Mayo se está desarrollando con cierta lógica en sus movimientos: malos datos macro llevan a ventas en bolsa y materias primas porque se descuenta una menor recuperación económica, los rumores sobre Grecia llevan a que la diferencia entre bolsas americanas y europeas se amplíe, las palabras menos agresivas de Trichet sobre subidas de tipos debilitan al €, unos precios más baratos en origen podrían llevar a menor presión inflacionista y eso relaja al euribor… pero una vez más los movimientos en algunos activos son demasiados exagerados. La falta de claridad se traduce en violentos movimientos que provocan titulares en los medios más llamativos que las subidas consistentes y machaconas como las que este año hemos visto en el crudo o en los índices bursátiles de los EUA. Algo similar ocurre con Libia, se acerca al segundo mes de intervención internacional con más de 6000 misiones aéreas de la OTAN y ya no es noticia. La que no deja der serlo es la situación de Grecia. Es tan obvio que todo lo que dicen sus dirigentes, al igual que lo que en público afirman los mandamases europeos sobre la solvencia del país, es falso que se le da verosimilitud a cualquier rumor que aparece en prensa, aunque me temo la necesaria quita se seguirá dilatando aún más en el tiempo, tiempo que el país heleno quizás haya podido conseguir esta semana emitiendo deuda a 6 meses.

Aunque se le haya tachado de ultraderechista y por ello se minusvalore su discurso, las palabras del líder finés  Timo Soini, que al ser la llave del futuro gobierno tiene peso específico en el país, recogen el descontento de los finlandeses por el dinero que la UE está gastando en los rescates ya que entiende –y no le falta razón- que se utiliza el dinero de todos los europeos para salvar las deudas de los bancos alemanes y franceses, los más implicados en Grecia e Irlanda. Y no me duelen prendas en decir que coincido con él ya que no existe motivo alguno para que el contribuyente responda por las deudas contraídas entre dos partes privadas y mucho menos para que los ciudadanos de un país paguen los errores en la gestión de los políticos de otro país, por mucho que tengan en común moneda y banco central. Lógicamente, si yo fuera griego o irlandés, querría esa “solidaridad” del resto de Europa pero entiendo perfectamente al finlandés que está en contra porque no ve ningún beneficio en ese gasto. Incluso cualquiera podría afirmar con razón que es una pena que ese dinero, esa “solidaridad” que al fin y al cabo no deja de ser “cooperación internacional”, vaya a la banca en lugar de al Tercer Mundo.

Con todo, el problema de la deuda en la €zona está al menos presente en las agendas. Lo que me sorprende es la peligrosa complacencia con los problemas de los EUA. Esto se puede ver con claridad en este gráfico de la rentabilidad de los bonos TIPS a 10 años, que pagan la inflación que haya más el tipo al que se negocien: si nos fijamos los inversores están comprando deuda ganando menos del 1% real, como cuando se descontaba un escenario de deflación, ignorando por completo la subida del crudo, fiados en la perspectiva de tipos de interés bajos durante mucho tiempo:

No sólo es un síntoma de lo lejos que se ve la recuperación económica sana que suele llevar implícita subidas de los tipos de interés y no sólo es sorprendente que tantos se conformen con una rentabilidad tan baja, es que este escenario empuja a los que prefieren ganar algo más -aunque sea con más riesgo- a los mercados bursátiles y de materias primas, provocando una burbuja sostenida por las continuas inyecciones de la FED…que acaban en semanas. ¿Qué pasará después, ya está descontado o vendrá un aluvión de ventas ante la falta del mayor comprador de los últimos tiempos? ¿Qué repercusión puede tener en la economía? Porque para mi el mayor riesgo mundial está en que los EUA vuelvan a la recesión porque sin el contexto internacional –que sigue liderado por ellos- favorable España no podrá salir del hoyo.

Las declaraciones de Stephen S. Roach en una entrevista en España me han parecido muy clarificadoras. Hay que recordar que hace tiempo que este profesor de Yale que además trabaja para Morgan Stanley, lleva tiempo mirando la economía desde una perspectiva asiática:  “China es el mayor ahorrador del mundo. Elevar el consumo interno reducirá la tasa de ahorro y con ella su nivel de acumulación de reservas, su demanda de bonos y de dólares estadounidenses. Ahí está el problema. El país con el mayor déficit, EE UU, no parece tener el menor apetito por reducir su déficit; le cuesta reconstruir el balance de las familias. Como resultado, puede haber una colisión: si el mayor ahorrador empieza a consumir, pero el mayor consumidor no empieza a ahorrar, ¿cómo van a financiarse los Estados Unidos?” Y añade: “Hay un riesgo político en todo el mundo: las economías realmente endeudadas tienen que lidiar con la consolidación fiscal y a la vez con un alto desempleo y una débil, muy débil recuperación. El desafío de España es el mismo que en EE UU.”

Por desgracia, puntualiza: “El Gobierno español se ha comprometido con la reducción del déficit. Creo en esas buenas intenciones, sé que hay medidas muy concretas. Pero con el paro en el 20%, los mercados se preguntan si el Gobierno va a tener la voluntad política de seguir situando la reducción del déficit como prioridad. Esas dudas son las que hacen que la prima de riesgo española no baje de los 200 puntos.” Por fin alguien dice que la situación financiera de España es mala por culpa del paro y no al revés, como muchos sugieren.

Algunas opiniones.-

Algunos datos.