Las cuatro grandes tecnológicas mundiales utilizan una estrategia muy similar, tienen un producto estrella que utilizan como un troyano para una vez introducido en el cliente «secuestrarle» para hacerle cada vez más dependiente y ampliar así los servicios que le ofrecen.

Desde el punto de vista del usuario, nada que objetar, es innegable que el avance que nos han traído estas empresas mejoran nuestra vida hasta cotas inimaginables hace una década. ¿Recuerdas la impresión que te causó el Google Earth la primera vez que lo viste? ¿Y la presentación del iPhone? ¿Qué harías sin WhatsApp? ¿Y ese regalo a última hora comprado en Amazon?

Todas estas empresas saben que su negocio es finito y  buscan meterse en nuevos mercados, desde el audiovisual hasta el del coche autónomo, pero hay uno, que es especialmente suculento. El de tus ahorros.

Por aquí hemos hablado varias veces sobre el interés de Amazon en convertirse en tu banco (El banco amazon a las puertas o ¿Y si Amazon gestionase tus ahorros?) así que era cuestión de tiempo que la empresa más valiosa del planeta, Apple se moviese en esa dirección.

El primera paso es, según cuenta el Wall Street Journal, el lanzamiento de una tarjeta de crédito con Goldman Sachs, esto es especialmente llamativo ya que el negocio bancario es bastante complejo y muy distinto al tecnológico así que lo mejor es buscarse un buen aliado.

En principio esta tarjeta estaría diseñada para los pagos pequeños realizados con el móvil y una vez adquirido el hábito y uso por parte de sus clientes expandir su uso hacia préstamos personales, servicios de gestión de cartera y otros productos financieros.

Si algo saben hacer los de cupertino es ofrecer una interfaz amigable, sencilla y segura, encargándose los de Goldman Sachs de la parte puramente financiera. Además, la imagen que tiene Apple entre sus millones de clientes es claramente superior a la de cualquier banco.

Quizás el iPhone sea el mayor troyano jamás creado, con un producto revolucionario han logrado que sus usuarios se gasten dinero en aplicaciones, música, servicios en la nube, realicen pagos con el móvil y viendo que todo esto funciona muy bien el siguiente paso lógico es que se acabe convirtiendo en tu banco, ese al que hasta le pides una hiopteca.

Y si no tienes un iPhone de Apple… pues seguramente tengas un Android de Google, que lo hacen todo igual de bien y con el mismo fin.