Una de las cosas que jamás perdonaré al gobierno de Rajoy es la subida del IVA que en unos días entrará en vigor. Al comienzo de su legislatura nos subieron el IRPF para no subir el IVA y después de negar una y otra vez que no lo harían… lo hicieron, sin compensar por ello la anterior subida del IRPF.

El día que conocimos la subida, además de pillarme un cabreo importante publiqué la curva de Laffer (para muchos es discutible), que se puede definir de varias maneras.

Esta curva, o el comportamiento que ella muestra es lo que hace tan difícil subir los impuestos a las grandes fortunas. Imaginemos un país en el que si ganas mucho, el 52% se lo lleva el estado (tampoco hay que imaginar mucho, es España, el tercer país europeo con el IRPF más alto).

De esto ya hemos hablado por aquí varias veces, corto y pego lo que publiqué por aquí hace 3 años:

La subida de impuestos a los más ricos es algo muy popular y en lo que la inmensa mayoría está deacuerdo pero a su vez es algo que puede ser contraproducente, es como una partida de Black Jack en la cual empiezas a pedir cartas (subir impuestos) hasta que te pasas y no recibes nada, hay que ser muy artista y encontrar el punto de equilibrio para que el estado reciba lo máximo pese a que ese porcentaje sea menor*. Reconozco que me encantaría que Fernando Alonso pagase un 98% de impuestos, pero también reconozco que si yo fuese Fernando Alonso haría lo que mi asesor fiscal me dijese para pagar menos impuestos, siendo aquí el problema la posibilidad que muchos tienen de pagar menos impuestos mediantes diversas trampas fiscales.

Esto es lo que opina Michael Caine.

¿Sabes cuánto sacaron de la subida de impuestos en aquellos años (años 70)? (impuestos de hasta el 98%). Nada y enviaron una increíble masa de cerebros a América. Sí, lo hicieron. Es el acto más estúpido que he visto en mi vida.

Con la subida de impuestos actuales, hemos llegado al punto en el que es tanto lo que pagamos todos que no hace falta ser muy rico para que el estado pueda notar una bajada en la recaudación, el mejor ejemplo lo hemos visto este mismo mes en Castilla y León en donde la subida de impuestos a la gasolina (céntimo sanitario) ha hecho que se recaude menos.

¿Qué pasa? Que parte del consumo interno de CyL se ha desviado a las comunidades limítrofes, como Madrid, que tienen el IVMDH más bajo, provocando una bajada de la recaudación y problemas para el sector. El mencionado colectivo habla de una pérdida de ingresos de 9-10 millones de euros al mes. La avaricia rompió el saco.

En mi caso, a partir del 1 de Septiembre al verme acosado por una subida de impuestos injusta me voy a convertir en un rata social, me declaro en huelga de consumo y voy a apurar al máximo cada céntimo que gane, me apunto al «lonchafinismo» (o consumo responsable). Apuraré más las lentillas mensuales (me suben el IVA del 8% al 21% que parece que al final suben el IVA sólo al 10%), me cortaré menos el pelo, dejaré de ir al cine para ver las pelis en casa, apuraré las fechas de caducidad, conduciré más económicamente. Sé que los comercios no tienen la culpa y lo siento por ellos pero si el gobierno se da cuenta de que es una medida inútil, tal vez se la replanteen.

Mientras tanto, intentaré ver la parte positiva. Lograrán que ahorremos más y consumamos más responsablemente.