Ya llevamos casi 5 meses del año y en contra de lo que pueda parecer para España, no ha sido tan traumático para la mayoría de las bolsas mundiales como se pensaba podía ser antes de finalizar 2011.

El SPX 500 (índice del mercado de acciones americano y quizá el más mirado del mundo) logró por el momento tener rentabilidades positivas de 1% promedio en cada mes desde enero, lo cual de alguna manera pareciera querer decir que las cosas no están tan mal como se las pinta.

Sin embargo: ¿es sustentable esta dinámica de cara a los últimos 6 meses de 2012?

Según los analistas, son 4 los factores que dinamitan la posibilidad de que sigamos viendo números verdes en los rendimientos bursátiles americanos en la recta final (en la zona Euro es imposible hacer predicciones mientras tenga el problema griego).

Razón 1: La bolsa como adicta – dependiente a las políticas monetarias de la FED.

Después de la caída libre, post explosión de la burbuja hipotecaria en los EEUU que tuvo su clímax en octubre de 2008, la FED (Banco Central de los EEUU) comenzó con sus políticas monetarias expansivas conocidas como Quantitative Easing con resultados positivos en cuanto a “parar la hemorragia”.  Sin embargo, ya hemos consignado en columnas anteriores que este tipo de políticas no sólo no soluciona los problemas de fondo (ni en EEUU ni en Europa, donde también se han aplicado en menor medida a través del BCE) sino que crea un efecto de dependencia bastante nocivo, tal como se puede ver en la siguiente imagen:

 

 

En la misma se ve como “manotazo de ahogado” el QE1 implementado porla FED hacia fines del año 2008 y que se extendió hasta comenzado 2010. Se observa el resultado positivo en cuanto a detener la caída libre en la cual estaba inmersa la bolsa americana (y las del resto del mundo) pero también se nota claramente cómo, una vez finalizados los efectos, el mercado de valores vuelve a posicionarse en una tónica bajista que obliga ala FEDa realizar un QE2 hacia agosto de 2010.

Esta nueva acción se instrumenta por un período más corto que la anterior y ayuda a que el precio de las acciones siga recuperando terreno hasta mediados de 2011, fecha en la que caduca, y el mercado responde con una nueva y profunda caída.

La OperaciónTwist(una suerte de QE3 pero de menor plazo y realizada con herramientas distintas a las anteriores) tiene éxito al igual que sus precursoras, pero la suba es menor al igual que su extensión.

El 30 de Junio, último día del primer semestre, la Operación Twist llega a su vencimiento y el consenso entre los inversores es que se necesitará otra “dosis” más para que las cosas sigan funcionando, y es probable que antes de ello el mercado tenga una nueva y violenta caída para convencer a las autoridades monetarias que deben accionar de manera más agresiva, inyectando billones de dólares en el sector financiero si no quieren que todo vuelva a octubre de 2008.

Razón 2: Vuelven las nubes negras sobre Europa.

¿Qué agregar a este tema que no se haya dicho o que no se encuentre en estos momentos en las portadas de los periódicos?

Simplemente la sensación de que si Grecia abandona el Euro como moneda (algo que venimos anticipando que puede pasar desde hace ya un tiempo) habrá un antes y un después parala Eurozona. Las cosas nunca volverán a ser igual y es utópico creer que el resto de los países en problemas (incluida España) no terminen siguiendo ese camino, debilitando más a la moneda Europea (que ya es prácticamente el marco alemán) y ya lo sabemos: ningún divorcio es simple.

Si a esto le sumamos la incertidumbre que plantea el potencial cambio de rumbo de Francia (hablo de “potencial” porque conocemos más casos de políticos que ganan elecciones prometiendo cambios radicales y luego se “aburguesan”, que los que cumplen lo que dijeron en sus discursos pre-electorales), se puede concluir que en esta oportunidad los temores parecen ser más fundados que nunca.

Razón 3: Precipicio fiscal en EEUU para 2013.

Las políticas monetarias vistas en la razón 1 no son gratuitas: el costo se ve reflejado en el creciente déficit fiscal de los EEUU, en un momento en el cual el mercado laboral sigue enviando mensajes contradictorios y la economía no termina de “levantar”.

¿Recuerdan las concesiones políticas contra reloj con el partido Republicano que tuvo que hacer Barack Obama el año pasado en el Congreso Americano para no tener que declarar un default de pagos interno y la posterior baja de calificación de la deuda que S&P le propinó al país del norte? Según los analistas, los coletazos de ello se sentirán con fuerza bien comenzado el año 2013 o incluso antes. Faltando sólo 6 meses para las elecciones presidenciales americanas, es de esperar que el oficialismo quiera incrementar aún más los gastos fiscales para asegurarse la re-elección sin reparar en cómo se pagará luego.

De cualquier manera, pocos son los analistas que piensan que, fiscalmente hablando, las cosas estarán mejor el año que viene de lo que están ahora, y los inversores que conocen esto comienzan a desprenderse de sus activos de riesgo conforme avanza 2012.

Razón 4: Aumentan las preocupaciones con respecto al crecimiento económico global.

El tímido optimismo acerca de la recuperación global que se apoderó de los mercados hacia fines de 2011 y principios de 2012 parece haberse evaporado en los últimos dos meses, hecho que se ve claramente reflejado en los rendimientos de las bolsas europeas y sobre todo emergentes.

La Eurozonaestá en una clara recesión (si sacamos el vigoroso crecimiento alemán sustentado en la competencia desleal que establece con sus socios-vecinos). China se está desacelerando y EEUU no logra impulsar su mercado de trabajo y tiene serias dificultades para enfrentar en lo inmediato, según lo visto en la razón 3.

Según el Economic Cycle Research Institute, EEUU sigue en recesión, a pesar de la recuperación económica, por  ende cualquier recaída en su ritmo de crecimiento puede afectar seriamente a un resto del mundo que, de por sí, se encuentra debilitado.

Conclusión:

Los movimientos económicos distan mucho de ser lineales y siempre hay idas y vueltas, seguridades y luego temores, pánico y euforia.

Pero sea como fuere, los argumentos esgrimidos en la presente nota deberían hacer que los inversores extremen su cautela a la hora de elegir dónde colocar su dinero de cara al último semestre del año.

Seguiremos de cerca estos 4 temas en próximas entregas para  corroborar si los temores se materializan o si los líderes globales, por el contrario, se deciden de una vez por todas a enfrentar seriamente los problemas de fondo en vez de seguir favoreciendo el poder de lobby del sector financiero.