Henry Ford

Henry Ford 2Henry Ford fue uno de los hombres más influyentes de la primera parte del siglo XX, nació en plena guerra civil americana (1863), le gustaba la escuela como forma de huir de la granja familiar y 3 hechos le marcaron en su niñez: el regalo de un reloj que supo desmontar y volver a montar demostrando su capacidad para la mecánica, la muerte de su madre que le hizo más independiente y la pasión por los motores que sintió cuando por vez primera vio una máquina de granja que se movía sola y que tenía una cadena que la detenía al dar determinadas vueltas a la rueda. A los 16 años emigró a Detroit y se puso a trabajar como aprendiz en una empresa de fabricación de barcos, centrándose en aprender sobre todo de los motores, que era lo que más le atraía. Cuando 3 años después vovlió a la granja familiar empezó a dedicarse a la reparación de máquinas y conoció a la que sería su esposa en 1888. Aunque su ideología respecto a muchos temas nunca dejó de ser la típica de un “granjero del medio este” del siglo XIX, él no encontraba satisfacción en un entorno agrícola. Se sentía atraido por los coches de gasolina que empezaban a circular por las ciudades y en 1891 se traslada con su esposa a Detroit para trabajar en la Edison Company  y en los 2 años siguientes llegó a ser ingeniero jefe y tuvo un hijo. Se obsesionó con crear su propio motor de combustión hasta tal punto que lo montó en su cocina la noche de Navidad y en medio de las bandejas de comida lo hizo funcionar inundando de humo la estancia. Partiendo de éste montó un cuadriciclo, llamado así porque eran dos bicicletas juntas con un motor. En junio de 1896 circuló por vez primera: era su primer coche.

3 años después consiguió un patrocinador para participar con un auto propio en una carrera y así consiguió financiación para ser socio y  jefe de mecánicos en la Detroit Autonomovil Company, experiencia que duró un año porque la fabricación cuasiartesanal de los coches no los hacía rentables. No se rindió y se dedicó a las carreras para así conseguir, mediante la fama, suficiente dinero. Con éste montó la Ford Motor Company. En 1903, con 40 años,  vendió su primer coche, un modelo A…en un año serían 500 y sacaría el modelo B, más grande, potenta y caro. Pero él no estaba convencido del futuro de los vehículos de lujo, creía que un auto no debería ser un signo de ostentación como entonces ocurría sino de uso general: sencillo, fiable, resistente, alto para que pudiera ir por caminos rurales y no sólo por las calles… Con esa filosofía nació el modelo T en 1908 y el éxito fue tal que no podía crear tantos como le demandaban. Un coche para las masas que no podía ofrecer a las masas en un número suficiente no tenía sentido. Y si contrataba más empleados y abría más fábricas el coste se encarecería demasiado para el gran público. Por entonces sus obreros en mesas fijas conseguían construir 25 modelos T al día, lo cual ya era muy meritorio pero no suficiente. Con ayuda de sus ingenieros creó la primera cadena de montaje móvil en 1913. Al año siguiente en 93 minutos se podía hacer un coche y por tanto reducir precios lo cual popularizó aún más sus creaciones pudiendo pagar mejor a sus empleados. De hecho, Ford fue criticado por la gran industria de entonces por haber comenzado la implantación de la semana de 40 horas y por establecer un salario mínimo. Sin embargo, demostró que un pago así permitía a sus trabajadores el comprar los mismos coches que producían, y que por lo tanto era bueno para su negocio. De hecho, Ford denominó a este incremento en los salarios como una forma de compartir el beneficio. El famoso “salario de 5 dólares” –el doble del sueldo medio- se ofrecía a los hombres mayores de 22 años que hubiesen trabajado en la compañía durante 6 o más meses. En 1918 la mitad de todos los coches que ciruclaban por los EUA era el modelo T de Ford (hasta 1927 se construyeron 15 millones de unidades, hasta 45 años después ningún modelo de nignuna marca batió ese récord)

No obstante, hay que hacer un inciso: ese mayor benefcio salarial fue a costa de un desgaste físico y psicológico del trabajador enorme. La cadena de montaje ha sido uno de los inventos más antisociales de a Humanidad y suponía que el obrero tenía que realizar una sola labor cientos de veces día a día. Utilizando magistralmente el humor, Charles Chaplin nos ofrece en esta escena de apenas 3 minutos de su gran obra “Tiempos Modernos” lo que esto suponía:

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