Este es el nombre de un interesante documental que se elaboró a partir de la experiencia de una familia norteamericana –los Beavan- que elige cambiar radicalmente –y de forma pública, apareciendo en los medios para hablar de su experiencia- su modo de vida para intentar deteriorar lo menos posible el medio ambiente. Un escritor, su mujer, su pequeña hija y su perro viviendo en nueva York y reduciendo al mínimo la basura que generan durante 1 año. Teniendo en cuenta que el norteamericano medio genera 726 kilos de basura al año ¿es posible? Los procesos que siguieron y que fueron aplicando progresivamente (por ejemplo no eliminaron la electricidad hasta casi el 6º mes) fueron básicamente los siguientes:

La mujer nunca se mostró tan convencida como él, se nota que no es su proyecto sino el de su marido y se queja más y hace más excepciones y al tener un trabajo de oficina se “aprovecha” de todas las ventajas que ésta ofrece (como el beber agua con hielo por ejemplo) con lo que en teoría su vivencia fue menos dura y además le sirvió para aprender a cocinar mínimamente. Se aprecian en general algunas faltas al espíritu del proyecto (aparte de las que se suponen) como el usar agua corriente, el uso del horno, el carrito de plástico del bebe o el caucho de las ruedas de las bicicletas pero lo cierto es que es muy radical. Y es intencionado ese extremismo ya que así les sirve para decidir qué pueden o no aguantar y así decidir, una vez pasado el año, qué mantener o no en su vida futura. Según dicen, están contentos, no sólo por el impacto mediático –él fue acusado de hacer todo esto para promocionar su libro- de “hacer algo por salvar el planeta” y de “concienciación sobre el problema”, también se ven con mejor salud (incluida una rebaja en el peso), aprovechando más los días (al no haber electricidad en casa salen más) y siendo mejores padres –más tiempo dedicado a la niña- tras la experiencia.

Las reflexiones las dejo a los foreros, se puede pensar que este documental muestra que se puede vivir con menos y haciendo menos daño al entorno o se puede pensar que es una excepción que confirma la regla o simplemente que no merece la pena el sacrificio… O simplemente nos puede servir a todos para pensar unos minutos en nuestro propio consumo y en la forma de vida consumista que estamos llevando incluso en medio de una depresión económica. Yo soy pesimista, creo que la sociedad jamás decidirá voluntariamente renunciar a vivir con una calidad “material” menor –imbuido ese concepto por el contexto social desde la infancia- por el bien “abstracto” del planeta pero está bien que de vez en cuando nos recuerden que debemos cuidar el sitio donde vivimos. Y que nadie diga que este tema no es importante en una web de economía…