Microcreditos, microriesgo.
La cifra más significativa e imporante del sistema hindú de numeración es el 0. Para los pensadores de la India la shunya (el vacío) en lugar de ser una nada pasiva resultaba ser una nada esencial o “activa”, La nada entendida de este modo tiene una especie de entidad y el cero es su símbolo, y de tales abstracciones, en principio metafísicas, el cero pasó a tener un inmenso valor pragmático, el que todos conocemos y tan bien utiliza Bart Simpsom cuando multiplica a alguien por cero. A los indios también les dio por usar los números negativos, que los griegos habían evitado y que luego llevaría muchos siglos introducir y hacerlos de uso común en Europa.
A veces parece que la india es otro mundo pero como vemos su influencia en nuestra civilización ha sido crítica por la introducción de un número tan poco querido como es el cero. Así que como se ve que por ahí les gustan las cosas pequeñas, hoy nos centraremos una de las bases de su revolución financiera, los microcréditos, veamos un poco su historia:
Si bien el concepto de créditos cooperativos a bajo o nulo interés enfocados en fomentar la independencia económica y la cooperación recíproca no es algo nuevo en la economía política, el concepto del microcrédito nació como propuesta del catedrático de economía Dr. Muhammad Yunus, quien comenzó su lucha contra la pobreza en 1974 durante la hambruna que padeció la población de su tierra natal, Bangladesh, uno de los países más pobres del planeta. Yunus descubrió que cada pequeño préstamo podía producir un cambio sustancial en la posibilidades de alguien sin otros recursos para sobrevivir. El primer préstamo que dio fueron 27 dólares de su propio bolsillo para una mujer que hacía muebles de bambú, de cuya venta los beneficios repercutieron en sí misma y en su familia. Sin embargo, los bancos tradicionales no estaban interesados en hacer este tipo de préstamos, porque consideraban que había un alto riesgo de no conseguir la devolución del dinero prestado.
En 1976, Yunus fundó el Banco Grameen para hacer préstamos a los más necesitados en Bangladesh. Desde entonces, el Banco Grameen ha distribuido más de tres mil millones de dólares en préstamos a 2,4 millones de prestatarios. Para asegurarse la devolución de los préstamos, el banco usa un sistema de “grupos de solidaridad”; pequeños grupos informales que solicitan préstamos en conjunto y cuyos miembros actúan para garantizar la devolución del préstamo y se apoyan los unos a los otros en el esfuerzo de mejorar económicamente. Según el proyecto ha ido creciendo, el Banco Grameen ha desarrollado otros sistemas alternativos de crédito para servir a los necesitados. Además de los microcréditos, ofrece préstamos para la vivienda, así como financiación para proyectos de riego, textiles, pesca y otras actividades.
¿No es una locura dar un crédito a un pobre?. Veamos algunos datos:
- Los ratios de reembolso de la deuda en la India se mantienen firmes. Las instituciones microfinancieras en la India, las cuales sirven a 22 millones de clientes, tienen ratios consistentes de reintegros superiores al 95% – pagos que los clientes no podrían hacer si no tuviesen ingresos de manera regular, dado el programa de amortización semanal que siguen la mayoría de las instituciones microfinancieras. La Microfinance Information Exchange (MIX), una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington, indica que el ratio medio de reembolso de las principales MFI (instituciones microfinancieras) en la India - que tienen la mayor cuota de clientes - es del 98%. En decenas de miles de pueblos y zonas marginales, millones de clientes de microcréditos están prosperando y saliendo de la pobreza de manera sostenida.
- Los prestatarios de microcréditos pasan un proceso riguroso de aprobación. El proceso de aprobación de préstamos microfinancieros es totalmente distinto del laxo sistema utilizado en los Estados Unidos para aprobar hipotecas que condujo a la crisis de las subprime. Las principales instituciones microfinancieras tales como SKS, siguen un estricto procedimiento para asegurar que los préstamos se pueden devolver de manera cómoda. Se exige a los clientes potenciales que reciban una formación de fundamentos financieros de tres horas y que aprueben un examen que indique su conocimiento de temas tales como tipos de interés, pagos a plazos de préstamos y características de otros productos. También hacen pequeños préstamos de manera exclusiva para actividades generadoras de ingresos, no para el consumo. Algunas entidades sólo dan préstamos a mujeres, que se caracterizan por ser más cuidadosas con el uso de sus préstamos que los hombres.
- En vez de ser valorados por los créditos, los prestatarios demuestran su fiabilidad en el tiempo. Lla deuda media de las familias de la India con respecto a los prestamistas microfinancieros casi se ha quintuplicado entre 2004 y 2009, desde 27$ hasta cerca de 135$. La razón es que las instituciones microfinancieras empiezan deliberadamente con números pequeños de créditos y los incrementan año a año a medida que los prestatarios demuestran su valía crediticia (al igual que le ocurre a EEUU, es Cuestión de prestigio). Este incremento gradual en los préstamos es un sustituto de la ausencia de calificación crediticia entre los pobres – algo que este arrinconado y ampliamente indocumentado segmento de la población no tiene. Es una práctica estándar en el modelo microfinanciero, del que el premio Nobel Muhammad Yunus es pionero. Además, incluso a 135$, las instituciones microfinancieras todavía están concediendo préstamos muy por debajo de la necesidad típica de crédito de una familia pobre en la India, que es de $400 (según datos de una encuesta de un estudio independiente encargado por el Banco de la India para el Desarrollo de Pequeñas Industrias del gobierno). Estos datos sugieren que, de media, no hay problemas de préstamos excesivos para el sector.
La microfinanciación no es perfecta y, como cualquier sector nuevo y de gran proyección, va a experimentar dolores de crecimiento. Pero todo parece indicar que se están tomando medidas para aliviar estos dolores al mismo tiempo que propugnndo prácticas de préstamo éticas y transparentes. Cerca de 220 instituciones microfinancieras que son miembros de la asociación de industria Sa-Dhan han firmado un código voluntario de conducta. Las principales organizaciones microfinancieras están también trabajando para crear una agencia de créditos microfinancieros que ayude a mitigar el riesgo crediticio.
El rápido crecimiento del sector ha sido alimentado en parte por intereses comerciales. Pero hay mucho mérito en la estrategia comercial. En una década, SKS ha llegado a millones de personas pobres a un ritmo inimaginable hace no mucho, y siguen explorando otras maneras de utilizar nuestra extensa red para dar a la gente acceso a otros productos y servicios que necesitan, tales como filtros de agua, lámparas solares y teléfonos móviles. Esta medida se podría haber llevado más lejos si la industria se hubiese financiado exclusivamente con más fondos y subvenciones filantrópicos limitados – y, mientras tanto, otra generación habría entrado a hurtadillas en el penoso ciclo de la pobreza.
Parece que hay una cosa clara, la gente está dispuesta a consumir y producir, siempre y cuando le den la posibilidad de hacerlo y para ello es necesario que los bancos presten. Aquí y en la India.
¿Os imagináis que estos años se hubiesen aplicado en occidente, para prestamos de cientos de miles de euros las mismas medidas que en la India para préstamos mil veces menores?.
Se exige a los clientes potenciales que reciban una formación de fundamentos financieros de tres horas y que aprueben un examen que indique su conocimiento de temas tales como tipos de interés, pagos a plazos de préstamos y características de otros productos
Escrito por Carlos Lopez el 25 de febrero de 2010 con
258 comentarios.




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# 199, Anónimo
ICG
El dia que conozcas una churri, ah no que es mucho gasto, entonces disfruta infeliz del dinero que no gastas y de los interes que no pagas… no sabes lo que te estas perdiendo campeon
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No das ni la cara, campeón… así está España, llena de cobardes…