Fuente: WTF Microsiervos.

Como véis en esta tienda de La Coruña no se andan con tonterías a la hora de poner precios y dada la volatilidad que tienen últimamente los alimentos ¿para qué se van a molestar en cambiar cada día los carteles del pollo?. Si os fijáis en el resto de los carteles utilizan el típico «algo ,  95». Evidentemente, estamos curados en espanto y después de tanto verlo cada vez que leemos «1.95€» o «1.99€» nuestra mente automáticamente lee 2€.

Pues no.

Un estudio reciente del «Journal of Consumer Research.» nos muestra que este viejo truco todavía sigue funcionando y más de lo que te imaginas.

En un experimento, se pidió a los participantes que considerasen dos plumas, una de $ 2.00 y otra de $ 4.00. Posteriormente se cambiaron los precios y se descubrió que cuando las plumas tenían un precio de $ 2.00 y $ 3.99, un 44 por ciento de los participantes se decantaron por la pluma de mayor precio. Pero cuando las plumas tenían un precio de  1.99$ y 4.00$, sólo el 18 por ciento de los participantes optó por la pluma de mayor precio.

Los científicos sociales llaman a esto «sesgo de los dígitos de la izquierda» la tendencia de la gente para colocar demasiado peso en los  dígitos de más a la izquierda de un número. Y tiene su lógica, nos vemos obligados a tomar tantas decisiones cada día, que optamos por algunos atajos, entre ellos destacar sólamente los números más importantes, los de la izquierda.

Podemos pensar que esto sólo funciona en cosas baratas, productos del supermercado o compras en el todo a 1€ pero los consumidores tienden a comportarse de esta manera incluso en bienes muy caros, como los coches e incluso en otros elementos más allá del precio.

Para demostrarlo, otro estudio reciente investigó este comportamiento en la venta de vehículos de segunda mano.

Se constató que el precio de un coche se reduce significativamente cuando el kilometraje cruza los múltiplos de 10.000.Por ejemplo, los coches con 80.000 millas se venderán de media por 210 dólares menos que los coches con 79.900 millas.

En comparación, los coches con 79.900 millas se venden de media sólo por 10$ menos que los coches con 79.800 millas.

Esto es especialmente llamativo porque no hay nada oculto en los números pero hay un salto irracional en los precios por cada incremento de 10.000 millas.

Como véis, este comportamiento tiene unas importantes implicaciones más allá de las que vemos en el supermercado, un estudiante podría tener un futuro más prometedor por sacar una media de 6.0 en vez de 5.9, una acción podría tener un recorrido al alza por cotizar a 9€ en vez de 8.9€ y un gobierno podría ganar las elecciones al conseguir una cifra de desempleo del 9.9%.

Debemos tener en cuenta la tendencia subconsciente a centrarse en los dígitos de la izquierda, cómo esta tendencia podría influir en nuestras decisiones, así como sospechar sobre cualquier dato que puediera beneficiarse de este comportamiento.