Compañeros con los que nunca trabajarías

Compañeros con los que nunca trabajarías 1Esto es igual que en la vida misma: seguro que no todas las personas a las que conoces te caen bien. Pues lo mismo en tu trabajo. Por un motivo o por otro conectamos más con unas personas que con otras: gustos, afinidades, hobbies, hijos, forma de ver la vida…En la oficina nos pasa un poco igual, aunque además de lo personal, posiblemente también influya el hecho de que la persona sea o no trabajadora, que conectemos a la hora de trabajar o que le consideremos un trabajador tóxico. Todo esto hace que prefiramos trabajar con unas personas antes que con otras.

Littman y Hershon, en su libro Cómo rebelarse en la empresa han creado su lista de las 10 personas más molestas:

1. Stop
Son aquellas personas que ven problemas en todo. Se encargan de echar un jarro de agua fría en cada una de tus ambiciones. El hábitat donde más a gusto están es en las reuniones, donde su frase favorita es: “no funcionará”. Con frecuencia son los más duros de roer porque no dejan opción para razonar con ellos.

La mejor forma de lidiar con ellos es tratar de darle la vuelta a su negatividad. Preguntarles directamente que expliquen cuáles son los puntos que frenan un nuevo proyecto, que describan qué hay que hacer. Ante todo, no te lo tomes como algo personal y procura responder sin acritud: “Y tú, ¿qué nueva idea tienes?”

2. Engañabobos
Los expertos en endosar marrones. Acuden a ti con buenas formas, con mucha palabrería muy estudiada y casi, sin que te des cuenta, han conseguido que aceptes hacer una “tareita de nada” que era suya. Te roban tu tiempo y merman tu productividad.

Una característica de los engañabobos es que eluden dar detalles, por tanto, para ahuyentarlos hay que formúlales preguntas detalladas, pedirles más información. Seguro que su primera reacción es simular ignorancia e intentar minimizar las cosas, pero insistirles suele hacer milagros.

Leer más

Concurso de belleza

Concurso de belleza 3¿Cómo puede ser que el Lunes se hundiese la bolsa porque la directora del FMI dijo que había posibilidades de que entrasemos en recesión?. ¿Por qué han reaccionado de manera tan fuerte los inversores al cambio de calificación que, después de todo, se trataba meramente de la opinión de algunos analistas en un comité? ¿y porqué ha oscilado tanto el mercado de un día para otro, incluso sin haber noticias significativas? ¿Y que cambió ayer en la economía para que rebotase casi un 3%?

Keynes proporcionó la respuesta en 1936, en “La Teoría general del interés del empleo y el dinero» comparando el mercado bursátil con un concurso de belleza. Describió un concurso de periódico en el cual se mostraban cien fotografías de rostros. Se les pedía a los lectores que seleccionasen a las seis más guapas. El ganador sería el lector cuya lista de seis se asimilase más a la combinación más popular de todos los lectores.

La mejor estrategia, apuntó Keynes, no es seleccionar los rostros más bellos bajo los gustos personales. Se trata de seleccionar los que consideras que los demás verán más guapos. Mejor aún, dijo, pasar al “tercer grado” y seleccionar los rostros que otros piensen que los demás pensarán que son los más guapos. De manera similar ocurre en los mercados de la especulación, dice, no ganas seleccionando la inversión más sensata sino la inversión por la cual los demás, que juegan al mismo juego, ofertarán más alto.

Leer más