No tengo dudas, hay una burbuja de deuda pública enorme y recomiendo a todos los inversores que no participen de ella, me parece muy peligroso invertir en “renta fija” por una renta muy baja (en cuanto la inflación se coloque en niveles históricos ésta será incluso negativa), y sin la “seguridad total” que ya nadie garantiza (que provoca que lo de “fija” se convierta en algo irónico)

Estas palabras de mayo de 2010 han resultado –además de prematuras- premonitorias y desde noviembre la rentabilidad de la deuda –incluso de la considerada “segura”- no ha dejado de subir. ¿Qué significa esto? Que quien tiene un bono y lo quiere deshacer debe ofrecer a quien lo compra una rentabilidad superior a la que disfruta y no sólo eso, además las entidades financieras que los mantengan en la cartera de negociación, como deben revaluar a precios de mercado, se deben apuntar la pérdida y deben provisionar –inmovilizar liquidez- por ella. Eso en cuanto al papel circulante, el mayor problema viene porque los estados –que al fin y al cabo somos todos- deberán pagar más para colocar las nuevas emisiones. Algo que en España se suma a nuestra elevada prima de riesgo.

Lo extraño es que el motivo del cambio de rumbo en los tipos no ha sido el lógico: la ley de la oferta y la demanda, que ya avisaba que no tenía mucho sentido que justo cuando más papel han emitido en toda su historia alemanes y norteamericanos, menos rentabilidad han tenido que pagar por ella. Como toda burbuja, ha estallado cuando los inversores han dejado paso a los especuladores, y cuando éstos –confiados desde agosto en el nuevo programa multimillonario de compra de activos de la FED- previeron que con la llegada de los 900 mil millones de $ de compras de la FED encontrarían un aliado para sus posiciones, y pujaron masivamente en las subastas y compraron en el mercado secundario, llevando los tipos a mínimos históricos. Generalmente se piensa que todo aquel activo que sube mucho forma una burbuja pero no siempre es así. Para mi una burbuja se forma cuando el precio no se corresponde con la realidad y estalla cuando se llega a una fase en la que los inversores son minoría respecto a los especuladores, como pasó en España con el mercado inmobiliario. Es más, diría que también hay burbujas a la baja, como pasó con la bolsa a comienzos de 2009. En 2008 la bolsa se desplomó porque los inversores buscaban liquidez, sin embargo en las bajadas de las primeras semanas de 2009 la mayoría vendían buscando precios más bajos, por eso el rebote posterior fue tan agresivo.

En el caso que nos ocupa ha pasado algo similar, se descontó una fuerte bajada de rentabilidades cuando se oficializara el QE2 y como tantas veces pasa cuando un rumor se convierte en noticia, ocurrió lo contrario de lo previsto y a ello se sumó al acuerdo en los EUA entre demócratas y republicanos  para mantener los recortes fiscales, lo que se supone se traducirá en una no reducción del alto déficit que tendrá que ser compensado con más deuda. En Europa el contagio de la crisis griega que se hizo patente con el rescate irlandés y la compra de bonos periféricos por BCE hizo notar a los inversores que Alemania no es inmune a todo esto y que comprar su deuda pública a tipos tan bajos cuando parte de ese dinero va a parar a países considerados de alto riesgo, no es muy lógico. En estos gráficos se aprecia muy bien el cambio de rumbo que supuso el QE2 para los bonos a 10 años americanos y alemanes

Alemania

EUA

A la gente de a pie, familiarizada con las bajadas bursátiles y últimamente con las inmobiliarias, esto del encarecimiento de la deuda pública, activo que inexplicablemente y a pesar de su importancia jamás ha tenido hueco ni siquiera en la prensa económica, puede parecerle algo tan ajeno como el que suba o baje el oro, pero lo cierto es que nos puede afectar mucho más. Y es que el año pasado, aunque subió nuestra prima de riesgo, la bajada global de rentabilidades ayudó a que España pudiera colocar su deuda a un tipo medio aceptable, incluso históricamente bajo. En cambio, aunque en 2011 bajara nuestro diferencial respecto al bund alemán, si éste a su vez sube, no abarataremos nuestras emisiones…y aún peor si se mantiene o se eleva aún más. Y no solo eso, como ya comenté A finales de agosto “eso abre otra posibilidad: que después de colocar millones de deuda a tipos de interés irrisorios, éstos suban y estalle la burbuja de la deuda pública con millonarias pérdidas de fondos de inversión, bancos, compañías de seguros, inversores particulares… que han colaborado a la financiación pública comprando todo ese papel. Si al final las pérdidas del sector financiero las acaba avalando cada uno de los estados como ha pasado desde la quiebra de Lehman Brothers estaríamos de nuevo en las mismas. Estamos en un nivel de burbuja en los bonos que me recuerda peligrosamente al de la bolsa a finales de 2007, y aunque no afecte tanto a los inversores minoritarios puede ser tan dañina para la economía como aquella.”

Alguien podría preguntarse que, a pesar de lo comentado, si la FED compra 900 mil millones de $ de deuda emitida por los EUA, será difícil que suban mucho más las rentabilidades allí y por efecto contagio lo limitará también en Europa. Es más, es posible que yo esté equivocado y la burbuja no haya estallado, sino que simplemente sea una corrección. Pero hay tres factores que me llevan a desechar esta posibilidad:

  1. Hasta ahora los EUA y Alemania se han visto beneficiados de los flujos de dinero que buscaban su supuesta seguridad…ahora el contagio es tal que esto ya no pasa, o al menos no en tanta cantidad. Alemania tiene mucho capital comprometido en inversiones de riesgo como a día de hoy son Grecia e Irlanda –de hecho sus CDS están en máximos de casi 2 años- y la situación financiera de Illinois o California son casos similares para los EUA.
  2. El repunte de la inflación por la subida de precios de las materias primas, la reactivación económica en las economías emergentes y por el efecto perverso de las medidas de Bernanke, ya que ampliar la cantidad de dinero eleva los precios. Esto antes o después generará subidas en los tipos de interés de corto plazo y dará rentabilidad negativa a los que poseen bonos de largo plazo por estar pronto por debajo del nivel de inflación. Esto es algo que incluso ha advertido Plosser, miembro de la FED que ha solicitado frenar el QE2.
  3. La desconfianza que la QE2 ha originado en el inversor extranjero. Los EUA se han convertido en un país que cuando tiene un problema de dinero, se lo inventa y eso ni es serio ni ofrece estabilidad a los activos emitidos en dólares. Según parece los emergentes reducirán la compra de activos del Tesoro y de hecho, en este gráfico del New York Times se puede ver como China –que posee cerca del 8% de toda la deuda americana- ha deshecho posiciones los últimos meses.
  4. Ese papel extra o esas menores compras pueden haber ayudado a la subida de rentabilidades de los bonos de los EUA           que por efecto contagio han llegado al resto de mercados de deuda pública.

Resumiendo, en mi opinión el mismo motivo por el que las rentabilidades de la deuda norteamericana y alemana tocaron mínimos históricos es el que ha provocado el posible estallido de la burbuja de los tipos bajos en el largo plazo: el QE2, es decir, la enésima maniobra de manipulación de la realidad por parte de nuestros dirigentes mientras predican de la importancia de la confianza en la economía. Y lo peor es que lo siguiente es que los estados generen inflación para que les sea más fácil pagar tantas deudas que no sólo aumentan, además cada vez son más caras.