Alicia está lejos de Bob y quiere comprar unos calcetines de lana muy buena  que hace. A cambio, quiere enviarle un dólar. Un billete de un dólar es un trozo de papel muy fácil de crear (para los que pueden hacerlo), pero que la gente acepta a cambio de productos y servicios de valor en el mundo real, como los calcetines que Alicia quiere comprar. Algo muy sencillo que Alicia puede hacer es meter un billete de un dólar en un sobre, enviárselo por a Bob, y después esperar a que Bob le envíe los calcetines.

Otra cosa que Alicia puede hacer es «transferir» el dinero a Bob. Puede hacerlo ingresando inicialmente sus billetes de dólar a una institución llamada banco, cuyo trabajo consiste en mantener a salvo los billetes de dólar de Alicia, y, a cambio, prometen a Alicia por escrito (lo que se denomina «extracto de cuenta») que, siempre que lo desee, podrá ir al banco y retirar la cantidad de billetes de dólar que ha depositado. Dado que el dinero sigue siendo de Alicia, tiene derecho a hacer con él lo que quiera, y el banco (como la mayoría de bancos), por una pequeña comisión, prestará a Alicia el servicio de «entregar» a Bob los billetes de dólar en su lugar. Esto se puede hacer enviando a una persona a casa de Bob con los billetes de dólar de Alicia en la mano (o, mejor, nuevos y frescos billetes de dólar, si los billetes de Alicia se encuentran en malas condiciones), pero normalmente lo que hace el banco de Alicia es entregar los billetes de dólar al banco de Bob informándole que ese dinero es de Bob, el cual verá el importe en el siguiente extracto bancario, o si tiene prisa, la próxima vez que hable con su banco para preguntarles cuanto dinero tienen para él.

Teniendo en cuenta que los bancos tienen muchos clientes, los empleados de los bancos cobran dinero para hacer el trabajo de hablar con la gente y firmar documentos, o por el uso de los cajeros automáticos y servidores Web, que interactúan con los clientes . El trabajo de estas máquinas es aprender lo que cada cliente quiere hacer con su dinero y, en la medida de lo posible, actuar en consecuencia (por ejemplo, los cajeros entregan dinero en efectivo). Al final, en la mayoría de las transacciones hay muy poca intervención humana en este proceso. La gente siempre puede saber cuánto dinero del que el banco está custodiando es suyo, y confía en que los números que ve en sus extractos bancarios y en la pantalla de su ordenador refleja el número de billetes de dólar que pueden obtener del banco en cualquier momento. Pueden estar tan seguros de ello, que pueden aceptar dichos números como si aceptasen billetes físicos de dólar (esto es parecido a aceptar billetes físicos de dólar como si se aceptase oro o plata).

Sin embargo, el hecho de que se usen máquinas no cambia la estructura de este sistema, que está, al igual que estaba, basado en una autoridad central (el banco) que es responsable de mantener registros del dinero que pertenece a cada persona. Todo el mundo tiene que confiar en que esta autoridad central es honesta (p.ej. considerar que es cierto el dinero que están custodiando en total o, al menos, poner el dinero físico a disposición de sus propietarios cuando lo soliciten). Asimismo, todo el mundo tiene que identificarse ante esta autoridad, proporcionando su nombre real, a fin de poder recuperar sus billetes o enviar dinero a otra persona.

¿Y si este sistema cambiase? ¿Realmente necesitamos un sistema tan costoso como es el bancario? ¿No podría crearse una moneda virtual que eliminase los intermediarios?.

Suena a locura ¿verdad? como muchas de las cosas a las que actualmente estamos acostumbrados (firma digital, banca online, Paypal…)

En el caso de «Bob» acepta como pago, por sus calcetines de lana, una moneda virtual denominada bitcoin que es una interfaz bancaria en línea, pero anónima y sin dependencia de una autoridad central que decida lo que es cierto.

Veamos que nos cuenta la wikipedia.

Opuesta al dinero fiduciario, la bitcoin no puede ser controlada por ninguna autoridad debido a su naturaleza descentralizada, mitigando posibles inestabilidades causadas por bancos centrales. Hay un control limitado de inflación integrado en el software Bitcoin, pero es predecible a todos con anterioridad. La inflación entonces no puede ser manipulada centralmente para afectar la retribución de valor de los usuarios

Transferencias son hechas directamente sin el uso de un tercero entre los nodos. Este tipo de transacción hace imposible el retorno de fondos. El cliente Bitcoin transmite la transacción a los nodos cercanos que la propagan en la red. Transacciones inválidas o corrompidas son rechazadas por clientes honestos. Transacciones son casi siempre grátis, pero una tarifa puede ser paga a otros nodos para que prioricen su procesamiento.

El número total de bitcoins tenderá a 21 millones con el tiempo. La oferta de dinero crece como una progresión geométrica a cada 4 años; en 2013 la mitad de la oferta total habrá sido generada, y en 2017, 3/4 ya habrá sido generado. A medida que la cantidad de bitcoins se aproxima al límite, el valor de las bitcoins probablemente entrará en deflación (aumenta del valor real) debido a que no se producirán monedas. Bitcoins, entre tanto, son divisibles hasta 8 decimales (dándonos 2.1 x 1015 unidades totales), removiendo las limitaciones prácticas de los ajustes de precio en un ambiente deflacionário. En vez de usar el incentivo de bitcoins recién generadas para que los nodos agreguen transacciones a los bloques, durante este periodo tendrán que depender de su habilidad para obtener competitivamente las tarifas de transacción como pago.

Además de los bitcoins tenemos otras monedas virtuales que pretenden sustituir a un sistema del que cada vez nos fiamos menos ¿Y si Google lanzase su propia moneda? ¿No os fiariais más de ellos que de la FED?. Quien sabe que nos depara el futuro del dinero.