno es capaz de cumplir con todas la propiedades deseables.

Ni a Arrow ni a nadie que haya estudiado su paradoja le gusta el resultado (así que posteriormente añadieron la regla de “Ausencia de dictador”) y más allá de ser un mero ejercicio teórico demuestra que no hay un sistema de gobierno perfecto ya que adoptar decisiones colectivas que beneficien a todos es imposible. No obstante, nosotros como ciudadanos debemos exigir que el sistema sea lo mejor posible.

Los que conocían a Arrow decían que era un tipo majete, en Sintetia hace muchos  años hicieron un par de artículos interesantes que los bordaron con tres lecciones sacadas de su experiencia.

Primera, que el mundo es más incierto de lo que mucha gente piensa y que ello nos obliga a extremar la prudencia: “en mi opinión, la mayoría de los individuos subestiman la incertidumbre del mundo… Nuestro conocimiento del funcionamiento de las cosas, en la sociedad o en la naturaleza, arrastra nubes de vaguedad… Al elaborar una política de amplias repercusiones sobre un individuo o una sociedad, hay que ser cautos, porque no podemos predecir las consecuencias”.

Segunda, que la incertidumbre debería llevarnos a veces a callarnos. “Hay que callar la boca” en todo aquello “de lo que no se puede hablar”, simplemente para evitar los disparates y el vacío: “La fragilidad de nuestro conocimiento tiene con frecuencia otra consecuencia: la expresión del disparate. En apariencia, gran parte de nuestra comunicación es portadora de significado, pero en realidad no ocurre así. No es en absoluto informativa. Naturalmente, el discurso cotidiano está plagado de declaraciones vacías”. De ahí que Arrow responda a veces a algunas de las preguntas que le plantean en las entrevistas diciendo que no tiene nada (interesante, fundamentado) que decir.

Tercera, que, aplicando su análisis, se aprende haciendo y, siguiendo su ejemplo, se vive aprendiendo, en un maravilloso círculo virtuoso (hacer-aprender-vivir-hacer…). Arrow se retiró (pasó a emérito) en 1991, a los 70 años, “como se requería entonces”, pero casi hasta su muerte con 96 años siguió “haciendo” (artículos científicos y otras tareas urgentes) y, por lo tanto, siguió “aprendiendo” y, consecuentemente, siguió “viviendo” intensamente.

Podría seguir hablando de él, pero siendo sincero más allá de su paradoja no conocía nada de su trabajo, así que siguiendo su consejo “Hay que callar la boca en aquello de lo que no se puede hablar

2 comentarios

Manding 12 febrero 2024 - 12:38 PM

A Xi Jinping no lo consideráis en la foto

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Anónimo 15 febrero 2024 - 8:34 PM

Y la tía Paca la culona?

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