Los chalecos salvavidas que usaban los pilotos de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial se colocaban de tal manera que la parte que reposaba sobre el pecho era realmente voluminosa y de ahí que se les llamara coloquialmente “chalecos Mae West”, ya que la asociaban con los generosos senos de la entonces actriz de moda. El salvavidas de esta crisis, voluminoso e hinchado como aquel, ha sido la liquidez de los bancos centrales pero, como se puede apreciar en el gráfico, no es algo exclusivo de este periodo, sino una tendencia de muchos años: dinero y más dinero que alimentaba las sucesivas burbujas. Es decir, ha sido el salvavidas pero también el torpedo que nos ha hecho zozobrar:

A las continuas inyecciones de liquidez Doug Noland las llama “reflación” o actuación encaminada a estimular la economía por el incremento de la oferta de dinero o mediante la reducción de impuestos y que viene a ser lo contrario de la desinflación. La “reflación” se considera un antídoto contra la deflación, algo que se ha conseguido evitar pero de poco sirve  Una montaña de dinero que no se presta si los bancos, que en los EUA pueden prestar 9 veces más de lo que tienen, no lo inyectan en la sociedad y la ciudadanía prefiere ahorrar que gastar. Este es el gráfico del multiplicador del dinero, es decir, del movimiento, que ha sufrido un brusco bajón durante esta crisis hasta el punto de estar por debajo de 1. ¿Qué significa esto? Que el dinero existe pero no se mueve; es más, al estar por debajo de 1 significa que es como si se retirara dinero del sistema: no sólo no hay movimiento, es que la sociedad norteamericano está sacando su efectivo de la circulación. Y son datos oficiales ya de 2010

En la economía actual el que el dinero no se mueva es sinónimo de profunda crisis, por mucho que las inyecciones de dinero público puedan distorsionar al alza otros datos. Y es que no son sólo los bancos, algunas grandes empresas (Google quizás es el mejor ejemplo) disponen de un efectivo gigantesco que no invierten. Cuando la Fed inyecta dinero al sistema financiero puede ser multiplicado rápidamente si los bancos quieren prestarlo, pero ni la Fed –ni el gobierno americano ni el nuestro, al menos de momento: A pesar de los deseos de Obama, los bancos no dan créditos– pueden obligar a que ese dinero se preste a empresas y ciudadanos, ya que son los bancos los que deciden qué hacer con sus recursos. Lo que está ocurriendo es que las reservas excedentarias de los bancos americanos han aumentado 500 veces, desde menos de 2.000 millones de dólares hasta superar el billón de dólares. Pero si el Banco Central drena liquidez del sistema sí que fuerza a los bancos a dejar de prestar. Y ese es el gran dilema de la FED, ¿Qué hacer? Y como es el espejo en el que debemos mirarnos ya que su política será seguida antes o después por el BCE la pregunta es clave: seguir hinchando de liquidez -a tipos cercanos a cero- al sistema arriesgándose a que un aumento repentino de la confianza dispare el movimiento de esa inmensa bolsa de dinero y genere una alta inflación (si bien algunos economistas proponen más inflación para reducir las deudas ) o prevenir eso subiendo los tipos de interés y retirando ese excedente a los bancos, que ya tendrán excusa para reducir más todavía los créditos y encima amenazar con descalabros bursátiles: Morgan Stanley avisa: si la FED cierra el grifo, cuidado con la bolsa

Y como el consumo privado sigue deprimido y los estados ya no están tan dispuestos a subvencionar, el crecimiento se reduce, como le pasó a las Venta de coches en los EUA a comienzos de este año. En cuanto a España sigue sin haber financiación directa –aparte de BCE- para el sistema financiero, más allá de casos puntuales (Santander y BBVA casi en exclusiva) sólo con aval público consiguen captar liquidez. ¿Qué puede hacer una caja de ahorros o un banco mediano español si sabe que no podrá captar dinero y que el BCE –como la FED- más pronto que tarde reducirá sus facilidades de crédito? Quedarse con todo el dinero que pueda y no prestarlo. Es triste pero es así, y aunque hoy por hoy no hay
problemas de liquidez, lejos de ser algo positivo, es una manera de retrasar las necesarias bajadas de precio de las viviendas, ya que parece que sólo cuando la necesidad de efectivo sea perentoria los bancos y cajas tendrán prisa en deshacerse del stock. De momento la intervención pública en el sistema financiero y la inyección masiva de liquidez de los bancos centrales han servido solo para comprar tiempo, pero da la impresión que pasan los años y los bancos siguen con su chaleco Mae West en mitad del océano mientras la sociedad suspira por un soplo de ese aire que les mantiene a flote.

“a mi juicio es inviable pensar en una salida de la crisis a corto plazo (y eso incluye este año) ya que lo más positivo que puede ocurrir es que la actividad económica se ralentice el tiempo suficiente como para que el sistema financiero se recupere y en este tiempo la capacidad de endeudamiento de los estados se mantenga y puedan conseguir la financiación suficiente como para paliar en la sociedad las consecuencias de todo esto. Que puedan no subir impuestos, que puedan pagar el desempleo, que puedan garantizar pensiones, que puedan invertir en obras públicas etc. etc. Esa es para mi la clave, pero el tiempo que dure este proceso la economía real irá a peor, y eso es algo que pocos dudan.

Y si he dicho que esta opción sería la más positiva es porque la otra alternativa es que los estados no puedan asumir el papel que han elegido asumir durante 2008 y que ya no pueden abandonar. Esta crisis podía haberse desarrollado asumiendo los estados que las empresas ineficientes, fueran bancos o no, debían quebrar pero desde el primer momento los EUA y Reino Unido rechazaron esa opción y el resto del mundo se convenció de lo mismo tras el desplome del mercado bursátil posterior a la quiebra de Lehman Brothers. Quizás nunca estemos seguros de si esa opción hubiera sido mejor, quedará como ejercicio teórico ya que hoy por hoy no se puede volver atrás, con lo que el dilema es ahora si algún estado puede quebrar.”

¿Sabéis lo más triste? Que estos dos últimos párrafos son un copy-paste del artículo Previsiones 2009 publicado hace 15 meses.