Participaciones preferentes, bonos convertibles, acciones de Bankia, renta fija que resulta que no es fija, pagarés de nosequé, depósitos de los que no puedes sacar dinero… Te despistas un momento y ya te han colado algo de esto. Vuelves a casa con la tranquilidad de haber hecho una inversión maestra y al cabo de unos meses te encuentras arruinado. ¿De quién es la culpa?. Del banco, piensas, pero en parte es tuya, por no haberte informado lo suficiente.

Asi que  antes de firmar nada en el banco, deberías hacer estas preguntas.

¿Con quién estamos hablando?

Lo primero que nos interesa saber es con quién estamos hablando, y cuál es su compromiso con la entidad y con el cliente. Hay que ser consciente de que son dos extremos y debemos conocer o al menos intuir en que parte está. Podemos preguntarle su opinión sobre algunos productos que sabemos no nos interesan e incluso comentarle que estamos interesados en comprar acciones de su entidad, sólo para ver cuál es su reacción. Estamos en nuestro derecho de preguntarle cuánto tiempo lleva en esa sucursal y por qué cambia de una a otra.

¿Me podrías explicar esta inversión?

No hablo de describir, hablo de explicar para tontos. No tienes por qué saber qué es una preferente y estás en tu derecho de que te lo expliquen. Antes de invertir, deberías saber qué estás comprando y cómo obtiene dinero al tener esa inversión. Pregunta si puede esperar dividendos, intereses, ganancias capitales o alguna combinación de los anteriores. Si estás comprando un fondo de inversión, revisa el perfil de las empresas incluidas para asegurarte de que no invierte demasiado efectivo en un solo sector. Sigue el consejo de Warren Buffet «Nunca inviertas en negocios que no entiendas»

¿Cuál es el grado de riesgo?

Para obtener un mayor retorno sobre la inversión es necesario arriesgar más, pero tus inversiones deben de corresponderse con tu tolerancia al riesgo, algo que depende de tus objetivos para la inversión.

Descríbele los objetivos de tu inversión y dile que quieres desarrollar una estrategia que mantenga y sea conforme a esos objetivos. Los objetivos pueden ser muy variados, desde asegurarlo aunque no dé rendimiento hasta querer una inversión arriesgada pero con mucho potencial. Sobretodo, asegúrate de entender lo que podrías perder, de cómo quedaría tu inversión en el peor de los escenarios.

¿Cuáles son los retornos y los costes?

Salvo que metas tu dinero en una cuenta de ahorro con un retorno garantizado, generalmente nunca te podrán decir exactamente cuánto ganarás por tu inversión, aunque puedan proporcionarte alguna idea orientativa.

Pide que te comparen el rendimiento de ese fondo con el de otro fondo o con productos de inversión similares. Entiende también cuáles son los costes de la inversión. Pregunta qué tarifas adicionales tiene la compra, posesión y venta de la inversión y si se pueden evitar alguno de estos costes adicionales. En comisiones se te puede ir un pico,

¿Cómo y cuando puedo disponer de mi dinero?

Esta pregunta es crítica. Incluso aunque tengas pensado invertir a largo plazo, necesitas saber las condiciones para retirar dinero de tu inversión, en serio, nunca sabes lo que puede ocurrir y de nada te sirve tener muchos activos si no tienes liquidez. Mira como esta Tita Cervera…. Si quieres tratar tu inversión como fondo de emergencia, por ejemplo, necesitarás que se pueda convertir en efectivo rápidamente.

Si la inversión bloquea su dinero durante un periodo de tiempo, consulta si es posible desbloquearla pagando una penalización o perdiendo los intereses acumulados. Asegúrate de saber qué sucederá con tu dinero una vez finalizado el periodo de inversión. Si quieres retirar su dinero en ese momento, no deberás aceptar que el banco lo reinvierta automáticamente.

Recuerda que estas en tu derecho de preguntar, muchas veces tomamos mas tiempo en decidir la compra de unos pantalones que en las inversiones de los ahorros de nuestra vida.

¿Qué preguntas añadirías?