La procrastinación es la acción o hábito de diferir, aplazar, postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables. Y está definido como un trastorno del comportamiento que tiene su raíz en la ansiedad ante una tarea pendiente de concluir. Creo que es un término que encaja perfectamente con la lenta tragedia griega de la que ya intuimos el final hace tiempo pero que se sigue aplazando, ganando fuerza la idea de alargar plazos y arriesgar más capital, incluso privado. Y a la vez que Grecia –y Portugal- alcanzan máximos negativos de riesgo-país, puedo imaginar la situación del inversor –sea un particular o un banco- que tiene algún tipo de deuda griega que vence los próximos meses y que está entre el pánico de perder la mitad de todo su dinero y la esperanza de poder recuperarlo todo con sus intereses…si Europa sigue poniendo dinero. No me extraña que P. Westaway, economista jefe de Nomura –una entidad financiera al fin y al cabo- para Europa, afirme que ganar tiempo con el tema griego es una buena idea…

El caso es que sin resolver el tema de Grecia crece la preocupación por la desaceleración de las grandes economías, ejemplificada por los mediocres datos macro de las últimas semanas en los EUA y que se pueden resumir en menor crecimiento, mayor tasa de paro y descenso de la confianza. Hay analistas que achacan esto al impacto retrasado de la subida del crudo y del terremoto de Japón por un lado y las peleas políticas con la excusa de haber alcanzado el límite de gasto gubernamental por otro. Y los inversores están comprando bonos de los EUA y apostando a tipos bajos durante mucho tiempo porque es la estrategia más inteligente tanto si hay una vuelta a la recesión como si hay un nuevo programa de la FED de multimillonarias compras de activos. Sólo sería una mala jugada si la economía creciera a buen ritmo pero de repente esa opción ha quedado en minoría. Lo curioso de ese pesimismo es que pocos lo achacan al fracaso de la QE2 y como vemos el mercado está descontando incluso una posible QE3. Hace justo 3 meses contaba los problemas que a mi juicio traía el QE2 (resumo):

Y ahora que llega el final de la QE2, ya se pide una QE3…Recordemos que en un primer momento (QE1) la FED compró activos hipotecarios que nadie más quería para así resolver los problemas de liquidez de la gran banca norteamericana, originando que todo ese capital ayudara a provocar el mayor rebote bursátil de la historia en menos tiempo y como cuando dejó de hacerlo –a mediados del año pasado- los datos empeoraron –tanto los económicos como los bursátiles-, se lanzó la QE2 para comprar activos del Tesoro con el doble objetivo de ayudar a la financiación barata del país y liberar el dinero que los bancos normalmente invertirían en deuda pública para que lo inyectaran “en la economía real”. Y lo que pasó es que se provocó uno de los mayores rallies que se han visto en los precios de las materias primas en menos tiempo, y no digo que fuera la única causa pero desde luego ayudó mucho. El problema es que aunque la QE2 no haya tenido el resultado económico que se esperaba la dependencia de la FED es tal (recordemos que últimamente ha estado comprando 100 mil millones de $ de activos cada mes) que pocos contemplan que no vaya a haber al menos una prórroga de la QE2 por el miedo a una caída brusca de todos los indicadores, especialmente de los precios de algunos activos.

Personalmente no conozco mejor manera de inyectar liquidez en la economía real que bajando impuestos, es la forma más fácil y justa –ya que sólo afecta a los que los pagan habitualmente- de incentivar el consumo y la inversión pero claro, eso no tiene un efecto inmediato en la salud de la gran banca ni en la facilidad de colocación de la deuda del país, por eso los gobiernos de Bush y Obama aplaudieron la intervención multimillonaria de la FED y ahora no parece fácil que el sistema financiero se “desenganche” de la droga del dinero llovido del cielo. Mientras, las cuentas del país más poderoso de la Tierra son tan malas que hasta las agencias de rating norteamericanas están advirtiendo –eso sí, muy levemente- que incluso es posible que la AAA se pierda, algo que aún haría más necesaria la presencia de más compras multimillonarias de la FED para adquirir la deuda pública. Todo esto podría provocar que los malos datos macro suavicen su efecto negativo porque acercan la posibilidad de más inyección de liquidez de la FED y más tiempo de tipos de interés bajos. No olvidemos que, a pesar de las últimas bajadas bursátiles americanas, la confianza que los mercados tienen en la capacidad de la FED de gestionar un problema tan complicado como este, aún es bastante alta. No obstante, una prueba de lo delicado de la situación para la economía real es el resultado de esta encuesta que se realiza a las pymes de los EUA y que trata sobre la intención de contratar algún empleado los próximos 3 meses…la zona negativa significa despidos

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