A ojo de buen cubero es una expresión que se utiliza cuando queremos decir que una media es aproximada, al tanteo y viene de los artesanos que fabrican las cubas, algunas incluso hoy en día se siguen haciendo manualmente en muchas bodegas, sin otra forma de medir su tamaño que con la habilidad y el “buen ojo” del cubero, quien como os podréis imaginar debe de tener muy buena cálculo como para hacer cubas que no pierdan ni una sola gota de vino.

¿Y por qué os cuento todo esto?. Básicamente para responder a la siguiente pregunta ¿Cómo se mide el riesgo de quiebra de un país?. Fácil: A Ojo de buen cubero.

Primero hagamos un poco de historia…

Hasta comienzos de los años 70, la mayoría de países en desarrollo sólo podían obtener financiación exterior de fuentes oficiales por lo general asociada a proyectos específicos. A partir de entonces la banca comercial comenzó a suministrar a estos países flujos crecientes de fondos, como respuesta tanto a la demanda de fondos por el encarecimiento de los precios del petróleo a partir de 1973 como a la oferta de fondos, principalmente por parte de los países exportadores de petróleo, con excedentes de capitales para invertir. Cuando se produjo el segundo shock petrolífero en 1979, muchos países que se habían endeudado fuertemente durante la década se enfrentaron a dificultades de pagos en de la década de los 80. Éstos impagos hicieron aumentar la preocupación de las autoridades supervisoras por los riesgos internacionales de la banca, sobre todo en Estados Unidos, donde se produjeron quiebras bancarias muy sonadas por las pérdidas derivadas del impago de los préstamos efectuados a los países latinoamericanos.

Por tanto, la necesidad de crear un sistema que evalúe los riesgos de quiebra de un país vienen derivados de la entrada de la banca privada en la financiación soberana y es que nos guste o no, los banqueros miran con mucho más cuidado el dinero que los gobiernos.

La evaluación del riesgo-país descansa inevitablemente sobre juicios humanos, sobre todo al analizar el riesgo político. A pesar de estas dificultades intrínsecas, muchos
bancos y centros de análisis han tratado de buscar maneras de evaluar el riesgo-país con arreglos a determinados modelos.

Veamos cuáles son los factores que se tienen en cuenta a la hora de evaluar el riesgo de un país.

Situación Política

  • Riesgo geopolítico de la región
  • Riesgo de conflictos políticos internos y externos
  • Estabilidad política, eficacia del gobierno, fortaleza institucional
  • Cultura de pago de la deuda

Situación Macroeconómica

  • Nivel de Corrupción
  • Tasa de crecimiento del PIB, con detalle del consumo, inversión y ahorro
  • Tasa de inflación e instrumentos de política monetaria
  • Tipos de interés nominales y reales
  • Saldo del sector público (en % sobre el PIB)
  • Deuda pública interna y externa (en % sobre el PIB)
  • Tamaño del mercado local de bonos (en % sobre el PIB)
  • Tasa de desempleo
Estructura Económica
  • Composición del PIB por sectores económicos
  • Tamaño de la población
  • Distribución de la renta, medida por el índice de Gini
  • Renta per cápita
  • Exportación de un solo bien primario, en % sobre exportaciones totales
  • Importaciones energéticas (en % sobre el consumo primario de energía)
Sector Bancario
  • Créditos de mala calidad (en % sobre créditos totales)
  • Ratios de solvencia y de rentabilidad
  • Penetración de la banca extranjera
  • Activos y pasivos en moneda extranjera de la banca
  • Supervisión bancaria y entidad de seguro de depósitos
Sector Exterior
  • Saldo de las balanzas comercial y por cuenta corriente
  • Régimen del tipo de cambio e historial de devaluaciones
  • Historial de pagos y de refinanciaciones en el Club de París
  • Existencia de Control de cambios
  • Nivel y estructura de la deuda externa
  • Reservas exteriores y cobertura de importaciones (nº meses) y de deuda a corto
  • Inversión extranjera directa y de cartera

Indicadores de mercado

  • Spread de la deuda soberana, recogida en el índice EMBI Plus o EMBI Global
  • Spread de Credit Default Swap

Rating soberano a largo plazo en moneda extranjera

Muchos factores pueden ser previsibles a largo plazo o se pueden ver con cierta antelación como es el exceso paulatino del endeudamiento externo sin embargo, otros no, como por ejemplo el triunfo en las elecciones de un partido político de corte radical, un golpe de estado, una guerra con el país vecino, etc. Estos casos suelen llevar a una crisis de confianza, que dé lugar a la retirada de fondos extranjeros y la fuga de capitales nacionales, generando la consiguiente devaluación de la moneda. En todos estos casos, la fuga de capitales nacionales y extranjeros en busca de refugios seguros en los prolegómenos de una crisis.

También tenemos factores externos como una crisis internacional de confianza por el pinchazo de una burbuja financiera, una recesión en uno o varios países desarrollados de primera fila, un descenso del precio internacional de las materias primas exportadas por el país, un conflicto bélico a escala internacional, o el “contagio” de una crisis de pagos en algún país vecino.

Por tanto, dada la dificultad de hacer previsiones a largo plazo (necesarias cuando hablamos de deuda a 10 años) vemos que a veces de lo único que nos podemos fíar es de la reputación del país. ¿Quién va a prestar a un país que ha suspendido pago dos veces en la década pasada? ¿Y a quién falsea las estadísticas? ¿Y al que está en peligro de guerra? ¿Y al que su gobierno no hace nada por contener el gasto público?.